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10 Libros para Dejar el Pañal

Aunque no hay una época mejor que otra y lo más importante para empezar la retirada del pañal es que los niños estén preparados, como os conté hace unos días en el post “Cómo conseguir una Operación Pañal exitosa”, muchas familias se embarcan con el buen tiempo en la famosa Operación Pañal, por eso me he animado a hacer una lista con 10 libros para dejar el pañal.

Los libros para niños sobre este tema no son la panacea que va a hacer que los niños dejen el pañal antes, pero pueden ayudar para que vean el tema de forma más gráfica, para que quieran imitar eso que hace el protagonista del libro o para ir familiarizándose con nuevos términos como orinal, caca, váter… Por eso hoy os propongo una serie de libros que os pueden ser útiles en la Operación Pañal

 

10 Libros para dejar el Pañal

1. Todos Hacemos Pipí

Portada del libro "todos hacemos pipí"

Autor: Frédérique Loew / Ilustrador: Natalie Choux / Ed.: Macmillan

Cuento que trata sobre cómo todos los animales hacen pipí. Los peces en el agua, los pájaros en el aire y los niños en el orinal. Es un libro con rimas facilitas  y divertidas y unas ilustraciones preciosas, que gustan tanto a los niños como a los papás.

2. El Libro de los Culitos

imagen portada libro de los culitos

Autor e Ilustrador: Guido van Genechten / Ed.: sm / Edad: a partir de dos años.

Dani es un niño al que le cuesta hacer pipí y caca solito por lo que sus papás lo ayudan en el difícil paso de dejar los pañales por el orinal. Es un libro con pocas letras y grandes ilustraciones que hacen las delicias de los más pequeños.

El libro cuenta además con una guía para padres, en la que se ofrecen consejos a los padres sobre cuándo es el momento más adecuado, se le resuelven miedos, dudas, etc.

3. ¿Puedo mirar tu pañal?

imagen portada libro puedo mirar tu pañal

 

Autor e Ilustrador: Guido van Genechten / Ed.: sm / Edad: a partir de dos años

Ratón es muy curioso, por lo que le gusta husmear todo, hasta los pañales de sus amigos. Husmea, uno por uno, en los pañales de Liebre, Cabra, Perro, Vaca, Caballo y Cerdo. Para poder ver qué hay en cada pañal el niño tiene que destapar las solapas (pañales), una vez que abre el pañal se encuentra la diferente caca de los diferentes animalitos. Es una de las cosas que más les gusta a los niños, ver que la caca de una cabra no es igual que la de un perro, jaja, y muchos de ellos, cuando ya hacen caca en el orinal quieren mirar a ver la forma de su caca ;).

Es un libro muy divertido, con grandes ilustraciones y que a los niños les encanta. Suele considerarse uno de los mejores libros para la retirada del pañal ;). 

4. El orinal de Lulú

Imagen portada del libro "el orinal de lulu"

Autor: Camilla Reid / Ilustrador: Ailie Busby / Ed.: sm / Edad: a partir de dos años

Lulú es una niña a la que le gusta mucho su nuevo orinal, por lo que va con él a todas lleva a todas partes. Un divertido libro para que los niños aprendan a ir al orinal y desarrollen destrezas.

Tiene ilustraciones muy coloridas y con diferentes solapas movibles y texturas que hacen que el niño pueda entender perfectamente la historia.

5. Voy solo al baño

Imagen portada libro "voy solo al baño"

Autor: VV.AA. / Ed.: Planeta / Edad: A partir de dos años.

Pablo es el protagonista de este libro, que no sólo enseña a ir solitos al baño a los más pequeños, sino también una cosa fundamental: a lavarse las manos cuando terminen 😉

El libro es de tapa y hojas duras y a los niños les encanta no sólo por las ilustraciones coloridas y divertidas, sino porque al final del libro tiene una tecla con música para que los niños puedan celebrar con música que han ido al baño solos.

6. Edu ya no quiere llevar pañales

Portada del libro "Edu ya no quiere llevar pañales" Portada del libro "marina ya no quiere llevar pañales"

Autor: Linne Bie / Ed.: Juventud / Edad: A partir de dos años

Edu es un niño que ya no quiere llevar más pañales, por lo que su madre le da un orinal y le dice que en adelante podrá hacer pipí en él y también usar calzoncillos.

El libro tiene grandes ilustraciones muy dulces y en el que se trata un tema clave de “la operación pañal”: los escapes. Es uno de los libros que se refiere a la retirada del pañal de forma más natural. También existe la versión femenina “Marina ya no quiere llevar pañales”.

7. Libro orinal

Imagen del libro "libro orinal"

Autor: VV.AA. / Ed.: Bruño / Edad: A partir de dos años

Un libro con una cubierta súper original y con un montón de fotos y consejos para que ayudar a los niños a dejar el pañal. Además, al final el libro tiene una serie de pegatinas para motivar a los niños a hacer pipí en el orinal.

8. Quién ha visto mi orinal

imagen de la portada del libro "quién ha visto mi orinal"

Autores: Mij Kelly y Mary McQuillan /  Ed.: Serres. / Edad: A partir de dos años

Un libro muy divertido en el que se cuenta la historia de Maribel, una niña a la que los animales de la granja le han robado su orinal, por lo que va preguntando uno a uno para encontrarlo antes de que sea tarde 😉

Tiene unas ilustraciones muy coloridas y está lleno de rimas sencillas y sonoras.

9. El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza.

Imagen del libro "el topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza"

Autor: Werner Holwarth / Ilustrador: Wolf Erlbruch / Ed.: Alfaguara / Edad: A partir de 3 años.

El pobre topo sale de su madriguera cuando algo le cae en su cabeza, jiji. Entonces se dedica a preguntarle a los animales para averiguar quién ha podido ser. Mientras el topo está averiguándolo aparecen montones de cacas diferentes y cada una con un sonido distinto al caer (plas, plin…) que sacarán montones de sonrisas a los más pequeños (el ser humano es escatológico por naturaleza 😉 ) hasta que por fin el topo logra dar con el dueño de la caca.

10. Caillou. Se Acabaron los Pañales.

portada de libro caillou, se acabaron los pañales

Autor: VV.AA. / Ed.: Everest / Edad: a partir de 3 años.

Este libro está recomendado para aquellos niños que son fans de Caillou (como el mío), las ilustraciones son muy llamativas y el libro muy colorido, aunque tratándose de Caillou no podía ser de otra forma… La única pega que le pongo es que tiene demasiado texto para niños tan pequeños, como todos los libros de esta colección.

¿Conocéis algún otro libro que pueda ayudar a los niños a dejar el pañal?

Maternidad

Operación Pañal

Como muchas familias con niños pequeños en esta época del año estamos inmersos en la llamada Operación Pañal. Bueno, nosotros como somos más chulos que un ocho, también estamos metidos de lleno con la Operación Sueño, pero esa ya os la contaré en otra entrada.

Nuestra Operación Pañal, sin embargo, empezó hace algunos meses. Cuando bañamos a Álvaro él se hacía pipí es entrar en el agua, y nosotros en vez de decirle que eso no se hace lo que hemos ido haciendo es decirle halaaa, mira, has hecho pipí, que bien¡¡¡ para que él fuera aprendiendo qué era eso de hacer pipí.

También lo hemos ido fomentando por la mañana, ya que normalmente cuando le voy a cambiar el pañal de la noche está seco por lo que desde hace unos meses siempre le digo que haga pipí antes de ponerle uno limpio. Los primeros días tenía que esperar un poquito, pero después lo hacía enseguida. Con esto aprendía a hacer pipí y además nos ahorrabamos un pañal, que nunca viene mal 😉

Después, como ya os conté en la entrada sobre el segundo cumpleaños de Álvaro, mi hermana le regaló a Álvaro un orinal por su cumpleaños, concretamente éste:

Acabo de descubrir al buscar la imagen que se le puede poner el rollo de papel higiénico, jaja

Desde que se lo regalaron hasta hace una semana lo hemos tenido rodando en casa, animando a Álvaro a que se sentara en él, que le diera al botón musical… es decir, que lo viera como algo habitual. También desde entonces cuando estábamos en casa le quitaba el pañal a ratos y le he ido explicando que si quiere hacer pipí tiene que ir a sentarse al vater chico que es como llamamos al orinal con forma de coche tan molón que tiene.

Tengo que reconocer que rara vez se ha sentado a hacer pipí en el orinal a no ser que lo haya sentado yo, que con el coche lo que quería es jugar y darle al botoncito para que sonara alguna canción y que ha estado estorbando más que otra cosa.

Todo eso hasta que la semana pasada estaba hablando con mi amiga M. y le dije que estaba intentando quitarle el pañal a Álvaro. Le expliqué que le quitaba el pañal cuando estabamos en casa pero que se lo ponía para salir a la calle y ella, madre de dos niños y con muuucha más experiencia que yo, me dijo que así no se hacía, que el pañal se quitaba o no se quitaba, pero que no podía quitarselo unos ratos y ponerselo otros según me viniera bien a mí porque lo que estaba haciendo era confundir al niño.

          Lo estuve pensando y reconocí que tenía razón. Yo le quitaba el pañal a Álvaro según me convenía a mí: que estaba en casa, pañal quitado, que salía a la calle, lo montaba en el coche o no tenía ganas de apañar meados del suelo, pañal puesto y con tanto quitar y poner el pañal le estaba creando a Álvaro un barullo tremendo.

El mi pobre no iba a comprender jamás porque a veces le cantaba-bailaba-saltaba cuando hacía pipí y a veces no. Así que el día 18 (justo hace una semana) me armé de valor y le quité el pañal. Digo que me armé de valor porque me esperaba tener que recoger muuuuucho pipí y lo que es peor mucha mierda caca. Los primeros días se le ha escapado un montón de veces (aunque no tantas como me imaginaba) y si no se le ha escapado más es porque la pesada de su madre le preguntaba cada cinco minutos si quería hacer pipí.

Así me veía yo, jaja

Hemos pasado seis días limpiando pipís y cacas por toda la casa, atosigando a Álvaro cada poco tiempo con “¿Álvaro quieres hacer pipí?” a lo que él respondía “no quero” y a los dos minutos se meaba donde le daba la gana…

Estabamos ya un poco hartos y el jueves por la tarde pensamos en que el niño no estaba preparado y que teniamos que dar marcha atrás. Justo le voy a decir al padre que se acabó la tontería, que tiene sólo dos añitos y que ya lo intentaremos el verano que viene cuando sea más maduro, cuando Álvaro me lee el pensamiento (a mi este niño a veces me asusta, creo que tiene super poderes o algo de eso) y corre raudo y veloz, se sienta en el vater chico, hace una meada de tres pares de narices, se canta el solo “campeones, campeones, oe, oe, oe” y pide el lacasito correspondiente por haber meado en el orinal.

Ayer, día siete de la Operación Pañal, solo se le escapó pipí una vez y en la calle, porque aún no sabe pedirlo, sólo sabe correr hacia el orinal cuando le entran las ganas y como no es cuestión de llevarse el orinal a la calle pues habrá que ir fomentando que nos diga cuándo quiere hacerlo.

         ¿Lo estamos consiguiendo? Todavía no me atrevo a lanzar las campanas al vuelo y decir rotundamente que sí, lo que si os digo es que el subidón de adrenalina que te entra cuando tu bebé va solito a hacer pipí o cacá no tiene comparación con nada. El corazón se te pone a mil y una sonrisa tonta se te dibuja en la cara, corres a decírselo al papi o el papi te llama por teléfono porque tu estás haciéndote el láser y ha cagado un mojón del tamaño de un brazo gitano… En fin, que el día que se me haga futbolista famoso no sé qué va a ser de mí porque si por mear-cagar solo me entra esta satisfación en el cuerpo…