Maternidad

Nuestra Vuelta al Cole

El día 13 de septiembre (martes y trece, para más inri) Álvaro volvió al cole. Él estaba deseando de volver sobre todo desde que a principios de septiembre su padre se incorporó al trabajo. Incluso durante esas dos semanas de septiembre hasta que se produjo la vuelta al cole preguntó varias veces que cuántos días quedaban. Yo creo que estaba deseando de ver a los amiguitos con los que no ha coincidido a lo largo del verano en la piscina o en el parque y que tenía ganas de volver a la rutina.

Y yo, por una parte me daba pena de que se acabaran las vacaciones, pero por otra estaba deseando de que también se fuera tooooda la mañana al cole porque ya se estaba poniendo aperreao y buscaba peleas por cualquier cosa.

¿Cómo preparamos la vuelta al cole?

Pues os mentiría si os dijera que desde hacía un par de semanas habíamos adelantado las horas de irnos a la cama (que nos solemos acostar durante el verano sobre las dos de la madrugada), o de levantarnos (la mayoría de los días a las once, jaja). No hemos hecho ningún cambio: ni de horarios, ni de rutinas ni de nada… Soy la peor madre del mundo en ese sentido, lo sé. Pero también os digo que realmente no nos han hecho falta los cambios.

Ese día nos levantamos por la mañana a las 8, que para nosotros era un madrugón, pero sorprendentemente era de día y todo, jaja. Nos vestimos y desayunamos a toda prisa, nos fuimos para el cole y llegamos los últimos. Empezamos bien, debió pensar su maestra, el primer día y ya vienen tarde, sobre todo cuando Álvaro se puso a lloriquear en la puerta. Pero no lloriqueaba por mí, no. El señorito no se puso tristón porque que se vaya su madre y su hermano le daba igual, pero es que su madre llevaba su pelota en la mano y eso si que no estaba dispuesto a tolerarlo. Un primer día y sin poder jugar al fútbol en el patio… Ni pensarlo.

vuelta-cole
Si no se lleva su balón al cole no va tranquilo. El año pasado perdimos unos cuantos y este año ya ha perdido uno. Juegan en el patio y los dejan en los árboles. En mi casa es mítica la frase “no ganamos para balones”, jajaj

Yo lo eché de menos toda la mañana (bueno, quizás esté exagerando un poco, jajaja) y cuando fui a buscarlo a las dos estaba feliz y contento porque había jugado con sus amiguitos, tenía una nueva mascota que era la foca patosa, habían hecho asamblea sin cojín y le había contado a todos que había estado en la playa, en Madrid, en Santander, en Portugal, en … Seguro que la maestra tuvo que cortarlo porque le diría tal retahila de sitios que tendría a los otros aburridos, jaja.

Y así ha sido nuestra vuelta al cole, una vuelta que no me ha parecido ni un nuevo principio, sino que es como si nunca hubiera terminado un curso. La misma ilusión, las mismas ganas de ir, de jugar con sus amigos, de colear, y de contarme a la salida toooodo lo que ha hecho en el cole. La única diferencia con el curso pasado es que ha pasado un año y, claro está, eso se nota. Ahora es un niño mucho más maduro aunque sigue siendo el mismo trasto de siempre, jaja.

En definitiva, ha sido una vuelta al cole perfecta. Quizás también porque tenemos los maestros perfectos y él se siente querido y arropado y eso hace y mucho 😉

¿Qué tal ha sido la vuelta al cole de vuestros hijos? ¿Teníais ganas de volver a la rutina?

 

 

Diy

DIY: Estuche de Tres Compartimentos

Las vacaciones de verano están tocando a su fin y en unos días nuestros angelitos tendrán la vuelta al cole y nosotras comprando material escolar. Volveremos a forrar los libros, a marcar la ropa, a comprar lápices y a buscar el estuche adecuado. Por eso yo me he liado la manta a la cabeza y vengo con un tutorial muy fácil de un estuche con tres compartimentos.

No se si a vosotras os pasa pero yo a la hora de comprar un estuche me vuelvo loca buscando el estuche para lápices ideal. Tiene que ser grande, que tenga varios apartados para que no se me mezclen los lápices con los rotuladores y que no se me pierda la goma de borrar o el aguzalapiz y me tire media hora buscándolo. Y además de todo esto tiene que ser bonito;)

Como tenía demasiados requisitos al final decidí que lo mejor era un estuche hecho a mano. Busqué unas telas bonitas y como me ha quedado tan requeteprecioso he decidido compartir el tutorial con vosotras por si alguna se anima a hacerlo. Además, la vuelta al cole supone un desembolso importante entre libros escolares, ropa nueva para el colegio, etc. así que si nos podemos ahorrar unos eurillos bienvenidos sean, ¿verdad?

Tutorial: Estuche con tres compartimentos

Lo primero de todo es buscar los materiales que vamos a necesitar. Yo he utilizado materiales reciclados y algunas telas que tenía por casa. En cuanto a las telas elegid las que más os gusten pero intentad que sean “fuertes”. En mi caso es tela vaquera y un trozo de wash (tela africana) pero también podéis coger loneta.

Materiales para hacer un estuche con tres compartimentos

  • Dos trozos de tela de 27 x 16 cm.
  • Un trozo de tela de 22 x 11 cm.
  • Un trozo de tela de 27 x 10 cm.
  • Tres cremalleras (la mayor tiene que tener un mínimo de 27 centímetros y las otras el largo de la tela 2 y 3)
  • Elementos para adornar el estuche si lo queréis cuqui ;), como botones,tira bordada, sandunga, etc.
  • Agua e hilo de diferentes colores. Por supuesto también se puede coser a máquina, que es mucho más rápido, pero a mi me relaja coser a mano, jaja.
Foto de los materiales necesarios para hacer un estuche para lápices
Materiales para hacer un estuche para lápices

 

DIY: Estuche con tres compartimentos paso a paso

1. Cogemos la tela número 2 y le pegamos la cremallera sólo por un lado. Para ello doblamos un centímetro la tela por arriba y también un centímetro tanto a izquierda como a derecha y cosemos la cremallera. Como veis en mi caso la cremallera no llega al final de la tela. Al utilizar lo que tenía por casa no tenía cremalleras de esa longitud por lo que la he dejado a medio camino y el trozo de tela sobrante lo he aprovechado para hacer un pequeño bolsillito.

Una vez que le hemos puesto la cremallera a la tela número 2 hacemos lo mismo con la número 3.

Imagen del primer paso para hacer un estuche

2. Después de haber cosido la cremallera a ambas telas les ponemos los adornos que queramos.

Imagen del tutorial para hacer un estuche para lápices
Yo le he puesto de todo un poco, pero si os gusta más sencillito es cuestión de que os saltéis este paso.

3. En los dos trozos de tela más grande (la que lleva el número 1) cosemos las telas número 2 y 3. Las tenemos que coser tanto por los laterales como por la parte de abajo. Por los laterales ya hemos entrado un centímetro hacia el lado del revés al coser la cremallera. Ahora tenemos que hacer lo mismo con la parte de abajo de la tela. La parte de arriba, donde esta la cremallera no la cosais todavía, lo haremos en el paso siguiente.

4. Ahora vamos a coser la parte de arriba de las telas número 2 y 3 para cerrar el bolsillo. Como veis en la zona superior se encuentran las cremalleras por lo que vamos a ponerle un bies para que tape la parte de arriba de la cremallera y nos quede bonita.

Imagen del tutorial "Estuche para Lápices"

5. Una vez que hemos terminado de coser los bolsillos vamos a ponerle la cremallera a la tela número 1 que es la que conforma el cuerpo central del estuche. Primero lo hacemos por un lado, doblando un centímetro hacia dentro y cosiendo la cremallera y después repetimos el paso con el otro trozo de tela número 1.

Tutorial de estuche para lápices
Como véis la cremallera se la tenemos que pegar a los dos trozos de la tela número 1 que tenemos.

6. Una vez hemos puesto la cremallera sólo nos queda coser los laterales para cerrar el estuche.

Imagen del tutorial de estuche para lápices

7. Le damos la vuelta a la costura y voilá… Ya tenemos el estuche de de lápices más bonito del mundo.

Imagen del tutorial "estuche para lápices"

Imagen de estuche para lápices con tres apartados
Aquí podéis ver los tres apartados del estuche para que no se os mezclen los lápices 😉

Estuche para lápices hecho a mano

¿Os animáis a hacer un estuche con tres compartimentos para la vuelta al cole? Ya sabéis que lo hecho a mano tiene un encanto especial ;).

Maternidad

El Año Comienza en Septiembre

No sé si a vosotros también os pasa, pero para mí el año comienza en septiembre, con el inicio del curso escolar.

Desde que era pequeña septiembre ha estado cargado para mí de un significado especial. Aún recuerdo la noche sin dormir antes del primer día de clase, la expectación por saber el maestro que te había tocado para ese curso, el mimo con el que mi madre me forraba los libros de texto, la ilusión al estrenar una mochila nueva… Además, el 1 de septiembre era el cumpleaños de mi abuela, que hoy hubiera cumplido 90 años, y el recuerdo de sus enormes abrazos y sus “cuídate mucho” hacen que cada comienzo de año, o de curso, sea emotivo y especial.

Imagen de septiembre con confeti
El año comienza en septiembre 😉

 

Fijaos hasta que punto para mí el año comienza en septiembre que la famosa lista de propósitos que todo el mundo hace en enero yo la hago en septiembre. Es a comienzos de septiembre cuando me planteo salir a correr o aunque sea a andar de vez en cuando, cuando me propongo comer más sano o dedicar un ratito al día a la semana a hacer algo que me gusta…

Por supuesto, con mis propósitos de septiembre pasa igual que con los vuestros de enero, que la mayoría se quedan en el aire y ni salgo a correr, ni como más sano (y menos teniendo en cuenta que en invierno con los abrigos los kilos se ven menos, jaja) y por supuesto lo de encontrar un ratito para mí es una utopía.

Este septiembre, como todos los años, también tengo un montón de proyectos. Voy a tener unos meses muy atareados porque me incorporaré a trabajar pronto, este año vuelvo a opositar después de más de seis años (me pongo mala solo de pensarlo, jaja), y encima tengo dos niños preciosos y un blog. Demasiadas cosas para tan poco tiempo libre. Y encima yo quiero hacer algo de deporte… debo de estar loca, jaja.

Imagen de lámina de propósitos para año nuevo

Por supuesto lo primero, como siempre, serán los niños. Álvaro ya tiene cuatro años pero sigue dependiendo de mí para casi todo. Además es un niño muy demandante y requiere atención constante y el pequeñín… pues el pequeñín en unos días hace once meses… Imaginaos la atención que necesita ;).

Y después está el otro niño pequeño: el blog. El blog que no es un trabajo, ni una necesidad y que encima me quita un montón de tiempo está dentro de mis imprescindibles porque tengo que reconocer que, aunque a veces reniegue de él, me da un montón de satisfacciones, me ha hecho conocer a gente maravillosa (vosotras sabéis quiénes sois, chicas) y hace que cuando estoy escribiendo me evada del mundo.

Este año quiero ser más constante y más organizada. No quiero que llegue el domingo por la noche y no tener ni un post escrito para la semana, ni escrito ni pensado, jaja.

Os contaré, como siempre, las cosas de mis angelitos (que es de lo que más me gusta escribir del mundo), os hablaré sobre las cosas que me gustan o sobre las que no me gustan tanto, os propondré actividades para hacer con niños… También tengo pensado enseñaros algunos tutoriales o DIY, ya sabéis que me encantan las manualidades y el año pasado os dejé algunos como el tutorial para hacer un cactus de tela y tuvieron muy buena acogida, así que me he propuesto dejaros un tutorial de vez en cuando ;).

También dedicaré algunas entradas a contaros qué me han parecido los libros que voy leyendo. Soy una lectora empedernida y muchas veces busco reseñas sobre futuros libro o sobre novedades, por lo que he pensado que quizás haya gente que también le interese este tipo de post, que no pintan nada en un blog de maternidad, lo sé, pero esto no es un blog cualquiera es un cajón de sastre, jaja. No sé dónde veía yo la organización cuando hace unos días me puse a planear un calendario de entradas, jaja.

En definitiva, que para mí el año comienza en septiembre y que después de estar medio desaparecida ¡¡¡ COMENZAMOS ¡¡¡

Feliz comienzo del curso escolar y que se cumplan todos vuestros proyectos.