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Feliz Catorce Cumplemes

Mi querido bebé:

Empiezo diciéndote lo mismo de siempre “¿Ya ha pasado otro mes?”. Me parece increíble lo rápido que pasa el tiempo con vosotros… Si hace nada tu hermano era un bebé recién nacido…

Este mes ya te has soltado a andar. Empezaste a andar un día antes de cumplir trece meses, ¿recuerdas que te lo conté el mes pasado? Pero este mes ha sido el que te has soltado. Ya vas andando siempre, apenas si gateas (y no te hemos hecho vídeo gateando 😦 ), con esos movimientos vacilantes y los brazos en cruz para mantener el equilibrio. Es muy divertido verte andar, jaja. Lo malo de que andes es que llegas a más sitios que antes y nos tienes la casa hecha un desastre. Todo lo que puedes lo tiras al suelo… No se de donde habrás sacado ese afán por destruir todo lo que pillas.

Cada vez comes mejor y ya haces con nosotros también las cenas. Lo que más te gusta comer son las aceitunas: rellenas de anchoa, negras, machadas… No haces distinciones y te atiborras de aceitunas. Tanto que a veces las tenemos que esconder en la mesa porque como la veas estamos perdidos ;).

Haces un montón de cosas: sigues tocando la campana, haciendo los lobitos… y además este mes has aprendido muchas cosas como a hacer la viejina o hacer uhhhh uhhhhh, a sacar la lengua… Qué bonito es verte crecer, cariño.

Últimamente duermes fatal… Te despiertas en mitad de la noche y puedes estar como hora y media o dos horas saltando de cama en cama, encendiendo la luz y paseándote encima de tu hermano y de tus pobres padres. Y encima cuando me enfado te ríes y vienes a darme abracitos… Así es imposible, jaja. Una noche, cuando le comentaba a tu padre que “vaya con el niño, que no nos dejaba descansar” me dijo él que no me quejara que con tu hermano era así cada noche, que tu al menos solo es de vez en cuando. Me parece a mí, que tienes en tu padre un fiel defensor 😉

Te encanta jugar a todo lo que esté jugando tu hermano y a destruirle las torres… Y también te encanta limpiar. Coges un baby o un trapo cualquiera y te pones a pasarle a la mesa o a la silla una y otra vez. No sé a quien le has visto limpiar tanto, jaja.

Eres muy “sentío”. En cuanto tocas algo que no debes y te llamamos la atención, o escuchas una voz más alta que otra, o le reñimos a alguno de tus primos o tu hermano tu te pones a hacer “pucheritos” y a hacer suspiros y si no te cogemos y empezamos a darte besitos y abrazos terminas llorando.

También estas sacando mucho genio. O te sales con la tuya o terminas llorando o pataleando. Pero aquí me coges con experiencia, tesoro, y ya se que esto son unos años meses, después te convertiras en un niño dulce y tierno como tu hermano. Y tu hermano… ayyy, tu hermano… Te cuida siempre, pendiente de que no te pase nada, pero no te deja nada. Cualquier cosa que coges le interesa a él en ese mismo momento. Y a ti te pasa igual. Tu hermano coge una cosa y es precisamente lo que tu querías. A veces, solo a veces, esto de la bimaternidad me trae por la calle de la amargura. Menos mal que lo bueno compensa a lo malo y los despertares familiares, los abrazos de cuatro, las cosquillas y los besos babosos compensan todo lo demás.

Te quiero hasta el cielo, mi vida.

Feliz Onceavo Cumplemes

Mi querido bebé:

Cada vez que me detengo a pensar que sólo falta un mes para que hagas un añito… Que el año pasado por estas fechas yo apenas podía andar y te imaginaba una y otra vez… Al final no sólo cumplistes mis expectativas, sino que las superastes con creces: eres el bebé más bonito del mundo.

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Feliz Sexto Cumplemes

Querido Jorge:

Hoy has cumplido seis meses y casi no llego a escribir tu post para el recuerdo. Ha sido y sigue siendo un día muy duro. Hoy me he incorporado a trabajar como profe después de estar casi tres años dedicada a Álvaro y a ti y ha sido difícil. Difícil no por volver a las aulas, que también, sino por separarme cuatro horas de ti y tres días de tu hermano. Jamás me he separado tanto de vosotros y lo estoy llevando fatal. Además, Álvaro sólo hace repetirme que termine pronto para que me vaya a casa y me pregunta una y otra vez por teléfono que cuándo voy a ir. A mí se me caen las lágrimas sólo de pensar que hoy no podré abrazarle.

Pero a cambio te tengo a ti, el bebé de la sonrisa infinita que me roba el tiempo sin que yo me de cuenta. Siempre había oído decir que con la crianza del segundo hijo el tiempo pasa mucho más deprisa que con la del primero, pero jamás pensé que fuese tan cierto. Estos seis meses se me han pasado volando y hoy te miraba y pensaba que dónde estaba mi bebé recién nacido todo arrugadito y despellejadino. Ahora tengo un bebé precioso, que lo que quiere es ponerse de pie, con unas morcillitas en las piernas para pegarles un bocado y que se pasa el día sonriendo.

Sigues siendo muy buenino, apenas lloras y sólo con vernos a tu alrededor eres feliz. Tu hermano es tu persona favorita y lo llamas constantemente dando grititos sólo para que te haga una carantoña o te dedique unas palabras con voz melosa… Y si encima se detiene a jugar treinta segundos contigo eres el bebé más feliz del universo. Yo me derrito mirándoos, viendo como os sonreís o como tu hermano se preocupa por ti. Qué suerte tienes de tenerle, cariño, para que luego digan que ser el segundo no tiene cosas buenas ;).

Los dientes aún no han hecho acto de presencia y aunque tienes más pelito sigues siendo calvironche, un calvironche guapísimo con unos ojos entre azules y grises que te cogen media cara y que no dejan de alabarte constantemente. Siempre te dicen que de dónde los ha sacado y yo siempre respondo que son igualitos a los de tu madre, aunque en realidad ahora se parecen más a los de tu padre que a los míos. Ya veremos si cambian o no, por ahora estan aguantando ;).

Te incorporas cuando estás tumbado haciendo abdominales, jajaja, y a tu padre y a mí nos encanta cuando intentas levantar la cabecita, te incorporabas tanto que te he sacado del capazo y has pasado a la sillita justo hoy, el día de tu sexto cumplemes, aunque sigues prefiriendo ir en fular o en la mochila. También casi te das la vuelta de lado y ya nos da miedo dejarte hasta en la cama solito porque cuando nos damos cuenta te has movido un montón, cualquiera se fía de ti ya.

Tienes la piel súper suave y blanquísima, sin ni un sólo lunar cuando tu hermano a estas alturas ya tenía tres o cuatro. Y haces los cinco lobitos nada más que me oyes tararear la canción, sacas tu manita regordeta, te la miras y la haces bailar.

Aunque lo que mejor haces es dar peitos. Cuando estás muy conteto, quieres llamar la atención o simplemente estamos jugando empiezas a dar peitos y no sabes parar. Al final acabas lleno de babás y nosotros babeando contigo, jaja.

Eres mi alegría, mi niño quitapenas que con tu sonrisa infinita logras que los días malos (y hoy lo está siendo mucho) sean menos malos.

Te quiero hasta el cielo.

P.D. Se me olvidó decirte que ayer fuimos a la revisión de los seis meses y pesas 7.530kg y mides 68 centímetros ;).

 

 

 

 

Feliz 28 Cumplemeses.

Querido Álvaro:

        Hoy cumples 28 meses. 28 meses, que se dice pronto. Han sido 28 meses cargados de los mejores momentos de mi vida, aunque tengo que reconocer que algunas noches me pones para salir corriendo y no volver en una buena temporadita.

         Desde hace tres noches estamos probando una nueva estrategia y te ha costado conciliar el sueño sólo media hora y para mí, o mejor dicho para nosotros, eso es un logro y de los grandes. Si sigue funcionando la contaremos por aquí, aunque me da a mí que esto está siendo una tregua después de las dos semanas tan malas con las que nos has obsequiado.

         Eres un niño muy muy activo. Lo has sido siempre. No puedes estarte quieto en ningún momento, hasta cuando te estás durmiendo sigues dando coces¡¡¡ Y cuando estás viendo los dibujitos (que se supone que te los pongo para que te relajes un rato) estás bailando, correteando o saltando en el sofá.

          Saltar sigue siendo una de tus activades preferidas. Te encanta saltar en el sofá, en la cama, en las alcantarillas. En las alcantarillas empezaste a saltar desde hace meses y aún te dura la costumbre. Debe de ser porque suenan y eso te hace muchísima gracia, aunque sinceramente yo no se la veo. A veces saltas solo y otras veces saltamos en familia. Primero saltas tu y después nos mandas a nosotros: “ahora papi”, “ahora mami” y allá vamos los dos tontos de turno saltando detrás de ti, la gente debe de pensar que estamos locos, y no se lo discuto, pero disfrutamos de lo lindo.

          En los últimos días has cogido la costumbre de recoger piedras del suelo y traértelas a casa. Dices que son tesoros y casi todos los días vienes cargado con tres o cuatro piedras. Te tengo que decir que no se puede traer todos los tesoros porque si no los demás niños se van a quedar sin ellos, sólo así te convenzo y no siempre, porque cabezón eres un rato para que no te las traiga todas a casa. Lo más gracioso es que cuando yo te digo “ay mi niño, eres mi tesoro” tienes el valor de discutirmelo y de decirme “mami, yo no soy tesoro, las pieras son los tesoros”.

          Hablas por los codos, frases super largas y muy bien estructuradas y ya te empiezas a montar conversaciones con niños imaginarios, que creo que son parte del juego simbólico que has empezado a desarrollar. Por ejemplo, una cosa que dices a menudo es “eh, tu, niño, eso no se coge, eso es mío”. Supongo que será influencia de la guardería donde algún niño te quitará los juguetes o algo de eso porque también me dices que “hay un niño malo que me quita la moto”. No sé si será de verdad o fruto de tu imaginación, aunque seguro que algo de verdad hay.

         Todos los días cuando te levantas me dice que no quieres ir a la “guarderida” (es que me has salido muy fino y dices guarderida y cola-cado, total na¡) y que “la guarderida está cerrada”, pero después en cuanto ves a tu maestra en la puerta esperándote te pones muy contento. Vas tres horitas al día aunque algunos días te quedas conmigo y nos disfrutamos mutuamente. Antes de ayer te caíste en el patio de la guarde. Fuiste a hacer una voltereta en el suelo y te tiraste literalmente de cabeza. Te salió mucha sangre de la nariz y la maestra me dijo que te vigilara porque te habías dado un buen porrazo. Después me dijiste varias veces por la tarde que te habías hecho pupa, que habías llorado y que Beli te daba besitos. Me dio una pena enorme no estar yo para poder curarte con mis besos 😦

          Tienes una curiosidad increible. Todo te llama la atención: desde un guisante hasta un mosquito. Y cuando vamos por la calle como haya algún bichito ya nos tenemos que parar mínimo un par de minutos para observarlo. Después eres muy miedoso y no quieres coger nada, eso sí, coges un palito para darle al bichito en cuestión y que ande. Al cabo del rato dices “lo ha matao” y yo siempre te digo que a los bichitos no se le puede hacer daño porque se ponen tristes y tú me miras y me dices “si, pero lo ha matao”. En realidad nunca los matas, sólo les das un poquito con el palo para que se muevan.

          Ya casi te sabe los colores. Ya era hora porque con la tralla que te he metido… Nos hemos inventado mil juegos (con tapones, con coches, con vasos trasvasando agua…) y al final ya casi te los has aprendido, aunque a veces te equivocas o no me los dices porque no te da la gana, que el mi niño tiene un carácter… Cuando te pregunto algo que no sabes te pones el dedo en la boca y dice ummmmm, como si estuvieras pensándolo e incluso hablas como si estuvieras afónico para que no me de cuenta que no sabes un color, un malito (animalito), o cualquier cosa. Anda que no eres listo ni na¡¡¡

         Comes muy bien aunque hay cosas que te niegas a probar como el tomate, el queso o el jamón de york… y desde hace unos días has cogido la costumbre de echar el último bocado después de masticado al plato, serás marrano… Te encanta la fruta y la verdura y cuando estoy haciendo ensalada te tengo que dar unas hojitas de lechuga porque si no no paras de marearme con “quero cole, quero cole”.

        Eres muy cariñoso y dulce. Repartes besos a diestro y siniestro. Me sigues despertando con un beso y muchísimas veces nos los das sin venir a cuento. No te puedes despedir de los abuelos sin darle el besito correspondiente, y a veces nos tenemos que volver para atrás sólo porque a ti se te haya olvidado darle un besito a tu abuela. A la teta también le das besos. Yo algunas noches, cuando ya me has despertado mil veces te digo que ya no puedes tomar más teta porque se ha puesto malita y tu coges y me plantas dos o tres besos seguidos y me dices “ya ha curaro” y sigues mamando tan fresco. A veces te pregunto que a quién quieres más si a la teta o a mí y me dices que a la teta. Eso me pasa por preguntar tonterías…

       Y sigues siendo el niño más bonito del mundo entero. Felicidades, tesoro¡¡¡

 

¡¡¡Feliz cumplemes 22¡¡¡

Querido hijo:

       Hoy haces 22 meses y eres el bebé más bonito que hay en el universo. Estás muy alto, la última vez que fuimos al pediatra te saltaste los percentiles en cuanto a altura y yo creo que sigues por el mismo camino. De los niños que nacieron en tu misma época eres el más alto con diferencia… Eso hace que alguna gente, que no sabe que en realidad eres muy chiquitito, te pregunte cosas por la calle y se extraña cuando no le contestas… Si es que no sabes…

      Sin embargo, sabes hacer muchas muchas cosas. Sabes contar hasta el once (uno, do, tes, cuato, onse) aunque te saltas un montón de números en el medio. Has aprendido a contar porque contamos los escalones cada vez que subimos y bajamos las escaleras, es un juego que a ti te encanta. Cantas cumpleaños feliz a la perfección (miaño seli, te seamo toro, miaño seeeeliii) y en cuanto ves una vela o un mechero te lanzas a tararearlo. Sabes barrer la casa (incluso debajo del sofá) y tirar los papeles a la papelera. Pintas muy bien (unos garabatos preciosos), sobre todo en las paredes y en el suelo.

      Sabes dónde vive Juan y Jose, Toni, Lolo y los abuelos. Y conoces el coche de papá… También sabes que te adoro y algunas veces te aprovechas de eso… Sabes saltar y te encanta saltar en las alcantarillas porque hacen ruido y en los charcos. A veces tiro agua al suelo y te hago un charco sólo para verte disfrutar.

      Juegas con una soltura al balón que ya quisiera para sí Cristiano Ronaldo (es un jugador del equipo de tu padre. Búscalo en san google, seguro que viene) y te encanta montarte en la moto y correr por el paseo… si te chocas con una farola (a propósito) la alegría es máxima. Te encanta jugar con tu primo (aunque él, que te lleva 20 meses, no le gusta tanto jugar contigo) y con Juan y Alejandra.

      Comes muy bien, sobre todo si estás en casa. Cuando salimos fuera te pones más exquisito, quizás por eso de tener espectadores… Te gusta la fruta, la verdura (todo lo verde para ti se llama igual: coles, jajaja), la carne, el pescado, las lentejas, los garbanzos, las patatas con carne… Te lo digo por si después cuando tengas unos añitos más me empiezas a decir que “eso no me gusta”. No soportas ni el jamón de york ni el queso y te da repelús hasta cogerlo con la mano…

      Duermes regular… Te despiertas varias veces por la noche, sobre todo si no te acuestas con tu padre y conmigo y en cuanto te despiertas lo primero que buscas es la teta. Desde hace unos días el primer sueñecito lo echas en tu camita (lo puedes leer aquí, aquí y aquí), pero en cuanto te despiertas te quieres venir con nosotros y papá está ya a punto de desistir. Tu sigue así, cariño, que lo estás haciendo muy bien, jejeje.

      Sigues tomando teta a demanda. Algunos días haces tres tomas y otros diez… Tú marcas el ritmo, y últimamente dices que sale “eche” y “ummm, que bena”. 

      Te encanta bañarte. Al agua patos es una de tus frases preferidas y últimamente quieres bañar a las tortugas de tu abuela pero te da miedo cogerlas, jajaja. Te gustan mucho los animales y muchas tardes vamos a dar un paseo por el campo para que veas el jaco, las ovejas y las gallinas. Has dejado de decir la muuu, para decir la aca, aunque sigues diciendo los pipis y sales corriendo detrás de ellos para cogerlos. Sabes que la cigüeña (ñueña) está abiba y cada vez que pasamos por el contenedor de basura te acuerdas del gato que te dio un susto.

       Sabes dar distinto tipos de besos (los de fresa, que son auténticos lengüetazos, de enanito, frotando la nariz, de chocolate, que son piquitos y besos-peo, con los que te desternillas de risa… ) y todos están igual de buenos. Yo te doy muchísimos abrazos y besos… a veces te parecen demasiados y me dices: mamá, besos no y te los quitas, jajaja.

       Te sabes de memoria el cuento de Los tres cerditos y el lobo y a menudo me chapurreas algo de que viene el lobo. Papá juega contigo a que es el lobo y aulla y corre detrás de ti. A ti no te da miedo, sino más bien te meas de risa mientras corres para que no te coja. Jugamos mucho contigo, tanto dentro de casa como en el parque o en el paseo. También te sabes un montón de canciones de los cantajuegos. Hasta hace unas semanas nos volvías locos porque querías escuchar Cocodrilo se metió en la cueva una y otra vez… ahora te ha dado por la Gallina Turuleca y Señora Vaca

        Hablas mucho, muchísmo, no te callas ni un momento y bastante clarito, al menos para mi. Papá dice que si no he aprendido inglés ha sido porque no me ha dado la gana, porque si te entiendo a ti es que los idiomas no se me dan nada mal, jajaja… Y todo te llama la atención. Cuando se cae algo, o lo tiras dices muy serio oh, oh y te pones las manos en la cabeza, jaja.

        Eres un niño muy muy querido y tanto papá como yo pasamos contigo la mayor parte del día. No vas a la guardería y normalmente si estás con los abuelos también estamos nosotros. No es que no nos fiemos de ellos (que ambos han criado a familias numerosas y lo han hecho muy bien) sino que nos gusta mucho estar contigo y disfrutamos de ello. Nos haces muy felices y eres un niño muy feliz. Siempre estás alegre y las rabietas que has tenido (que también han existido, claro) se pueden contar con los dedos de una mano.

     Nos regalas sonrisas constantemente (con los besos eres más rácano) y nos has dado los mejores 22 meses de nuestras vidas. ¡Feliz cumplemes, cariño¡