Maternidad

#Retomes de agosto: fotografía

Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo… ya estamos a finales de agosto, se acaban las vacaciones y el #retomes que nos propuso Diasde48horas se me ha echado encima, así, como el que no cree la cosa.

Desde que Diasde48horas nos propuso el reto yo tenía muy claro cual sería el rincón de mi pueblo que quería mostraros. Mi pueblo es un pueblo muy bonito y no porque lo diga yo, sino porque realmente lo es, tiene rincones preciosos, un paseo con palmeras que quita el hipo, un santuario grande y blanco que enamora, en fin, que es de esos pueblos que cuando lo ves por primera vez te dices “no me importaría vivir aquí“, después vives y ya es otra cosa, jaja.

Pero a pesar de tener tanto sitio bonito yo me he decantado por uno más bien feo, aunque a cambio tengo que decir que es un sitio con historia. En mi pueblo no llegó el agua corriente a las casas hasta hace aproximadamente 38 años, si, si, hace relativamente poco.

Hasta entonces en las casas del pueblo que no había pozo, que era en la mayoría, normalmente eran las mujeres las encargadas de ir a buscar el agua a dos o tres puntos de abastecimiento que había en el pueblo. Iban con cántaros de barro y después con bombonas verdes de plástico (en casa de mi abuela todavía quedan algunas de esas bombonas), las que tenían burro pues se llevaban al animal, las que no traían el agua en un carrito pequeño del que ellas mismas tiraban y si no, pues a peso. Quizás por eso se valoraba más el agua, porque había que traerla, no bastaba con abrir un grifo.

La foto que os muestro es de uno de esos puntos de abastecimiento de agua de mi pueblo. Éste en concreto se conoce popularmente como los grifos y aunque hoy está vacío e incluso hay un cartelito de agua no potable no hace tanto fue un lugar de reunión, donde había que hacer cola y donde te enterabas de todos los cotilleos del pueblo.

He elegido este lugar porque uno de los recuerdos más nítidos que tengo de mi infancia está relacionado con él. En 1982 hubo una gran sequía y nos quedamos sin agua corriente, por lo se tuvieron que volver a sacar las bombonas y los cántaros.

Ese verano yo tenía dos añitos y unos meses y recuerdo como si fuera ayer que mi madre me llevó a por agua, y que iba tirando de un carro con tres o cuatro bombonas y una niña sentada encima… No es un recuerdo inventado, de esos que te lo cuentan tantas veces que tu terminas reviviéndolo en tu memoria. De hecho, le he preguntado varias veces a mi madre por ese día y ella ni siquiera lo recuerda. Y ¿sabéis por qué me acuerdo últimamente más de este momento? Pues porque Álvaro tiene ahora más o menos la misma edad que yo tenía aquel verano del 82, por lo que puede ser que algún día recuerde los millones de besos que le doy, los juegos que nos inventamos o alguna canción que cantamos cuando vamos por la calle.

 

 

             Bueno, pues si la foto anterior la tenía clarísima la foto de la felicidad me ha costado un montón elegirla, tenía muuuuuchas candidatas y aunque en principio iban ganando las fotos en las que no se nos ve las caras (por aquello de que mi blog es secreto) al final no me he podido resistir y esta es mi foto ganadora, la foto en la que creo que más felicidad se respira…

            La foto está hecha en Oporto, en una de las innumerables fuentes que hay en la ciudad, la gracia consistía en que cada vez que veíamos una fuente ibamos a ver si había peces dentro (claro está que peces hubo muy pocas veces, jaja) y si no había pues entrábamos las manos y saliamos corriendo a mojar al papi que no llevara al niño cargado en la mochila. Álvaro se meaba de la risa cada vez que conseguía que unas gotitas cayeran sobre alguno de nosotros, que le reñiamos de broma y él se mondaba haciendo la fechoría, jaja.

          Ha sido sin planearlo pero al final ha resultado que mi #retomes ha estado pasado por agua 😉

Ahora sólo queda esperar que Mamá Puede nos diga con qué ha decidido retarnos para el próximo mes¡¡¡

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Diy, Maternidad

Reto-mes de julio: trabajos con fieltro o goma eva

Había una vez Una Mamá Muy Feliz (UMMF) que un día escribió una entrada en su blog sobre los problemillas que le estaba dando un bikini que se había comprado. La podéis leer aquí, si no lo habéis hecho ya os recomiendo que lo hagáis porque os vais a reir un montón.

A raíz de este famoso post a un grupo de twitteras le entró curiosidad por el bikini en cuestión y medio en broma medio en serio lanzaron el primer reto-mes. Éste consistía en que ponían una foto de su boda con la cara al descubierto y en septiembre (que ya queda nada, chicas¡) subirían una foto en bikini. A este reto lo denominó Lydia, de Padres en Pañales, reto cara-culo, jajaja.

Al poco tiempo el grupo de las locas por los retos volvieron a desafiarse con el reto de las galletas y parece ser que le cogieron gusto a esto de los retos.

Yo hasta aquí escribo más que nada de oídas, ya que en aquellos tiempos andaba inmersa entre libros y apuntes, preparando mis últimos exámenes (estoy estudiando Educación Infantil) y no me enteraba mucho de qué iba la historia. Además, todavía no tenía twitter (diossss, cómo había podido yo sobrevivir sin esto???) así que no me enteraba de la misa la media y menos mal porque os aseguro que esto engancha.

El caso es que acabé los exámenes, me hice el twitter y Mamá Puede publicó en su blog que las locas de los retos habían acordado hacer un reto al mes. No me lo pensé dos veces y me apunté. El reto de este mes consiste en hacer algo que lleve fieltro o goma eva y cuya temática sea el verano.

Retomes de Julio: Trabajos con Fieltro o Goma Eva

Y aquí está mi reto-mes de julio: una mochila para Álvaro, para que lleve sus cositas a la playa él solito, que bastante tengo yo con cargar con los cubos, las palas, la pelota… así que por lo menos la toalla y el agua que lo lleve él. No la he hecho de fieltro entera porque pensé que metía muuucho calor y además, en mi maravilloso pueblo no se puede comprar fieltro¡¡¡ Así que es de tela y tiene unos apliques en fieltro (que tenía en casa) de lo más monos ¿no?

La calidad de las fotos es malísima, pero se nos estropeó la cámara y todavía no la hemos arreglado (somos unos desastres). He tenido que hacer las fotos con mi super móvil, que como hace unas fotos taaaan buenas… en fin, que espero que se vean medianamente bien.

 

 

Y para que no se me olvide nunca por qué hice esta mochila he querido que lleve las iniciales Rm (reto-mes) en la cometa. Lo peor va a ser cuando el papá de Álvaro vea la mochila y se fije en el Rm (bueno si se fija, que ya sabéis que los hombres lo que se dice en los detalles no se fijan mucho, jaja). Pero ya lo tengo pensado: si me pregunta qué es eso de Rm le digo que es por el Real Madrid, y encima se va a poner contentísimo, jajaja

 

 

Y aquí acaba mi reto-mes de julio, ahora a esperar que se le ocurre a Días de 48 horas para agosto. Por todos los dioses pido que no sea nada de informática que ya sabéis lo bien que se me da (está dicho con ironía, pero con muuuucha ironía).