Maternidad

Reunión informativa de la Guardería

Hoy hemos tenido la reunión informativa en la guardería. Nos han dicho quién va a ser la señorita de nuestros hijos y los han dividido por grupos. Con Álvaro irán trece niños más y él está en el medio de ellos en cuanto a edad (aunque de estatura le saca casi la cabeza a todos) y esto es algo que me consuela. Aquí el que no se consuela es porque no quiere.

De los niños con los que va a ir a la guarde, sin embargo no conoce a ninguno, es decir, no ha jugado con ellos o sabe sus nombres, excepto a Saray con la que ha jugado dos o tres veces en el parque de bolas. Esto es algo que me preocupa, pero confío en que entre mañana y pasado, que son los días del periodo de adaptación que puedo estar con él, se vaya haciendo a ellos. Normalmente a Álvaro no le cuesta relacionarse con otros niños, y esta vez no tiene por qué ser distinto… o al menos eso espero.

Respecto al período de adaptación, mañana y pasado mañana sólo irán una horita y acompañados del padre o la madre y a partir de la semana que viene ya tendrán que volar solos. Se irá ampliando el horario en función de como lo lleve el niño. Puede que algunos estén una semana yendo solo una hora diaria mientras que otros vayan una hora y media o dos. Esto también ha sido algo que me ha gustado, que el periodo de adaptación se haga lo más individualizado posible.

La maestra me ha dado buenas sensaciones. Me ha gustado la claridad con la que ha explicado las cosas, me ha gustado cómo tenía decorada el aula y me ha gustado la empatía con la que ha tratado de ponerse en el lugar de los padres. Ojalá mañana pueda ver si también es capaz de ponerse en el lugar de los niños.

En general, estoy más o menos contenta con esta primera toma de contacto, lo que no quita que tenga un nudo en el estómago y que seguramente esta noche no duerma casi nada.

Él que dijo que los niños venían con un pan debajo del brazo no tenía hijos. En realidad los niños vienen con un saco de preocupaciones, menos mal que debajo del otro brazo traen otro saco, más grande si cabe, de alegrías, que si no…

 

Maternidad

Guardería si o guardería no

Necesito ayuda para decidir una cosa. Así que recurro a vosotr@s, l@s que me leéis y comentais, recurro a la tribu de madres y padres 2.0. Os pido que me digais qué pensáis sobre esto, porque sinceramente no sé qué hacer.

 Como ya os he contado estoy estudiando el Grado en Educación Infantil. Prácticamente he acabado, sólo me quedan las prácticas de cuarto curso y el famoso Trabajo Fin de Grado (TFG). En teoría debía de haber acabado este curso, peeeero como me quedé embarazada y tuve a Álvaro en medio pues cuando comenzó tercero cogí solo la mitad de las asignaturas.

En septiembre de ese curso Álvaro tenía solo tres meses, empezaba a trabajar por las tardes en octubre (aunque solo dos horitas al día) y no quería estar separada de mi niño por las mañanas y por las tardes. Por eso este año (aprovechando que no trabajaba) me he tenido que matricular de ciento y la madre, a lo que había que sumar las prácticas y el TFG… en fin, que cuando llegó septiembre del curso pasado me volví agobiar pensando otra vez en el niño y decidí dejar las prácticas y el TFG para otro curso.

Mi idea era que el próximo curso apuntaría a la guardería a Álvaro en febrero, cuando él tuviera 32 meses (fuera más independiente, tuviera el pañal quitado…) y yo me iría feliz y contenta a hacer las prácticas y terminar ya la puñetera carrera. En mi pueblo la guardería es pública y suele abrir dos plazos de inscripción, uno para los niños que empiezan en septiembre y otro para aquellos que lo hacen en febrero, con períodos de adaptación y todo eso, así que yo estaba más o menos contenta.

Cual ha sido mi sorpresa cuando el día 1 de julio se hizo una reunión y se informó que no iba a ver dos fechas para entrar en la guarde, sino que se habían completado las aulas y los niños (salvo causas justificadas) sólo entraban en septiembre. Dieron pautas generales sobre el funcionamiento de la guardería y la directora me citó para hablar con ella hoy para comentar mi caso en particular, porque he sido la única madre que quería que su hijo entrara en febrero y no en septiembre.

          Así que hoy me he presentado a hablar con ella y le he estado contando por qué quiero que entre en febrero y no en septiembre, porque sinceramente, yo lo llevo a la guardería porque me hace falta, si no fuera así estaría conmigo. No quiero decir con esto que las guarderías sean una mala opción, ni veo mal que los niños vayan desde pequeños… es una opción que está ahí, tu la tomas o la dejas. Creo que la gran mayoría hace uso de ellas porque no le queda otra, no porque crea que su hijo va a estar mejor socializado o va a aprender más cosas.

          Bueno, que me enrrollo, el caso es que la directora me ha dicho que no me preocupe, que hay una serie de plazas reservadas para las familias que necesiten disponer de ellas, sea febrero, octubre o enero, peeeeero que si he pensado bien lo de llevarlo en febrero porque así no hay período de adaptación y yo llevaría a Álvaro de 9 a 2 así, de golpe y porrazo. Además, si entrara en febrero las clases estarían formadas, los niños se conocerían entre sí y conocerían las rutinas y hábitos, mientras que el mío entraría solo en un sitio que no conoce y con niños que ya tienen establecidos unos hábitos.

La verdad es que me ha hecho pensar y verlo de otra manera. Si lo llevo desde septiembre durante toooodo ese mes se van adaptando poco a poco (la primera semana sólo van 1 hora y los padres pueden estar con él) y hasta febrero puedo llevarlo sólo tres horas (de 10.00h a 13.00h), con lo cual él también se acostumbraría poco a poco y no le resultaría pesado. Además, como yo voy a estar en casa si un día o dos a la semana no me apetece llevarlo no tengo por qué hacerlo (aunque según ella una vez que el niño vaya a la guarde va a querer ir tooodos los días).

           Le he preguntado sobre un mónton de cosas: qué hacen, a qué hora meriendan, qué hacen en el patio, si tienen las aulas divididas por rincones… Ella ha sido muy amable y me ha mostrado las clases, me ha enseñado algunas fichas, la mascota… vamos, que yo creo que soy la primera madre del pueblo que le hace tal interrogatorio, jaja.

           Cuando nos hemos despedido me ha preguntado que si lo incluía en el grupo de septiembre o lo ponía en plazas reservadas y yo le he dicho que se lo decía la semana que viene porque lo tenía que consultar. Se ha pensado que era con el marido y padre de la criatura pero no. Lo tenía que consultar con vosotr@s porque el papá dice dos cosas: que lo apunte en septiembre que le va a venir bien al niño y a mí porque así podré desconectar un poco y quizás así coge unos hábitos y no nos da tan malas noches (pero si por la noche se queda en casa, éste se piensa que la guarde es 24 horas??? jaja) y que lo que yo diga está bien, porque al final siempre hacemos lo que a mi me da la gana, así que para que va discutir (pobre).

         ¿Qué hago? ¿Llevo al niño a la guarde en septiembre tres horitas al día o lo llevo a partir de febrero cinco horas y que sea lo que dios quiera? Ayudadme a decidirlo, por favor.