Maternidad

Voy a tener una niña

Las que lleváis tiempo visitando este blog sabréis que tengo dos niños. Dos niños guapísimos, muy buenos y que me alegran cada minuto del día. Bueeeeno, quizás esté exagerando un poco, hay momentos en los que me sacan de mis casillas, jaja.

Sin embargo, nunca he escondido que yo quería una niña.  Creo que cada uno de nosotros tiene sus preferencias en cuanto al sexo de sus futuros hijos. Por supuesto que lo primero que deseas es que sean niños sanos y que cuando los tienes contigo te da igual si es niño, niña o un extraterrestre. Son tus hijos y eso es lo único que importa, pero las preferencias en cuanto al sexo de nuestro futuro bebé, lo queramos o no, están ahí lo que pasa es que alguna gente lo dice y otras no.

Imagen de predicción de sexo del bebé
Voy a tener una niña

Yo, por ejemplo, antes de convertirme en madre, cuando pensaba en mi yo futuro me imaginaba como madre de una niña. Vamos, es que hasta me veía haciéndole coletas y trenzas y poniéndole vestidos súper cuquis. Porque reconozcámoslo, la ropa de las niñas es mucho más bonita que la de los niños, jaja.

Además, también me imaginaba con mi hija haciendo cosas de chicas: pintándonos las uñas de los pies, yendo de compras, hablando del último corte de pelo que se lleva y esas cosas que nos gustan a las mujeres y que muy pocos hombres entienden.

Después me quedé embarazada, nació mi angelito mayor y me olvidé de la tontería de la niña hasta el embarazo siguiente, que volví a desear que fuera niña con todas mis fuerzas, jaja. Y nació otro precioso niño. Un niño buenísimo y que tiene una sonrisa permanente en la cara.

Pero lo reconozco: yo seguía pensando en mi niña. Esa que existía en mi mente incluso antes incluso de quedarme embarazada del mayor. Y al final, después de tanto desear a esa niña la voy a tener. Nacerá en más o menos un mes. Justo un año después del nacimiento de mi angelito pequeño.

He tenido mil veces ganas de gritar al mundo 2.0 “voy a tener una niña”  pero no me atrevía. Me daba pánico que el ginecólogo se equivocara y semanas después dijera que la niña se había convertido en niño, como nos pasó con Jorge. Por eso me he mordido la lengua y he reprimido las ganas de anunciar que por fin voy a tener la tan ansiada niña.

imagen de niña recién nacida

La verdad es que ya cuento los días para verla, para tocarla, para oler de nuevo ese olor a vida que tienen los bebés recién nacidos y que se va perdiendo con el tiempo. En Jorge ya hay días que no lo encuentro ni aunque meta la nariz en las arruguitas de su cuello.

Y después de tanto soñar con ella por fin voy a tener esa niña y aunque sólo podré verla de vez en cuando, y no podré elegir su nombre, ni su ropa será mi niña. Porque a quien Dios no le da hijas el diablo le da sobrinas, jajaja y a mí ese diablo va a hacerme la tita más feliz del mundo.

¿Qué pensábais? ¿Qué ya había convencido a mi señor esposo para hacer otro encarguito? Estoy en ello, pero no soy tan convincente como creía y hasta entonces me conformaré con la preciosa niña que voy a tener como sobrina ;).

Y vosotras ¿qué preferíais tener: niño o niña?

 

Maternidad

El Chupete ¿Es necesario?

El chupete no es necesario. De hecho, mis dos hijos no han usado chupete. No lo han hecho porque su madre tuviera una idea preconcebida acerca del chupete sino porque ellos no lo han querido.

Después, he escuchado muchas veces que los niños que toman pecho a demanda no quieren chupete, que no necesitan calmar su necesidad de succión con una tetina artificial porque ya tienen a su madre ;).

Imagen de chupetes rosas
El chupete ¿es necesario?

 

A mi angelito mayor le intenté poner el chupete a los cuatro días de vida. Estaba todo el día llorando y aunque sabía que durante los primeros días no es bueno darle el chupete porque puede interferir en la lactancia, mi inexperiencia como mamá primeriza me hizo pensar que quizás si tenía algo para chupar dejaría de llorar y de camino de pedir teta.

No recuerdo que pensaría en aquellos momentos de puerperio pero debía ser algo parecido a “a ver si con el chupete se calma y se olvida un poco de mí”. Pensamientos estúpidos que denotaban que aún no conocía lo listísimo (y reguapo, soy su madre, lo siento, jiji) que me había salido el niño, porque ¿cómo iba a querer él un trozo de plástico del que no sacaba nada teniendo la tetita de su madre tan calentita y tan rica? Si es que el plástico es lo que tiene… Que con él nada es igual ;).

Yo seguí intentando ponerle el chupete durante una temporada más pero él seguía diciendo que pa’ mí a no ser que se lo mojara un poquito en agua con azúcar, en miel o en leche condesada. No me crucifiquéis. Recordad que era madre primeriza y, sobre todo, madre desinformada.

Al cabo de un tiempo me aburrí de seguir intentándolo y asumí que mi niño no quería chupete, quería teta, y la colección de chupetes que teníamos (compré muchos por aquellos de a ver si lo quería con la tetina más grande, más chica, de silicona…) pasó a ser un adorno más del árbol de navidad.

Con mi segundo angelito ya no era madre primeriza y si una mamá muy informada, así que decidí durante el embarazo que no le daría chupete. Peeeeero, después nace el niño, tu estás cansada, tienes otro hijo mayor que te reclama más que antes, el pequeño quiere estar todo el día enganchado a la teti… En fin, que donde dije digo digo Diego y cuando pasaron unas semanas saqué uno de los chupetes que nos habían regalado y se lo intenté endosar.

Álvaro estaba deseando ponérselo. A él le parecía que un bebé no es suficientemente bebé si no tiene chupete y se llevó una desilusión enorme cuando cada vez que se lo entraba en la boca su hermanito se lo escupía para atrás. Le expliqué que él, cuando era un bebé, tampoco quería el chupete y aunque insistimos unos cuantos días más (esta vez sin azúcar ni miel, jaja) mi angelito pequeño también ha tenido claro que el chupete no le gustaba.

Hasta aquí la historia de dos hermanos que no han querido usar chupete y que han tenido a su santa madre todo el día y buena parte de la noche con la teta fuera.

Y ahora vamos a la segunda parte

El chupete ¿es necesario?

Reflejos de los recién nacidos: el reflejo de succión.

Este reflejo se puede apreciar incluso desde antes de nacer en las ecografías. Por ejemplo, yo tengo una foto de una ecografía en la que Álvaro se estaba chupando el dedo.  Se intensifica al tercer mes y desaparece en torno a los seis o siete meses. Álvaro estaba todo el día moviendo los labios haciendo este reflejo, en cambio el pequeñajo apenas lo hace.

El reflejo de succión tiene dos variantes: la alimenticia y la no alimenticia. Durante la succión alimenticia el bebé se alimenta y con la succión no alimenticia el bebé “ensaya” para la otra, además también va tragando pequeñas cantidades de leche muy rica en grasa.

Es durante la succión no alimenticia cuando a los niños se les da el chupete para evitar que estén todo el día colgados de la teta. ¿No os han dicho nunca eso de “este niño te está usando de chupete“? Pues eso. Pero en realidad nuestro angelito no usa nuestra teta de chupete, sino que utiliza el chupete como si fuera la teti ;).

Aspectos negativos en el uso del chupete.

A pesar de todo ello y de que los pediatras encuentran algunos aspectos negativos en el uso del chupete como:

  • No es recomendable darle el chupete a un bebé antes del mes de vida porque puede interferir en la lactancia.
  • Los niños no deben usar el chupete más allá del año (o de los dos, en este punto los pediatras no se ponen de acuerdo) para que no se les deforme la mandíbula.
  • Se le asocia al uso del chupete las famosas caries del biberón, ya que al comer el chupete entra en contacto con restos de comida o bebidas con azúcar y hay más probabilidad de que el niño desarrolle caries.

Cosas buenas del chupete.

El chupete también tiene sus cosas buenas:

  • El chupete tiene un efecto tranquilizador. A esto es a lo que me refería antes cuando os decía que mis niños, al no querer chupete me hacían estar todo el santo día con la teta fuera.
  • El chupete ayuda a prevenir la muerte súbita. La muerte súbita se produce debido a un fallo en el sistema cardiaco, sin embargo, científicos australianos han descubierto que el acto de succionar ayuda a mejorar el ritmo cardiaco y la presión sanguínea en los recién nacidos.
  • El chupete ayuda en el reflejo de succión en los niños prematuros. Los niños prematuros aún no tienen bien desarrollado este reflejo, por lo que el chupete puede ayudar a su desarrollo.
  • El chupete se puede perder mientras que el pulgar o la mano no se lo vamos a cortar, ¿no? Muchos niños no quieren chupete pero se chupan el pulgar o incluso la mano entera. Mi angelito pequeño es capaz de meterse todo el puño y mi hermana estuvo chupándose el pulgar hasta que era grandecina. Conozco incluso a gente que tiene el pulgar deformado de chupárselo.

 

¿Y qué pienso yo del chupete? Pues reconozco que me hubiera gustado que mis hijos lo hubieran querido. Sé que el chupete no es necesario y que en realidad es el sustituto de la teta, pero hay veces que lo echo de menos por aquello de no tener que estar todo el día con la teti fuera. Además, a mí me pasa como a Álvaro y un bebé con chupete me parece más bebe ;).

¿Vuestros hijos han usado chupete? ¿Pensáis qué es necesario?

Maternidad

10 Ideas para Reciclar una Cuna

¿Tenéis una cuna que no usáis? Pues hoy os propongo 10 ideas para reciclar una cuna. Pero antes me gustaría contaros mi historia. 😉

Cuando estaba embarazada de mi angelito mayor las dos cosas que más ilusión me hacía comprar eran la cuna y el carrito.

Tenía muy claro que quería una cuna blanca y la compré sobre la semana 20 de embarazo. De hecho fue lo primero que compramos. La montamos y yo me pasaba horas y horas en la habitación del bebé observando las cositas, imaginándome a mi angelito dormido en esa cuna o a mi durmiéndolo mientras le cantaba una canción sentada en la mecedora… Con lo mal que canto…

Como buena madre primeriza no tenía ni idea de qué es tener un niño y pensaba que pasaríamos unos meses un poco más dificilillos pero después el niño dormiría en su cuna, en su habitación, y toda la noche del tirón. Ahora no me explico cómo podía ser tan ilusa, porque si quería que mi angelito durmiese en su cuna no debería haber comprado una cuna con pinchos.

Yo me fijé que la cuna se ajustara a todo lo que me gustaba pero cómo me iba a imaginar que el colchón estaba plagado de pinchos… El caso es que después de unas noches sin dormir, ya sabéis que el niño nos ha salido castigosillo, acabamos entrando el niño en la cama y la cuna empezó a adquirir su otra función: ser la principal recogedora de toda la ropa que te vas quitando y que no sabes donde poner.

Al final estuvo un tiempo en la habitación, hasta que decidimos desmontarla… Con lo bonita que me quedó con su colcha, sus chichoneras, las sábanas bordadas… Un dineral gastado para nada.

Con mi segundo angelito lo teníamos clarísimo. La cuna ni la desembalábamos. Y no ya porque nos haya salido el niño llorón, que el pobre no pía, sino porque nos ha gustado tanto la experiencia del colecho que no hemos querido perdérnosla con él. Así que ahora tengo una cuna preciosa y prácticamente sin estrenar en el trastero… Pero el otro día bicheando por internet encontré unas ideas fantásticas para reciclar la cuna, ya sea porque los niños se han hecho mayores y han dejado de usarla o porque seáis como nosotros y hijos ni siquiera la hayan usado.

10 ideas para reciclar una cuna

Cuna reciclada en como mesa auxiliar.

Es una de las cosas que he visto que más me ha gustado. Además es muy fácil de hacer, le pones un cristal como encimera y te queda una mesa preciosa. Al principio pensaba que era una mesa de escritorio. Reconozco que hasta pensé en reciclar así nuestra cuna hasta qué pensé que es imposible que sea una mesa escritorio porque ¿dónde metes las piernas?

imagen de una cuna reciclada como mesa escritorio
Cuna reciclada como mesa escritorio

 

Cuna reciclada como pupitre para niños.

Es otra idea que me encanta. Si además el tablero lo pintas con pintura de pizarra a los niños les va a encantar y el tablero puedes ir subiéndolo a medida que los niños se van haciendo mayores.

foto cuna convertida en pupitre para niños
Cuna reciclada como pupitre

 

Cuna reciclada como mesa auxiliar de la cocina.

Anda que si hubiera visto yo esto hace un tiempo… Me hubiera quedado preciosa en nuestra cocina nueva.

cuna reciclada como mesa auxiliar de cocina
Cuna reciclada como mesa auxiliar de cocina

 

Cuna reciclada como sofá.

Es una de las ideas que más aparece en internet. Quitarle un lateral a la cuna y convertirla en un pequeño sofá para la habitación de los niños, la terraza… Además de esta forma también podemos aprovechar el colchón de la cuna ;).

cuna reciclada en un pequeño sofá
cuna convertida en un pequeño sofá

 

Cuna reciclada como cama para niños.

Es también una idea estupenda para aprovechar un poco más de tiempo la cuna. Y también el colchón ;).

foto de cuna reciclada en cama para niños
Es una cama preciosa ¿verdad?

 

Cuna reciclada como carrito.

Para los que tengáis jardín y seais manitas porque lo de ponerle ruedas yo, por lo menos, lo veo complicado, mirad que idea tan chula para reciclar la cuna para que los peques se echen una siesta al solecito.

cuna reciclada como carrito
Cuna reciclada en carrito

 

Barrotes de cuna reciclados como revistero.

Esto no lo había visto nunca y me parece súper original. En mi casa no compramos revistas pero para una peluquería, la consulta de un dentista… es una forma muy innovadora de tener las revistas colocaditas 😉

foto de barrotes de cuna reciclados como revistero
Barrotes de cuna reciclados en revistero

 

Cuna reciclada como estantería para manualidades.

Las que lleváis algún tiempo por aquí sabéis que me encanta la costura, ¿verdad? En casa tengo un pequeño rinconcito de costura que es un auténtico desastre, todo hay que decirlo. Pero lo bien y lo mono que quedaría si aprovechara uno de los laterales de la cuna como estantería para poner todos mis cachivaches…

imagen de una cuna reciclada como estantería de costura
Me estoy imaginando mi rincón de costura así de bien organizado, ja ja

 

Cuna reciclada como lugar de juegos.

Es una gran idea para reciclar la cuna, porque a los niños les encanta tener un lugar bajo el que meterse a jugar. Mi angelito mayor ha tenido una tienda de campaña y ahora mismo tiene una casa de cartón en la que pasa ratos escondiéndose del mundo ;). Además, es muy fácil de hacer, sólo hay que quitarle un lateral y ¡voilá¡

imagen de cuna reciclada como lugar de juegos
Cuna reciclada como lugar de juegos

 

Cuna reciclada como estantería o mueble auxiliar.

En casa nunca viene mal tener una estantería más para colocar unos libros, unas fotos… Pues si no sabéis qué hacer con la cuna esta idea es muy sencilla y queda muy original.

foto de cuna reciclada como estantería
Cuna reciclada como estantería

¿Os han gustado estas ideas para reciclar la cuna? ¿Conocéis alguna otra forma de sacarle partido a la cuna cuando los niños la dejan de utilizar?

Maternidad

50 Cosas sobre Jorge

Despues de escribir 50 cosas sobre Álvaro he pensado que Jorge, por ser más pequeño, no iba a ser menos. Así que ahora viene lo más difícil: contar 50 cosas de un mico de 42 días.

50 cosas sobre Jorge

  1. Nació el 6 de octubre a las 00.45h. y era martes.
  2. Nació muy muy rápido y pesó 3.760 gramos y midió 52,5 cm.
  3. Desde el minuto uno consiguió meterse a todos, incluido su hermano, en el bolsillo.
  4. Tiene los ojos azules aunque se que se convertirán en unos preciosos ojos marrones.
  5. Duerme muy bien (nuestro principal miedo como padres de un terremoto).
  6. Colechamos desde el primer día.
  7. Se pasa el día en brazos o en el fular. La cuna tiene pinchos.
  8. Cuando se duerme en brazos hace ruiditos como si fuera una puerta vieja… Su padre dice que eso lo ha heredado de mí ;).
  9. Si voy con mi suegra la gente me dice que se parece a su padre, si voy con mi madre que es idéntico a mí ;).
  10. Es igualito a su hermano.
  11. Se ha despellejado enterito después de nacer. Daba una cosilla verlo…
  12. A veces (muy pocas veces) lo dejamos despierto en la cuna y se queda allí quietecito, con los ojos abiertos, pero sin llorar.
  13. Sonríe mucho cuando está en la teti.
  14. Se tira unos pedetes que a veces no te crees que semejante ruido salga de una cosita de cinco kilos.
  15. Le hago una foto cada semana para comparar cómo va creciendo.
  16. Tiene la piel muy muy suave, creo que es más suave que la de Álvaro.
  17. Le están empezando a salir morcillitas en las piernas y en los brazos y a mí me entran ganas de darle bocaditos. A Álvaro no le salió ninguna 😉
  18. Hemos estado hasta la semana 37 sin decidir su nombre… Al final lo eligió Álvaro.
  19. Durante su embarazo mi principal antojo fueron los calippos. Me comía uno o dos diarios.
  20. Su hermano lo cuida constantemente, lo besa, ayuda a bañarlo… Pero cuando toca cambio de pañal sale huyendo como las ratas, jaja.
  21. Fue concebido un 11 de enero.
  22. Nos enteramos de que estaba “ahí” el 30 de enero y yo estuve una semana malísima con gripe y sin poder tomar nada.
  23. Todos queríamos que fuese niña, excepto su hermano y al final se salió con la suya. Me alegro que haya sido niño.
  24. Cuando duerme parece un verdadero angelito y se me pasan las horas mirándolo.
  25. Tiene pelusilla en las orejas (¿Eso se le quitará, verdad?).
  26. Hace unos días se atragantó durante unos segundos y ha sido uno de los días que más miedo he pasado en mi vida.
  27. No quiere chupete, le dan arcadas.
  28. Está poniendo más de 300 gramos a la semana y yo por una parte me hincho como un pavo y por otra me da una pena enorme ver lo grande que se me está haciendo.
  29. Usa ropita de 3 meses a pesar de que sólo tiene 6 semanas.
  30. Está recibiendo menos regalos que su hermano. Las cosas malas de ser el segundo.
  31. Empezó a heredar ropa de su hermano desde el mismo momento en el que nació porque los vestí a los dos iguales.
  32. Se le cayó el cordón umbilical a los cinco días.
  33. No lo bañamos hasta que no tenía 10 días porque no nos daba tiempo¡¡¡
  34. Ahora tampoco se baña todos los días sino cada dos o tres por lo mismo.
  35. Cuando se baña, si tengo a Álvaro como ayudante le llena la bañera con sus animalitos para que juegue.
  36. A veces está dormido, abre los ojos, me ve y se vuelve a dormir. Vaaaale, ya sé que aún no me distingue bien pero me gusta pensar que es así ;).
  37. Suele llorar cuando lo cogen los demás. Sólo quiere estar en mis brazos. Por una parte me encanta pero por otra me agobia un poco no poder ni ducharme tranquila.
  38. Me da una pena enorme dejarlo llorar pero a veces no consigo llegar a atender a los dos a tiempo. Por suerte cada vez son menos veces.
  39. Cuando llora se da da tirones en la cara y se araña.
  40. Me paso el día cortándole las uñas.
  41. Cuando se está quedando dormido se le voltean los ojos y a mi siempre se me escapa una sonrisa.
  42. Se pasa el día con la lengua blanquita de la leche.
  43. Protesta más que llora… Pero protesta mucho.
  44. Tiene un remolino en la coronilla, igual que Álvaro.
  45. A veces tiene tanto hipo que termina echando un poquito 😦
  46. Hemos salido con él más veces en un mes que con Álvaro en tres. Las cosas de tener un hermano mayor que tiene otras necesidades.
  47. Tiene ese olor a bebé que tanto nos gusta a las mamás y que después tanto se echa de menos.
  48. Muchas veces cuando se duerme se pone una mano en la cabecita… Tal como venía cuando nació.
  49. No tiene el reflejo de succión. Álvaro hasta los seis o siete meses, quizás más, cuando estaba dormido movía la boquita como si siguiera mamando. Jorge no lo hace.
  50. Ha venido a demostrarme que se puede querer igual a dos personas a la vez, que soy fuerte, que tengo más paciencia de la que creía y que, aunque el cansancio a veces es infinito, el amor también.
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El día que nació Jorge (II)

Si os habéis perdido la primera parte de El Día que Nació Jorge puedes leerla aquí. Ahora vamos a por la segunda ;).

Me monto en el coche y mi madre abre la puerta de atrás y dice que se viene conmigo… y de paso mi padre también se apunta. Me enfado. Pienso que no han servido de nada todas las conversaciones sobre este momento que hemos tenido en los últimos meses. Quiero estar sola mientras dilato, no quiero que haya nadie más que mi señor esposo en la habitación. Y también quiero que mis padres se encarguen de Álvaro, que me lo lleven al día siguiente al hospital… Pero todas las indicaciones que he ido dando caen en saco roto.

Les digo que no y mi señor esposo pone el coche en marcha. Entonces me doy cuenta de que llevo unas sandalias abiertas y está lloviendo. Quizás allí no llueva, me dice. No quiero irme con zapatos abiertos pero como vuelva a casa para coger otros me van a matar y se van a montar y voy a ir al hospital como si fuera de excursión.

Sigue leyendo “El día que nació Jorge (II)”