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Miedos de una casi bi-mamá

Estoy a punto de convertirme en mamá por partida doble. Y estoy ilusionada, tengo muchas ganas de vivir la maternidad de dos, pero la verdad es que también tengo muchos miedos, no son los mismos miedos que tiene una mamá primeriza eso desde luego, pero reconozco que ahí están y que aunque evito pensar en ellos muchas noches me desvelo pensando cómo será ser madre de dos. Las principales cosas que me preocupan son:

Miedos de una casi bi-mamá

1. Cómo se tomará Álvaro la llegada del nuevo. Yo creo que es el principal miedo que tengo y que tenemos muchas de las que vamos a ser mamás de nuevo. Álvaro está muy ilusionado con el bebé, le da besitos, peetes… Pero no es lo mismo un bebé que está en la barriga y que no da lata ninguna ni necesita ningún tipo de cuidados ni atenciones que un bebé recién nacido que está todo el día colgado de la teta de mamá. No quiero que se sienta desplazado, no quiero que coja celos… Pero soy consciente de que sólo es un niño de tres años y quizás manifieste la llegada del hermanito de una forma que no me gustaría.

2. No quererlos a los dos igual. Muchas de las que sois madres por partida doble (o triple) seguramente penséis que estoy loca. De hecho cuando se lo he dicho a mi madre me ha dicho eso de “si te cortaran un dedo de la mano ¿cuál te dolería más?”. Será una tontería pero jamás pensé que podría querer a alguien como quiero a Álvaro y me parece increible que tenga tanto amor para otra personita.

3. Miedo al parto. Se supone que ya he parido y que sé a qué me enfrento, pero yo siempre digo que tuve un parto peo pero un postparto de mierda. Del parto apenas si me enteré y dilaté tan rápido tan rápido que recuerdo que la matrona me dijo que para el siguiente no me esperara demasiado en casa no fuera a ser que no llegara al hospital (que estoy a 90 kilómentros¡) pero el postparto no fue una experiencia muy agradable que digamos… La episotomía, las hemorroides, el cansancio infinito y las hormonas que no dejaban de hacer de las suyas… Me da miedo tener un postparto igual y ahora además teniendo que atender a un niño de tres años.

4. Las visitas. Las visitas no es que me den miedo es que me dan pánico. Porque hay visitas y visitas. Hay gente que te apetece ver, que vienen a tu casa y estás deseando de enseñarle al angelito y echar un ratito con ellas, sobre todo porque tienen cabeza y saben irse a tiempo… Y después está la gente que viene a tu casa a pasar la tarde, a hablar de tonterías y no tienen prisa ninguna por irse… La amiga de tu suegra, la prima segunda de tu madre o la cuñada de la vecina de enfrente… Gente que no conoces y que se sientan en tu sofá y que encima se permiten darte toda clase de consejos no solicitados…

5. Los consejos no solicitados y que cuando estás en pleno puerperio pueden hacerte mucho daño. Cuando nació Álvaro todo el mundo se permitía darme todo tipo de consejos. Parece ser que al ser madre primeriza me tenían que instruir… Que si no te lo pongas tanto al pecho, que si este niño tiene hambre, que si no tendrás leche suficiente, no lo cojas que se acostumbra, no duerme porque tiene el sueño cambiado… Es tan fácil dar consejos y tan difícil tener la boquita cerrada… Espero que ahora esas sabias consejeras tengan en cuenta que ya tengo un angelito y que más o menos me las he arreglado para criarlo, aunque estas sabias consejeras ahora tendrán otro frente abierto para instruirme: cómo criar a un hijo sin descuidar al hermano mayor, a quién debo darle prioridad y un montón de pamplinas más de las que no me libraré y si no al tiempo.

Las que sois madres por partida doble (o triple) ¿Habéis tenido los mismos miedos que yo? ¿Son miedos “normales”?

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Compras inútiles para el Bebé. Nuestra Experiencia Personal.

Ahora que cada vez veo  más cercana la época en la que Álvaro deje de ser un bebé y empiece a ser un niño (sí, he dicho que sigue siendo un bebé… ¡mi bebe¡, a veces me parezco a ET: mi casaaa) voy a hacer una listas de las cosas más inútiles que he comprado o me han regalado para él.

La mayoría de las veces cuando vamos a tener un bebé nos volvemos locas comprando cosas que creemos (o nos hacen creer) imprescindibles. Conozco a más de una Sigue leyendo “Compras inútiles para el Bebé. Nuestra Experiencia Personal.”