Maternidad

Cinco Recuerdos de este Verano

He leído en varios blogs una recopilación de los momentos más interesantes o entrañables de este verano y me he querido sumar a esta iniciativa, aunque tengo que decir que no sé exactamente de dónde viene, así que si alguien lee esta entrada y es el inventor o conoce al blogger que se le ocurrió que me deje un comentario, que gustosamente lo mencionaré aquí.

En mi pueblo se acaba el verano justamente después de la feria de septiembre. Después de la feria se van los últimos veraneantes que estaban aguantando y aguantando esperando llevarse para el norte un poquito más de calor, pero este año ha sido imposible… vaya verano más fresco que hemos tenido. Por eso, aunque llevo desde hace varias semanas queriendo escribir esta entrada, no ha sido hasta hoy (la feria acabó ayer) que por aquí hemos dado por finalizado el verano, cuando me he decidido. Madre mía, como me enrrollo… Ahí van los momentos que quiero recordar de este verano:

1. Ir a la playa una y otra vez y que siempre nos hiciera mal tiempo… Esto para nosotros es algo que ya se lleva repitiendo algunos años, pero que no pudiesemos pisar la arena y tuviesemos que salir con pantalón largo y manga larga en pleno julio es la primera vez que nos pasa.

                    

2. La Operación Pañal fallida y las anécdotas más divertidas que ésta ha traído consigo. Intentar llevar a cabo una Operación Pañal sin que el niñ@ esté preparad@ puede resultar una odisea, pero a veces viene acompañada de momentos super divertidos.

3. Nuestro viaje por el norte de Portugal los tres solitos. Al papá de Álvaro y a mí nos encanta viajar. No tenemos ni un duro, pero en el momento en que alguien mi hermana propone un viaje, ya nos estamos apuntando. Después llegamos a casa y empezamos a echar cuentas y vemos que no llegamos ni de cachondeo y entonces empezamos a hacer el Plan Recorte. Recortamos por aquí y por allá hasta que conseguimos reunir el dinero. Podemos vivir sin muchas cosas pero sin hacer las maletas cada cierto tiempo, no 😉

Viajar los tres solos, a nuestro ritmo, disfrutando en familia y viendo disfrutar a Álvaro ha sido de lo mejor del verano.

 

4. Algunas escapaditas (de horas) que hemos hecho sin el niño. Por ejemplo, hemos ido dos veces a hacer rutas de senderismo nocturnas con los amigos o cuando hemos ido a la playa hemos aprovechado para dejar a Álvaro con mis padres e ir a ver una peli al cine. Han sido solo dos o tres ocasiones, pero a veces se agradecen muchííííísimo.

5. Mis momentos de maruja total. Yo siempre he sido muy un poco maruja. Antes lo escondía, pero creo que he llegado a un punto en que, sinceramente, me da igual lo que opine el resto del mundo. Así que lo reconozco: soy maruja y me gustan las películas que Antena 3 pone en la sobremesa los fines de semanas, sí, esas basadas en hechos reales… Además de maruja también soy un poco friqui.

 El caso es que este verano en mis momentos de maruja me ha dado por hacer conserva de tomate y mermeladas. El hecho de vivir en un pueblo implica que tienes el campo al alcance de la mano, a veces andas 200 metros y ya te sales del pueblo. Además, los abuelos paternos de Álvaro tienen una huerta por lo que cuando es la temporada da fruta, verduras o hortalizas sin conocimiento. El campo es así, no entiende que hay que racionalizar y cuando es la temporada de los tomates o las ciruelas, por ejemplo, en dos semanas da kilos y kilos. Luego dicen que la naturaleza es sabía, pero si fuera sabía daría los tomates poco a poco y tendríamos todo el año, vamos, digo yo 😉

Para que no se estropeara tanta fruta y verdura he hecho tarros y tarros de mermelada o de salsa de tomate. Y me ha quedado buenísima¡¡¡

Estos han sido mis cinco recuerdos de este verano, dentro de unos meses espero poder contaros los mejores momentos del otoño 😉

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