Maternidad

¡Nos Mudamos a Italia¡

         Si, como lo leéis: nos mudamos a Italia. Vamos a estar allí una buena temporadita, hasta marzo o abril más o menos. No nos vamos de vacaciones, aunque ya me gustaría a mi tener seis meses para recorrerme Italia de punta a punta, ni por trabajo. Nos mudamos por el frío, por eso no sé exactamente cuándo vamos a volver, depende de como venga el año. Si la primavera viene calurosa volveremos a casa antes, si no… seguiremos disfrutando de nuestro mini pisito italiano.

 

 

Lo peor de esta mudanza es que mi señor esposo va a tener que seguir trabajando en el mismo sitio de siempre, con lo cual va a tardar un poquito más en llegar al trabajo… pero eso le pasa por haberse casado con una arrecía. Y yo también tendré que volver unas tres veces diarias (o más) a nuestra casa porque en nuestro mini pisito italiano no tenemos cocina. Un error tremendo, lo sé, pero quién iba a pensar que íbamos a pasar en Italia temporadas tan largas…

          A estas alturas ya debéis estar pensando que estoy loca, así que para que veáis que si, que estoy loca, pero no tanto como creéis voy a desvelar el misterio de mi mudanza a Italia. Hace muchos muchos años leí un libro que me marcó: Las cenizas de Ángela de Frank McCourt, donde el propio Frank McCourt cuenta su dura infancia en Irlanda. Vivía junto a su familia en una casa de dos plantas, y en invierno se trasladaban a la planta de arriba porque la de abajo se inundaba. En invierno decían que más que mudarse de planta se mudaban de país y se iban a Italia.

         Afortunadamente nosotros no vivimos en las condiciones de precariedad que vivía la familia McCourt, ni se inunda la planta baja… pero en nuestra casa si hace mucho frío por eso en invierno nos mudamos a la planta de arriba, a nuestra Italia particular.

         Se está muy bien en Italia, no os voy a engañar… Quizá sea por la chimenea… La única pega es que no tenemos cocina y comer es una necesidad… Bueno, eso y la mudanza que tenemos que hacer, ya que tenemos que llevar para arriba: camas, juguetes, ropa de baño, ordenador, libros de Álvaro… Y dentro de unos meses hay que hacerlo pero a la inversa 😦

         Pero merece la pena ya que hasta marzo o abril nos trasladamos a Italia sin salir de casa y ahorramos un montón de dinero en calefacción. Para que luego digáis que no busco chollos a la hora de viajar 😉