Probando Productos

Trona Antilop de Ikea

Mi hijo pequeño, al ser el segundo y ser también niño tiene casi todo heredado. Menos la trona que decidimos comprar una nueva, la Antilop de Ikea,  porque la que teníamos era súper aparatosa, ocupaba un móntón y encima tenía el plástico del cojín rajado.

Nos decantamos es la trona Antilop de Ikea porque es la mejor trona del mercado en relación calidad precio y me gustaría contaros mi opinión sobre ella tras unos meses probándola.

imagen de la trona antilop de ikea
Trona Antilop de Ikea

Con Álvaro caímos en un error muy frecuente en los padres primerizos, que es aceptar que te regalen cosas de puericultura cuando aún no las necesitas.

Nosotros aceptamos que nos regalasen la trona antes incluso de nacer el niño y aunque cuando era un mero adorno, me parecía preciosa, después, con el tiempo me di cuenta que tenía muchos más contras que pros.

Como os dije antes es una trona muy aparatosa. Es la típica trona que ocupa media cocina porque aunque se puede plegar es un engorro y al final nunca lo haces. Tiene el asiento y el respaldo acolchados y hasta se puede reclinar para que el niño se eche una cabezadita después de dormir. Por supuesto mi niño, que le cuesta costaba  dormir en la cama como para dormirse en una trona, por muy confortable que fuera… Las únicas dos veces que se quedó dormido le hicimos fotos y las mandamos a abuelos y titos para que fueran partícipes del milagro, ja ja.

Pero esa trona que al principio me parecía preciosa y perfecta tras un tiempo de uso ya no me lo parecía tanto: ocupa demasiado, se le rajó el plástico del asiento y lo peor de todo es que se limpia fatal y siempre había mil recovecos donde te podías encontrar cualquier cosa.

Por eso cuando nació el pequeñin tenía claro que estrenaría trona y que sería la trona Antilop de Ikea, que la habíamos probado ya en algunos bares y restaurantes y me encantaba y Álvaro, que ha sido el testeador oficial, también parecía encontrarse muy cómodo.

Opinión sobre la trona Antilop de Ikea

Ventajas de la trona Antilop de Ikea.

Una de las principales ventajas de la trona Antilop de Ikea es el precio.

La trona en sí cuesta 12.99 Además, eeuros, la bandeja 5 euros y el cojín acolchado 6.99 euros. Es decir, por 24 euros tienes la trona completa.

El montaje es súper fácil.

 El montaje es fácil hasta para mi, que se me dan fatal estas cosas, y aunque no es plegable no ocupa mucho espacio. Nosotros la tenemos como si fuera una silla más en la cocina.

La trona de Ikea es muy ligera.

Es una trona que no pesa y la puedes arrastrar por la casa sin problemas. De hecho, yo, cuando tengo que limpiar o cosas de esas que tanto me gustan y el pequeñín esta entretenido en la trona pues la arrastro de habitación en habitación sin problemas. Con la que teníamos antes era imposible.

Es una trona estable.

Que sea una trona ligera no significa que no sea estable. Lo sé no sólo porque la hayamos usado estos meses en casa, sino porque a Álvaro lo hemos estado sentando en estas tronas hasta hace un año y resistía perfectamente. Es decir, que aguanta con un niño de tres años y grandecito ;).

La trona de Ikea se limpia muy fácilmente.

La bandeja se quita muy bien y el cojín acolchado también. Además, al ser plástico con un trapo húmedo queda como nueva. Yo creo que es la trona ideal si queréis llevar a cabo con vuestros hijos el BLW o con niños un pelín más mayores que comen solos y que manchan mucho porque es súper fácil de limpiar.

Imagen del cojín de la trona Antilop de Ikea
Cojín de la trona Antilop de Ikea

El cojín alcochado se compone de dos partes. El relleno que es de los que se inflan, igual que los cambiadores de Ikea, y la funda en sí. Al principio no me hizo mucha gracia que el cojín acolchado fuese de plástico inflable por si le daba calor. Pero a día de hoy sólo le veo ventajas porque la verdad es que con la funda no le da calor, o al menos, no más que cualquier otro cojín, y el hecho de que sea inflable supone que lo puedes regular a tu gusto y a las necesidades del niño. Yo ahora lo tengo inflado a tope pero en unos meses lo aflojaré un poco o mi angelito no entra 😉

Yo compré dos cojines acolchados (y eso que no me gustaba, si me llega a gustar, jaja) porque prefiero tener dos fundas y así no estar siempre penando porque la tiene sucia. Cuestan muy baratas (7 euros) y aunque el segundo acolchado no lo vamos a usar a la funda en sí le estamos dando mucho uso porque mi peque mancha mucho y hay que lavarla a diario. De todas formas, si os apañais bien con la costura podéis hacer una funda rápidamente utilizando como patrón la que ya trae.

La trona queda completamete pegada a la mesa.

Otra de las cosas que me encanta de la trona Antilop de Ikea es que cuando los niños sean un poquito más mayores le puedes quitar la bandeja y queda pegada a la mesa. Eso con nuestra anterior trona no pasaba porque tenía unos reposabrazos que no servían para nada y que estorbaban mucho.

Es una trona apilable.

Nosotros sólo tenemos una, pero para las familias en las que tengan varios hijos que usen la trona creo que es una opción muy buena.

 

Inconvenientes de la trona Antilop de Ikea.

Realmente sólo encuentro tres inconvenientes a la trona de Ikea.

La bandeja no tiene un apartado para poner el vaso.

Os puede parecer una tontería, pero a mí me resultaba muy útil que nuestra antigua trona si lo tuviera. Me parece que gracias a ese pequeño apartado el vaso estaba más “resguardado”.

Imagen de la bandeja de la trona antilop de Ikea
Bandeja de la trona antilop de Ikea

La trona de Ikea no se abre para poder sentar a los niños.

Entonces, a la hora de meterlos en la trona puede resultar un pelín difícil hasta que le coges el truco. Por ejemplo, a mi angelito al principio le costaba entender que tenía que doblar las piernas para que lo pudiéramos sentar con facilidad. Ponía las piernas totalmente rígidas y se nos hacía una tarea imposible.

Imagen de la trona ikea azul y roja
Como véis el asiento es enterizo, no se abre y hay que “colar” a los niños por ahí

Lo mismo pasa a la hora de sacar a los niños. Que tienes que tirar, literalmente, del niño hacia arriba y ellos deben de dejar las piernecillas flácidas. Como se pongan rígidos no salen ;). Pero después de unas semanas de usar la trona ya se dan cuenta y no hay problema.

Los arneses para ajustar al niño lo hacen sólo por la cintura.

Reconozco que nosotros no hemos usado aún estos arneses. Nuestro hijo queda lo suficientemente encajado en la trona gracias al cojín, además es un niño muy tranquilo. Pero no sé yo si con un niño más activo será suficiente con sujetarlo por la cintura…

¿Habéis probado la trona Antilop de Ikea? ¿Qué os parece? ¿Qué trona tienen vuestros hijos?

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Maternidad

Compras Útiles para el Bebé. Nuestra Experiencia Personal

Hace un tiempo escribí una entrada sobre las compras más inútiles para el bebé y ahora quiero contaros las compras o regalos más útiles para el bebé, también desde nuestra experiencia, por supuesto.

Compras útiles para el bebé. Lo mejor que hemos comprado.

1. El carrito o cochecito del bebé.

Nosotros al carrito le hemos dado mucho uso, más a la sillita que al capazo porque Álvaro, que nació a finales de junio, a mediados de septiembre decidió que en el capazo no podía cotillear el mundo exterior, así que lo que hacíamos era que le poníamos la sillita recostada y aguantaba algunos ratitos. Nuestro carro era de la marca Bebecar y estamos más o menos contento con él, pero la verdad es que pesa un poquito.

2. La sillita de paseo.

También la hemos usado un montón. De hecho hay días que aún la sacamos. Álvaro prefiere ir andando a los sitios pero por ejemplo cuando volvemos del parque o de ver a los abuelos ya viene cansado y pide brazos.

Lo que hacemos es que a la ida llevo el carrito vacío y voy corriendo detrás del niño y a la vuelta viene montado ;). Compramos la sillita de paseo Chicco Little Way por su precio, y al final fue todo un acierto. Os doy mi opinión sobre esta silla en este post.

3. Mochila Portabebés Boba 4G.

La “jaca” como es popularmente conocida en nuestra casa. Este ha sido la mejor compra que he hecho sin duda. Empecé a usarla cuando Álvaro tenía 6 meses y aún lo seguimos haciendo. Ahora sólo la utilizamos en momentos especiales como cuando vamos al campo, de excursión… pero antes me pasaba casi todo el día con el niño a cuestas. Álvaro ha sido un niño muy demandante y quería estar todo el día en brazos. Gracias a la mochila podía fregar la casa, tender la ropa, hacer la comida, ir a la compra…

compras útiles
Esta foto es de la semana pasada 😉

3. El asiento de seguridad del coche.

Esto nos lo regalaron unos amigos y es un imprescindible. Nuestro asiento del coche es totalmente desenfundable y reclinable. Ambas características son dos aciertos. Álvaro sólo ha vomitado una vez en el coche, pero comer si que come: que si una galleta, que si unos gusanitos… y al final o metes toda la funda en la lavadora o directamente se queda el niño pegado y no necesitas ni ponerle los cinturones de seguridad. El hecho de que sea reclinable también nos viene muy bien porque si se echa una cabezadita está mucho más cómodo.

4. La trona.

La trona ha sido una de las cosas que más hemos usado y la seguiríamos usando si no fuera porque desde que nos mudamos a Italia no tenemos sitio suficiente. Sin embargo no compramos la trona adecuada. Es demasiado aparatosa, se reclina (como si Álvaro se fuera a dormir en la trona, si en la cama y le cuesta trabajo, jaja)…

Si volviera para atrás compraría la trona de Ikea. La tienen en el parque de bolas al que vamos y la veo super cómoda de limpiar y además está genial de precio.

5. La bañera-cambiador.

Optamos por comprar el duo para así no tener dos trastes en el medio. Además, nos decantamos por la bañera-cambiador de la marca NeoNato porque fue de las bañeras más amplias que encontramos. De hecho, la hemos estado usando hasta que Álvaro tenía 14 o 15 meses y cabía perfectamente. Ahora ya sólo usamos el cambiador y lo seguiremos haciendo hasta que retiremos el pañal.

Compras útiles

6. Pañales.

Cuando tienes un bebé la mayoría de la gente te regala ropita y después te juntas con tantos peleles, pijamas, petos y rebequitas monísimas de la muerte que apenas si te da tiempo a estrenarlas. Algunos amigos nos regalaron las famosas tartas de pañales con sus cremitas, su gel de baño, su muñequito… No hay regalo que haya agradecido más. Los pañales tarde o temprano acabas usándolos. Es un regalo muy útil.

7. Ropita de recién nacido o de un mes.

Esto nos pasó sobre todo con los regalos. Todo el mundo nos traía ropita de tres o seis meses y de recién nacido apenas tenía nada porque como la voz de la experiencia mi madre y mi suegra me decían que no comprara porque me iban a regalar tanta ropa que no me iba a dar tiempo a ponérsela… pero ¡quién me iba a decir a mi que me la iban a traer toda grande¡ Cuando alguien se presentaba en casa con un pelele monísimo y encima chiquinino ya ni me estorbaban las visitas, jaja.

No incluyo en este post dos clásicos: la cuna y la minicuna porque nosotros colechamos, aunque sé que para much@s de vosotr@s estarían dentro de las compras más útiles para el bebé.

Fijaos, estoy harta de pensar y no encuentro nada más que nos haya sido realmente necesario. Todo lo demás que se me ocurre (y que yo veo como verdaderamente imprescindible) o no es material o no se puede comprar, así que eso lo dejo para un futuro post: Nuestros imprescindibles para el bebé.

¿Cuáles han sido las compras más útiles que habéis hecho para vuestro bebé? ¿Y los regalos que más habéis usado?