Viajes en familia

Sintra y Lisboa: el Viaje de las Primeras Veces.

Esta Semana Santa hemos estado en Sintra y Lisboa y para Álvaro ha sido el viaje de las primeras veces, a pesar de que no era la primera vez que iba a estas dos ciudades tan maravillosas. Ha tenido la suerte, o la desgracia, de que vivamos al lado de la raya portuguesa y además de que sus padres sean unos enamorados de Portugal por lo que la primera vez que fue a Sintra y a Lisboa fue la Semana Santa de hace dos años, cuando él tenía sólo nueve mesitos y en un hotel de Lisboa empezó a gatear. Pero esa es otra historia… y como me conozco o me centro un poco o me lío a contaros aquel viaje.

Como os decía a nosotros nos encanta Portugal y más concretamente Sintra y Lisboa nos parecen dos ciudades mágicas que nos traen muy buenos recuerdos y a las que hemos ido unas cuantas veces, aún así este año decidimos volver. Ya os contaré en otra entrada (o varias porque tengo mucho que contar 😉 ) cómo ha sido nuestro viaje y los lugares tan espectaculares que hemos visto, sin embargo hoy quiero escribir sobre otras cosas que vivimos durante esos días y que hacen que lo llamemos

El viaje de las primeras veces

Lo primero que tengo que decir es que con Álvaro da gusto viajar. Él es un niño que se adapta a todo: a horarios un poco raros, a nuestro no parar de ver una cosa tras otra sin apenas descansar, a estar dos o tres horas en el coche… De otra manera sería imposible hacer el tipo de viaje que hacemos nosotros, pero como él nos ha dado vía libre pues nos aprovechamos, nos vaya a ser que el nuevo sea más pejiguera ;). Sin embargo, en este viaje teníamos claro que al menos un día estaría dedicado a él por lo que el Viernes Santo fuimos al zoológico de Lisboa. Ha sido la primera vez que ha ido a un zoológico y le ha encantado. Al principio no sabía donde atender, había tantos animales para ver y con lo que a él le gustan que no sabía donde mirar: pingüinos, monos, tigres, elefantes…

Se lo ha pasó en grande aunque lo que más le gustó fue el espectáculo con los felfines y las tortugas y las serpientes. Si, las serpientes… Esto último me ha dejado un poquito mosca, pero bueno, no se lo tendré en cuenta, aunque no puedo dejar de preguntarme ¿¿¿cómo un niño de casi tres años que va al zoo por primera vez con lo que más se emociona es viendo serpientes??? Miedo me da que dentro de unos años quiera meterme una en casa como mascota…

primera vez zoo

También ha sido la primera vez que ha probado un Happy Meal. Uno de los días que hemos estado en Sintra se nos ha hecho un poquito tarde para comer y como en Portugal es una hora menos y encima los portugueses comen antes hemos recurrido al McDonald’s. Le hemos comprado el Happy Meal hasta ilusionados pero él, que es más listo que el hambre, ha picoteado tres o cuatro patatas fritas y se ha comido la manzana y se ha emocionado con el juguetito. La hamburguesa ha dicho que me la coma yo si quería, que menudo asco… con sus puaggggg incluidos.

primer happy meal

Ayyy, hijo mío, esto te lo voy a recordar mil veces dentro de unos años cuando no quieras otra cosa que hamburguesas, salchichas y patatas fritas, todo ello rebozado de ketchup.

Y también ha sido la primera vez que se ha montado en Metro (tren para él). ¡Qué gracia le ha hecho eso de bajar escaleras (si eran mecánicas ya era la pera limonera 😉 ), adentrarse en una cueva y después montarse en un tren que iba rápido, rápido. El primer día tenía tal cara de sorprendido que su padre no podía dejar de inmortalizar el momento… Después ya le fue cogiendo el truco y hasta le fue perdiendo el miedo a la velocidad e incluso se levantaba del asiento hasta que sonaba la campanilla que anuncia una nueva parada y corría raudo a sentarse porque pensaba que los que no estaban sentados se tenían que bajar, jajajaja.

primera-vez-metro

Como veis, Sintra y Lisboa siempre tienen mucho que ofrecer, jajaja, otro día os cuento los lugares tan maravillosos que hemos descubierto.