Maternidad

La Llegada de los Dinosaurios

Álvaro, en sus cuatro añitos de vida, nunca ha dado muestras de interesarse por los dinosaurios. Hasta ahora. En los últimos días los dinosaurios han llegado a esta casa y lo han hecho pisando fuerte, como suele ocurrirle a los niños cuando comienza a gustarles algo. Para ellos no hay medias tintas. O le gusta o no y como algo le guste préparate para asumir que va a formar parte de su vida, de la tuya, de tu casa, de los cuentos, de los dibujos y que los tendrás por todas partes, hasta en la sopa. Bueno, y si no en la sopa, si, al menos en las galletas, jajaja.

Galletas de dinosaurios

Hace unos meses cuando dos queridas compañeras 2.o como son Mamá Puede y Días de 48 Horas se recomendaban libros y hasta exposiciones sobre dinosaurios yo me quedaba helada y reconozco que por dentro las compadecía. Madre mía, se lo sabían todo sobre esos bichos. Bueno, fijaos hasta que punto era la obsesión del hijo mayor de Días de 48 horas que su hijo pequeño, en el mundo 2.0, es conocido como Tiranosauiros Rex, pa’ cagarse.

Y mientras las compadecía a la vez me alegraba de que la fiebre por los dinosaurios no hubiese llegado a esta casa. Bastante tengo yo con saberme todos los perros de la Patrulla Canina, con Ryder, Chicaleta y la Alcaldesa incluídos como para tener que aumentar mi bagaje cultural con el nombre, tamaño y características de unos bichos que vivieron hace millones de años.

Imagen de dinosaurio
La llegada de los dinosaurios

Pero como cuando te conviertes en madre nunca puedes estar tranquila, pues desde hace unos días la fiebre por los dinosaurios llego a esta casa y os aseguro que ha llegado con fuerza. Primero vio unos dibujos de los dinosaurios y le hicieron gracia. Después empezó a hablar de Tiranosaurios, de Anquilosaurio, Triceratops, Gallimimo… y os juro que lo pronuncia bien. Mi hijo que dice cacacola después dice anquilosaurio ¡¡¡ y se queda tan fresco ¡¡¡ Más tarde aprendió cómo andan, cuándo vivieron y encima viene y nos lo cuenta. Y lo último es que antes de dormir quiere que le cuente cuentos de dinosaurios. Y yo, señores, estudié Historia, pero jamás de los jamases aprendí nada sobre los dinosaurios… hasta ahora.

¿Y sabéis lo peor mejor de todo? Pues que la llegada de los dinosaurios a esta casa no ha hecho nada más que empezar. En unas semanas me veo buscando información sobre libros infantiles sobre dinosaurios, comprando camisetas horrorosas con esos bichos y hasta desviándonos de la ruta de las vacaciones por visitar esa famosa exposición…

Así que, por ir adelantando trabajo… ¿Me recomendáis libros y actividades sobre dinosaurios que se puedan hacer con niños de cuatro años? Y vosotras, madres cuyos hijos aún no han sido abducidos por estos seres, no os ríais del mal del vecino que el vuestro viene de camino, jaja.