Maternidad

Regalos Originales para el Día del Padre

Tenemos el Día del Padre encima y seguro que alguna de vosotras aún no ha pensado regalo para el Día del Padre. Muchas diréis que el regalo del Día del Padre lo tienen que hacer los hijos, regalarle alguna manualidad que hagan en casa o en el colegio… Pero si os digo la verdad a mí me gusta tenerle un detallito a mi señor esposo. Intento que no sea algo muy caro y que sea original. Algo difícil en estos tiempos en los que tenemos de casi todo, pero me encanta buscar cosas con las que lo pueda sorprender. Así que desde hace unas semanas estoy buscando en san google regalos originales para este día.

Las imágenes que tenéis a continuación no son mías, como siempre digo si a alguien le molesta que estén en este humilde blog solo tiene que decírmelo y las retiraré 😉

Regalos Originales para el Día del Padre

Llaveros originales para el Día del Padre.

Los llaveros son un clásico que nunca fallan, y más si son tan bonitos como éste. Hay tiendas especializadas que te hacen el llavero de tus sueños y para familias que tengan hijos pequeños incluso pueden grabar en el llavero el dibujo del niño de la casa. Reconozco que éste me tiene enamorada.

Llavero personalizado original Día Padre
http://www.elreciennacido.com

 

USB especial para padres.

En los tiempos que corren, mejor una memoria USB que un bolígrafo, ¿no? Y si son tan divertidas como éstas mejor que mejor ;).

foto Puerto USB original para el día del padre
http://ww.zazzle.es/

Camisetas con mensaje para Padres.

En Amazon hay un montón de modelos de camisetas chulísimas para los padres. Yo ya me he enamorado de unas cuantas, jaja. Os dejo algunas para que veáis que mensajes tan bonitos tienen 😉

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 Libros originales para el Día del Padre .

Si, ya sé que los libros no es un regalo muy original que digamos, pero depende del libro que sea puede convertirse en un regalo muy . He encontrado estos dos que tienen una pinta estupenda y que seguro que son un acierto seguro para padres lectores 😉

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Cojines personalizados para padres.

Cuando vi estos cojines no pude evitar pensar en mi señor esposo. Con lo que le gusta a él echarse la siestecita… Y como además se queja continuamente de que ha perdido su lugar en la cama marital para ocupar la cama de 90 pero para él solo¡¡¡ Pues creo que sería un regalo original y divertido. Seguro que hay muchos otros papás como el nuestro, que han sido echados cedido gustosos su cama 😉

Imagen de cojin personalizado mejor padre

Imagen cojín rey de la casa
Bueno, eso del rey… Siempre y cuando sus hijos sean niñas. En mi casa los reyes son otros 😉

Además, como los cojines pueden ser personalizados estoy pensando en regalarle uno como éste para que se vaya haciendo a la idea de que yo quiero una niña, jajaja.

Imagen de cojin de toda la familia. Día del padre
http://blog.elreciennacido.com

 

Fundas para gafas o lentillas.

Para aquellos papás que usen gafas hay un montón de fundas chulas con las que sorprenderlos. Podemos encargar una personalizada o comprarle una doble, para que pueda guardar a la vez las lentillas y las gafas. Sé de uno a quien esta última funda le vendría genial para no tener que estar buscando siempre o una cosa o la otra 😉

Imagen Fundas de gafas regalo día del padre
http://www.factoriaderegalos.com

 

Calcetines originales para padres.

Y si no sabéis que regalarle porque el padre de vuestros hijos es de esas personas que tienen de todo tengo la solución: calcetines. Si, pero no unos calcetines cualquiera, sino unos calcetines chulísimos y especiales para el día del padre. ¿A qué son molones?

imagen calcetines día del padre
http://latiendadeuo.com

 ¿Qué os han parecido estas ideas? ¿A qué son unos regalos originales para los padres? Además son baratitos. El precio oscila entre los 9 y los 30 euros. No hace falta mucho más porque el mejor regalo del mundo ya lo tienen ;).

 Yo aún no sé que le regalaremos a nuestro súper papá, a mí, personalmente, me encantan los calcetines y el llavero. Además, también le haremos alguna manualidad en la que puedan participar los reyes de mi casa. El año pasado os propuse algunas muy muy facilitas. Os dejo aquí el enlace por si os apetece echarle un vistazo 😉

Manualidades para el Día del Padre

¿Vosotras sois de hacer un regalito en el día del padre o preferís hacer una manualidad para celebrar este día?

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Maternidad

Terrores Nocturnos. Qué Son y Cómo Actuar

L@s que lleváis por aquí algún tiempo sabéis de sobra que mi angelito mayor no duerme bien, ni duerme bien ahora ni ha dormido bien nunca. En esto del dormir tiene dos cosas malas: por una parte que no tiene nunca prisa por irse a la cama, aunque desde que hemos suprimido las siestas estamos mejorando mucho, y por otra, que se despierta mil veces durante la noche. Si, mi niño con tres años y ocho meses se sigue despertando por la noche, ¿cómo os quedáis?

imagen de terrores nocturnos
Los terrores nocturnos en los niños no es un trastorno muy frecuente

Pues si esto ya de por sí es duro algunos días le tenemos que sumar el tercero en discordia: los terrores nocturnos. Para que os hagáis una ligera idea de qué son los terrores nocturnos os contaré cómo ocurren en nuestra casa:

Estamos todos tranquilamente durmiendo cuando Álvaro empieza a moverse inquieto por la cama y a los dos segundos está gritando, dando patadas… empieza a llorar, a pegarnos… Se pone muy muy nervioso. Si hay suerte y me doy cuenta a tiempo le empiezo a hablar, le abrazo, le digo que soy mamá y que no pasa nada, que estamos todos en la habitación, que es de noche y hay que dormir. A veces consigo que se calme muy rápido y no se desencadena la catástrofe. Otras veces me coge tan profundamente dormida que para cuando me quiero despertar es demasiado tarde.

Por supuesto él al día siguiente no se acuerda de nada, a veces se despierta y tampoco y otras veces se despierta tan asustado que sólo quiere que lo abrace. En estos casos en los que se despierta asustado en realidad no ha tenido un terror nocturno sino una pesadilla.

Muchas veces los padres confundimos los terrores nocturnos con las pesadillas a pesar de que son muy fáciles de diferenciar. Si cuando tu hijo se despierta, en el caso de que lo haga, te cuenta que ha visto un monstruo, se caía por un precipicio o una bruja le quitaba su juguete preferido es que ha tenido una pesadilla. Pero si  no recuerda nada de lo que ha pasado estamos hablando de terrores nocturnos. Alguna vez Álvaro se ha despertado tras un terror nocturno y al verme la cara desencajada (lo confieso, soy muy fácil de impresionar ;)) me ha preguntado que qué me pasaba.

¿Qué són los terrores nocturnos?

Los terrores nocturnos aparecen en los niños de entre 3 y 7 años y no es un trastorno del sueño muy frecuente: tan sólo afecta al 5% aproximadamente de los niños. Suelen tener lugar a las dos o tres horas después de haber conciliado el sueño. Se producen durante la transición de la fase No Rem a la fase Rem, que es en la que se producen los sueños y se deben a una súbita reacción de miedo que se produce en medio de estas dos fases.

No se conocen con exactitud las causas de los terrores nocturnos aunque los investigadores afirman que pueden tener gran peso en el desarrollo de estos terrores el estrés, periodos febriles o la falta de sueño. Aunque en realidad es algo que está en el aire y que no se sabe con certeza a qué se deben.

¿Cómo actuar en caso de que tu hijo padezca terrores nocturnos?

Como os he dicho antes los terrores nocturnos han sido la guinda del pastel del sueño de Álvaro. Como no teníamos bastante con que dormía poco y mal… Por lo que he leído mucho sobre el tema y he ido cogiendo consejos de aquí y de allá. Además, también actuamos un poco por instinto, quizás en algún punto estemos metiendo la pata, pero esto es lo que mejores resultados nos da:

  • Intentar anticiparnos al terror. En realidad no sé si las veces que me he anticipado al terror han sido terrores nocturnos propiamente dichos o pesadillas, pero como dije más arriba, hay veces en las que lo siento moverse (yo, porque a su padre le pasa por encima un trailer y no se entera ;)) y le empiezo a hablar y a tocar y no se desencadena.
  • Acudir a su lado para acompañarlo y evitar que se haga daño. Durante los terrores nocturnos son frecuentes las patadas, los golpes… Incluso hay niños que se bajan de la cama. Por eso es muy importante estar a su lado para evitar que se den contra el cabecero o se lleguen a hacer daño de alguna manera. También es muy importante, en el caso de que duerman en su propia habitación, no dejar cosas en el medio con las que puedan tropezarse al bajarse de la cama.
  • Mantener la calma. Cuando ves a tu hijo sudando, dando gritos, patadas… No es fácil mantener la calma. Las primeras veces me asustaba mucho, sobre todo porque encendía la luz y tenía los ojos abiertos y como yo soy tan valiente… Pero si no te pones nervios@ todo se hace mucho más llevadero.
  • Intentar no despertarle. Yo lo que hago es abrazarlo, susurrarle, decirle que estoy ahí… Es la parte más difícil, por lo menos para mí, porque cuando ves a tu angelito pasándolo tan mal, asustado, lo primero que se te viene a la cabeza es encender la luz y despertarlo, sin embargo hay que evitarlo porque en unos minutos (que se te harán eternos) el terror desaparecerá y el niño seguirá plácidamente dormido y no recordará nada a la mañana siguiente.
  • No decirle nada al día siguiente. Ellos no recuerdan nada de lo que ha pasado por lo que no merece la pena preguntarle o recordarle lo que ha pasado la noche anterior.

 

En nuestro caso, los terrores nocturnos empezaron el verano pasado, cuando Álvaro tenía tres añitos recién cumplidos, y durante cuatro o cinco meses fueron bastantes frecuentes. Sin embargo, después se han ido espaciando en el tiempo y ahora se producen estos episodios cada quince o veinte días. No sé por cuanto tiempo más los sufrirá mi niño y con él todos, porque es una situación muy desagradable verlo pasarlo tan mal, pero desde que los afrontamos con naturalidad y con mucha calma todo es más llevadero.

¿Sabíais qué son los terrores nocturnos? ¿Los sufren vuestros hijos?

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Cinco Cosas que No le Enseñaré a mis Hijos

Hay veces que pienso si estoy educando bien a mis angelitos, el pequeño aún sólo necesita teta y brazos, pero el mayor… El mayor está en una etapa difícil para él, la entrada en el cole, la llegada del hermanito… Y yo, que soy una madre del agua, que impongo muy pocos límites, que siempre procuro adaptarme y que la mayoría de las veces pienso eso de “pobrecito, si sólo tiene tres años…”. Me da miedo equivocarme, no tener claro que cosas tengo enseñarles… Porque yo no tengo claro que tengo que enseñarles, yo sólo tengo claro lo que no les voy a enseñar.

Cinco cosas que no le enseñaré a mis hijos

1. No le enseñaré que hay que terminarse toda la comida del plato. Yo unas veces tengo más hambre y otras menos, pero como soy yo la que me sirvo la comida me echo la cantidad que me apetece. Aún así hay veces que dejo algo en el plato y otras veces que tengo que repetir. Pero Álvaro le pongo la comida yo y la gran mayoría de las veces le echo de más, lo reconozco, soy de ese tipo de madres que le pone más comida de la que es capaz de comerse y lo abriga si ella tiene frío, no puedo ser perfecta en todo ;).
Por eso no lo obligo a comer, él sabrá si tiene más hambre o menos. Cuando me dice que no quiere más pues saco el postre y santas pascuas, porque mi niño no puede querer más lentejas pero sitio para el postre siempre tiene ;).

2. Tampoco le enseñaré que tiene que comer de todo. ¿De verdad hay alguien que coma de todo? Yo soy bastante asquerosita para comer y hay muchas cosas que a mis casi 36 primaveras aún no he probado. No es no me gusten, es que hay cosas que sólo por su aspecto ya se que no voy a probar. Me gustaría que mi hijo no fuese así y por eso lo ánimo a probar nuevas cosas. Siempre le digo que lo pruebe y si no le gusta que lo eche para atrás. A veces me hace caso, otras no. Mi señor esposo hace lo mismo conmigo. Yo jamás le hago caso. En ese sentido mi hijo, con tres años y medio, tiene más cabeza que yo.

3. No le enseñaré a compartir sus juguetes. Me hace mucha gracia la moda que hay ahora con lo de ” hay que compartir”. Pues yo esa lección tan importnate no se la he enseñado a mi angelito y me ha salido de un generoso que a veces me da hasta coraje. Y ¿sabéis por qué no se la he enseñado? Pues porque para los niños sus juguetes son sus bienes más preciados, ¿por qué lo van a tener que compartir? Compartimos nosotros, sus padres, nuestras joyas, el coche, el móvil… Imagina que estás tomando una cervecita en un bar y vienen tus amigos, te cogen el móvil y se ponen a tocotearlo. Yo los mato.

4. No le enseñaré a no defenderse. Se que aquí me vais a criticar, pero me da igual. Jamás le diré a mi hijo que le pegue a nadie, ni que consiga las cosas por la fuerza. Pero tampoco le voy a decir “si te pegan, díselo a la señorita o dímelo a mí”. Antes si lo hacía, hasta que me he dado cuenta de que cuando le pegan se queda quieto, llora y después viene a darme el parte. Si yo estuviera tan tranquila y viniera fulanita a darme una bofetada, la primera vez me quedaría quieta, la segunda quizás le preguntaría que qué le pasa y por qué ha pegado pero a la tercera vez os aseguró que la bofetada va de vuelta.

5. No le enseñaré que los besos se dan por obligación. Yo soy muy besucona, con la gente que conozco, no vayáis a pensar que voy repartiendo besos a diestro y siniestro y me encantaría que Álvaro al menos me devolviese la centésima parte de los besos que le doy. Pero el en eso no ha salido a mí y encima desde que llegó su hermano él es el blanco de sus besos. Si no lo obligo bueno, a veces si a darme besos a mí, que soy su madre como para obligarlo a darle un beso a su tía, a su abuela o a la vecina.

Y vosotros, ¿¿¿qué cosas jamás le enseñaríais a vuestros hijos???

Maternidad

Echaré de menos estos Días.

        Echaré de menos estos días. Días en los que no tengo ni un momento para mí, para leer un libro, para coser un ratito o para comer sin tener que levantarme una media de cuatro o cinco veces en cada comida.

        Echaré de menos estos días. Días que me paso recogiendo pañales, encontrándome juguetes en el sitio menos pensado y limpiando huellas de deditos por las paredes y los muebles.

        Echaré de menos estos días. Días de rutina, de pasear a Nieve, jugar al balón en el parque y luchar para que te metas en la bañera y después para que te salgas.

       Echaré de menos estos días. Días de leer un cuento y dos y tres y muuuuuchos, de ver en la tele a Caillou, a Piti Mouse, a Pepa Pig o a Pocoyó y que las conversaciones con papá se reduzcan a un sólo tema: tú.

        Y también echaré de menos estas noches. Noches de negociaciones sin tregua, de desesperación, frustración y lágrimas, noches de cansancio, de “menos mal que viniste a nacer en esta casa” y de “quizás mañana tengamos más suerte“. Noches en las que te has adueñado de nuestra cama y al otro amor de mi vida lo tengo tan lejos.

        ¿ Sabes por qué? Porque nunca antes había amado tanto. Nunca antes me había quedado embobada viendo dormir a alguien, ni me habían entrado ganas de darle un abrazo tan fuerte tan fuerte que se fundiera en mis brazos… Nunca antes papá y yo habíamos vivido tantas primeras veces ni tantas miradas complices. Y porque estos días son también los días de las risas, de los saltos en la cama, de los besos con babas y las uñas negras. De los cosquillas y el lobo feroz, de las canciones en inglés y de los “yo solito”, de los sandwich de Álvaro y los bailes en la cocina…

        Por eso sé que echaré de menos estos días y quizás, algún día, también echaré de menos estas noches.

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Ni Contigo ni Sin Ti

Me encanta dormir contigo. Meter la nariz en tu cuello y aspirar tu olor. Entrelazar las manos y que me pongas los pies en la barriga. Nunca antes había dormido tan bien con nadie como ahora duermo contigo.

Pero también me gusta cuando te duermes una hora antes de lo que pensaba o te despiertas una hora después y me dejas una hora libre para hacer lo que quiera, aunque ese lo que quiera sea no hacer nada.

Me encanta estar contigo. Levantarnos juntos, desayunar sin prisas, limpiar la casa (acabas de descubrir la mopa, que peligro¡), ir a comprar el pan y tardar una hora en ir y volver y que cuando quiera darme cuenta sea la hora de comer y no nos haya dado tiempo ni a hacer la comida.

Pero también me gusta llevarte a la guardería. Pensé que lo iba a llevar peor, pero eso de tener unas horas para mí algunas mañanas me está dando la vida. Estoy menos cansada, más risueña y más feliz.

Me encanta jugar contigo. Echar partidos de fútbol en el pasillo, leer cuentos en la cama, jugar a las fichas o al escondite… Adoro ir al parque casi todos los días porque tu lo adoras, antes lo odiaba y, a veces, ahora también lo odio.

Pero, a veces, cuando pasas de mí y eliges a tu padre como compañero de juegos suspiro por dentro porque sé que dispongo de media hora? para hacer cualquier cosa relajarme. Y si  papá te propone un baño y aceptas casi salto de alegría porque sé que son, mínimo, 45 minutos… yujuuu¡

No quiero separarme de tí ni un momento. Me cuesta dejarte en la guarde (sí, ya sé que antes he dicho que no), con los abuelos… y no me imagino un día entero sin tí.

Pero, a veces, cuando alguien se ofrece para estar contigo o te reclama durante unas horas a mí se me alegra el alma.

 Me encanta como has llenado la casa de vida, de voces, de juguetes todos desparramados, y de risas…

Pero, a veces, me pongo nerviosa de ver tanto trasto en el medio (aunque en lo de desordenado hayas salido a mí), oír tantas voces y que haya dejado de escuchar el ruido de la lavadora.

A veces estoy muy cansada, cariño, y la pregunta ¿lo estoy haciendo bien? acude una y otra vez a mi mente. Me gustaría jugar más contigo, poner menos la tele y no escatimarte ni dos segundos al día. No buscar excusas, no pensar en que ya lo haré más adelante, no meterte prisa, no decirte mañana… Pensar más en tí y menos en mí.

Tengo mil fallos, tesoro, pero intento todos los días que seas feliz. Todos los días. Y te quiero por encima de todo, como nadie jamás te va a volver a querer.