Maternidad

El día que nació Jorge

Aviso a navegantes de que éste es un post para el recuerdo. Para que no se me olvide nada de ese día en el que nació mi angelito pequeño.

El día que nació Jorge

Es lunes, 5 de octubre y Álvaro y yo nos levantamos a las 8 para prepararnos para irnos al cole. Llevamos un rato perreando en la cama, con la teti, como todos los días, haciéndonos carantoñas y diciéndonos que nos queremos hasta el cielo.

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La Llegada del Hermanito

Si algo me ha quitado el sueño durante todo el embarazo es cómo se va a tomar Álvaro

la llegada del hermanito.

Es uno de mis principales miedos y no puedo evitar pensar mil y una situaciones que se pueden dar en esta santa casa. Situaciones para las que quizás no estemos preparados porque como todo hijo único que se precie Álvaro ha sido el rey de nuestra casa y hemos vivido en torno a él. A veces no puedo incluso evitar pensar en que me he precipitado destronándolo… ¡A buenas horas, mangas verdes¡ pensaréis, ¿verdad?, pero yo, con mis 39 semanas de embarazo y mi barrigón hay veces que lo pienso.

Ya os he contado que nosotros hemos hecho partícipe a Álvaro desde el comienzo del embarazo de la futura llegada del hermanito. De hecho, cuando los primeros tres meses nadie sabía que estábamos esperando él a veces decía que “mamá tiene un bebé en la barriga”… A punto estuvo de descubrir nuestro secreto antes de tiempo ;).

Después, a medida que el embarazo ha ido avanzado hemos seguido contándole cosas, haciendo que el bebé fuera uno más aunque no pudiéramos verlo. Por ejemplo, le dábamos las buenas noches y los buenos días, le hemos comprado ropita delante de Álvaro, le hemos preparado el carrito juntos, y hemos desocupado una parte de su armario para el hermanito.

Él está feliz con tener un hermano. En cuanto ve a un bebé (aunque sea por la tele) nos llama a voz de grito diciendo “¡miiiiira, un bebé… como el nuestro, ¿verdas?¡”, así que yo quiero creer que la llegada del hermanito va a ser algo bonito para todos.

Otra de las cosas que más hemos hablado mi señor esposo y yo (bueno, he sido yo la que he ido diciendo cómo quería que fueran las cosas y él el que se ha ido amoldando) es cómo lo vamos a hacer cuando la llegada sea inminente. Es decir, cuando me ponga de parto ¿qué vamos a hacer con Álvaro? y cuando nazca Jorge ¿cómo y dónde se lo vamos a presentar?

Desde hace meses tengo claro que quiero que Álvaro esté con nosotros en el hospital. Él está acostumbrado a estar con nosotros, no quiero decir con esto que no se quede un ratito en casa de los abuelos un día si es necesario, pero normalmente está con nosotros y por eso no quería dejarlo aquí, en casa de los abuelos, que estará genial, no lo dudo, pero estará sin sus padres y no vivirá la llegada de su hermano de cerca.

Por eso, después de mucho pensarlo, hemos he decidido que en el momento del parto mis padres se lleven a Álvaro con ellos al hospital y después de nacer Jorge esté allí con nosotros durante el tiempo que él quiera. Por la noche ya le he explicado que se tiene que ir a dormir a casa de la tita con los abuelos porque en el hospital por la noche ponen inyecciones. No ha hecho falta decírselo nada más que una vez para que le quede clarísimo que él, por la noche, no se queda ni atado… No vaya a ser que el médico se confunda y lo pinche sin querer 😉

Y después viene el primer cara a cara con su hermano… Le hemos comprado a Álvaro un regalo que será lo que le traiga el hermanito y he dado instrucciones precisas de cómo quiero que sea esa primera vez entre los dos. Quiero que estemos solos los cuatro, sin espectadores que lo animen a acercarse o lo aturullen, que sea un encuentro sin prisas, a su ritmo y que haga lo que realmente le salga de dentro, si quiere acercarse a verlo pues bien y si no pues ya lo hará más adelante… Total, tienen toda la vida para conocerse, no hace falta forzar las cosas.

A pesar de tenerlo ya decidido me siguen surgiendo las dudas sobre si será lo mejor para él vivir la llegada de su hermano tan de cerca o quedarse tranquilamente en casa de sus abuelos y seguir con su rutina. Mi suegra y mi cuñada dicen que no se lo va a tomar bien cuando vea que tengo a otro niño en brazos, que se va a sentir desplazado… Yo creo que se sentirá desplazado si lo dejo atrás… Aunque otras veces pienso en si realmente lo hago por él o por mí, porque no he estado nunca separada de él y pensar que voy a estar tres días sin verlo me pone los pelos de punta.

No sé cómo nos irá, si acertaré o no… ¿Vosotr@s cómo lo haríais?

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Felicidad

         Estoy nerviosa, muy nerviosa. Hace dos años faltaban horas para que naciera Álvaro y los recuerdos vienen a mi mente una y otra vez, no puedo dejar de revivirlos. El año pasado me pasó igual, el día anterior a su cumpleaños continuamente me asaltaban todas las vivencias, las buenas y las malas (si es que mala hubo alguna).

       Me parece increíble que hayan pasado ya dos años desde que este angelito viniera a mi vida y pusiera toooodos mis esquemas patas arriba, dos años que me convirtiera en madre y me enseñara tantas cosas, que me enseñara a ser FELIZ, así, con mayúsculas. A veces nos empeñamos en buscar y buscar la felicidad y no vivimos el presente. Yo, desde que tengo a Álvaro, no vivo para ser feliz mañana. Soy feliz hoy, con cada pequeño detalle, con cada sonrisa, con cada beso.

         Hoy me ha pasado una cosa muy curiosa con él. Los que me leéis de forma habitual sabéis que está en fase del qué, no? Pues esto es lo que nos ha pasado hoy:

Mamá: te quiero.
Álvaro: ¿qué?
Mamá: te quiero.
Álvaro: ¿qué?

         Yo mentalmente me pongo a contar y cuando vamos por el qué número doce y ya estóy empezando a desesperarme…

mamá: que te quiero.
Álvaro: yo tamen.

Esto es para mi la felicidad.