Libros

Cuentos para Soñar: Un Año con las Golondrinas

Ya os he dicho varias veces que soy adicta a la lectura y a los libros. En mi casa hay muchos, muchos libros y desde bien pequeñito Álvaro también ha tenido muchos, vamos a la biblioteca casi cada semana y un libro es de las pocas cosas que soy incapaz de negarle.

Por eso intento participar en todas las campañas de Boolino. Esta vez estaban agotados todos los cuentos de la edad de Álvaro y elegí un libro para niños un poco mayores:

Un Año con las Golondrinas, de Thomas Müller

Este libro está recomendado para niños de 6 a 8 años, pero si volviera para atrás volvería a elegirlo porque es un libro para niños de esa edad pero también es un libro para niños más pequeños y un libro para adultos.

Hacía tiempo que un libro no me maravillaba tanto y es que las ilustraciones son preciosas, llenas de detalle y de realismo y son el complemento perfecto para el texto.

golondrinas

golondrinasvolando

A Álvaro también le ha encantado y al no tener mucho texto no se le hace pesado. Además ha aprendido un montón sobre las golondrinas, las estaciones del año… Hay veces que cuando ve pasar una bandada de pájaros por el cielo dice “mira, mamá, ya se van las golondrinas a África”.

Un año con las golodrinas narra la vida de estos pájaros durante un año, desde que hacen el nido, el cuidado de sus crías, la migración… Trata de la Naturaleza, de la vida en el Campo, de las Estaciones del año todo ello contado en forma de cuento.

Si tenéis que hacer un regalo os recomiendo este libro. Os aseguro que le va a encantar y vosotros, cuando lo tengáis en la mano, también querréis uno ;).

Anuncios
Maternidad

Planes de Verano

No sé si a vosotros también os pasa pero a mi en cuanto llega el verano me entran ganas de hacer un montón de planes… De aprovechar el tiempo, vamos… Y después llega primeros de septiembre y me doy cuenta de que en realidad no he hecho casi nada de la lista que tenía en mente. Bueno sí, he ido mucho a la piscina y a la playa y para de contar. El resto del tiempo me he vestido de pereza y me he quedado remoloneando en el sofá con el aire acondicionado encendido, pero no, este año voy a aprovechar el verano y voy a intentar hacer algunas cosillas que el verano que viene seré madre por partida doble y eso seguro que va unido a una reducción considerable de tiempo 😉

Planes de verano

1. Leer. Hasta antes de que naciera Álvaro leía mucho, caía un libro casi todas las semanas, a veces más. Pero teniendo en cuenta que solía leer por la noche y que este niño me ha salido un poquito buho para cuando él dobla la oreja lo que menos me apetece a mí es coger un libro. Así que mi primer plan de verano, o reto, mejor dicho, es leer un libro. Uno solo.

2. Andar. En el embarazo de Álvaro me daba largas caminatas desde casi el principio. Salía a pasear todos los días lloviese o tronase… En este embarazo nunca encuentro el momento… o nunca tengo esa media horita a una hora decente para dar el paseito, aunque como a partir de hoy mi señor esposo está de vacaciones sólo es cuestión de madrugar un poquito porque aquí el resto del día con la calor que hace mejor no asomarse a la puerta de la calle ;).

3. Jugar con Álvaro. Jugar, hacer puzles, contarle cuentos… Las últimas semanas le he robado su tiempo para preparar el Trabajo Fin de Grado y tambien por inercia, lo reconozco. Una vez empiezas a ponerle la tablet para que te deje tranquila caes en un bucle del que es difícil salir. Pero ya lo estoy remediando. Además a la tablet no sé que le pasa que casi siempre está sin bateria 😉

4. Sacar ratitos para mí. No tiene que ser todos los días pero me niego a no tener de vez en cuando un ratito para mí, para coser, para terminar mil enredos pendientes, para echarme una mascarilla o pintarme las uñas de los pies sin llenarme todos los dedos de bigotes por las prisas… Esto ha aparecido en cuarto lugar pero quizás debería estar en el primero.

5. Disfrutar de ratitos en pareja. Cuando mi señor esposo se entere de esto se va a poner a dar palmas con las orejas, jajaja. Reconozco que desde que nació Álvaro nuestra vida en pareja ha pasado a un segundo plano. Bueeeeno, o a un tercero, cuarto o quinto plano. A mí me cuesta mucho separarme de mi angelito y además pienso que ya no somos una pareja, sino que somos una familia. Pero porque vayamos algún día a dar un paseo los dos solos, al cine o a tomar algo no nos vamos a morir y mi madre va a disfrutar de lo lindo pudiendo mimar al nietísimo tanto como le de la gana.

6. Dormir. Si, dormir… aunque como quiera hacer todo lo que he escrito antes lo de dormir va a ser una utopía pero tengo que aprovechar para dormir porque como “el nuevo” salga a su hermano creo que el otoño y el invierno próximos pueden ser muy duros.

7. Disfrutar del verano: ir a la piscina, a la playa, salir con los amigos, comer helados… Aunque quizás no pueda comer todos los helados que quiera porque como la báscula de mi ginecóloga siga diciendo que me estoy poniendo como una foca… Pero por lo menos intentaré hacer los planes sin azúcar 😉

¿Y vosotr@s? ¿Tenéis planes de verano o pasáis de hacer una lista porque al final nunca los cumplís?

Maternidad

Los Viernes a la Biblioteca.

          Como ya os conté cuando escribí las “50 cosas sobre mí” a mí me encanta leer. Me ha gustado desde siempre. Desde bien pequeñita me pasaba las siestas leyendo y releyendo los libros que había en casa de mis padres que además de ser pocos  la mayoría eran de poesía. Así conocí a Rubén Dario, Miguel Hernández, Machado… y desde entonces no he vuelto a leer poesía. Creo que la aborrecí.

          En mi casa ahora hay muchos libros. Estanterías y estanterías llenas de ellos, porque yo soy de las que no sólo se los lee sino que de vez en cuando me gusta coger un libro al azar y releer alguna parte. Desde que nació Álvaro leo mucho menos, apenas tengo tiempo para sentarme un ratito en el sofá con un libro en las manos y cuando se duerme estoy taaaaan cansada que lo menos que me apetece es coger un libro. A pesar de eso algún libro cae de vez en cuando.

          Para mi la lectura es muy importante. Ha formado parte de mi día a día y siempre he querido que a Álvaro le pasara igual, por ello empecé a darle libros desde muy chiquinino. Era tan chico que los libros le servían para verlos un par de veces y después para romperlos poquito a poco (y eso que eran de esos de las hojas gordas especiales para niños pequeños) o para comérselos a bocados. Sin embargo desde que comenzó el verano más o menos (eso de que con la edad llega el conocimiento es cierto) ha empezado a interesarse más por los libros y nosotros cada vez le hemos ido comprando más. Tiene una buena colección. De hecho mi hermana dice medio en serio medio en broma que Álvaro tiene más libros que ella y seguramente sea verdad.

           Como le encantan los libros y no se pueden comprar un par de libros nuevos todas las semanas desde hace un mes más o menos vamos todos los viernes a la Biblioteca, a la beoteta según Álvaro… este niño siempre está pensando en lo mismo 😉

          Elegimos los viernes porque aquí hay algunos niños más mayores que van a hacer deberes a la Biblioteca, pero los viernes está prácticamente vacía porque los niños aprovecharán que tienen toooodo el fin de semana para hacer las tareas y se relajarán un poco y nosotros así estamos a nuestras anchas y podemos ir a las diferentes estanterías, hablar o sentarnos a leer sin preocuparnos que molestemos a nadie.

        Así todos los viernes después de merendar nos vamos a pasar allí un ratito y después nos traemos para casa libros nuevos: dos para Álvaro y uno para mí que he vuelto a retomar la costumbre. A Álvaro le encanta eso de poder curiosear por allí, poder coger los libros que quiera y encima traerse dos para casa¡ Y a mí, me encanta que le encante 😉

 

    A veces  nos rompemos la cabeza intentando hacer cosas diferentes con los niños, buscar alternativas a pasar la tarde en el parque, no? Pues, aquí tenéis un ejemplo de algo que se puede hacer con los niños sobre todo de cara al invierno. Es entretenido, rompe con la rutina, despierta en ellos la curiosidad por los libros… y lo mejor de todo: es gratis 😉