Maternidad

Feliz Octavo Cumplemes

Mi querido bebé:

Hoy cumples ocho meses y yo te vuelvo a escribir a trompicones. Robándole unos minutos por aquí y otros por allá al día porque desde que estoy trabajando no tengo tiempo para nada y el poco tiempo que me queda prefiero pasarlo contigo, con vosotros. ¡Qué ganas tengo de que acabe el curso para estar juntos los cuatro, disfrutándonos¡ Por las mañanas te echo tanto de menos… Y sé que a ti te pasa igual porque en cuanto llego a casa te pegas a mí y ya no quieres perderme de vista ni un minuto en toda la tarde. Supongo que pensarás que mejor tenerme controlada antes de que vuelva a desaparecer. ¡Para que luego digan que siendo tan pequeñito no te das cuenta de nada¡

Este mes has aprendido muchas cosas nuevas. La más importante de todas es que desde hace dos días dices “pa-pa-pa-pa”. No te imaginas cómo tienes a tu padre de orgulloso. Y yo, medio en risa medio en serio, te digo que primero tienes que decir “ma-ma-ma”, pero no hay forma. Tu te ríes y sigues con la cantinela “pa-pa-pa-pa”. Ayyy, esa sonrisa infinita que tienes en la cara y con la que embobas a todo el mundo… Y a quien no conquistas con la sonrisa lo haces con esos ojazos grises con los que quieres comerte el mundo.

Ya empiezas a sostenerte sentado. Aún te cuesta un poquito pero más o menos lo vas controlando. Estoy deseando de que te sostengas sin problemas para darte trocitos de comida sin que me de miedo ;). Comes muy bien y quieres probar todo. El pan sigue siendo de tus cosas favoritas, aunque según tus abuelas con los purés te relames, jaja.

No te gusta nada que te cambiemos el pañal ni que te cambie de ropa. Con la ropa tan rebonita que tienes y no hay quien te la ponga. Te retuerces y prefieres estar con el pañal lleno de caca que limpito… fíjate si eres marranote… A veces, incluso te tenemos que cambiar entre papá y yo porque uno solo es imposible.

Ya controlas un montón con las manos y coges lo que quieres sin problemas. Lo coges, lo tiras al suelo y te ríes… Y cuando te decimos “no, no, no” estallas en carcajadas… Y entonces tenemos que reirnos todos porque no somos capaces de escapar de la magia de tus risas.

Tu hermano te cuida un montón. Jamás pensé que te iba a querer tanto. No sabes cómo te habla… te hace carantoñas, se inventa canciones para ti y cuando te pongo en la cama no se despega de tu lado porque sabes que empiezas a rodar y en un momento te cruzas la cama de punta a punta. Entre los dos me ofrecéis momentos únicos y ver cómo os miráis, cómo te cuida, cómo le sonríes tu… es lo más bonito de la maternidad.

Te encanta que juguemos contigo y cuando empezamos a cantarte “tortitas, tortitas” mueves las manos como ni no hubiera un mañana. No eres capaz aún de dar palmas pero ya te falta muy poquito. Eso si, aunque no seas capaz, empiezas a intentarlo y no hay quien te pare. Jugamos un poquito y para ti nunca es suficiente. En cuanto paramos empiezas a gritar para que sigamos haciéndote monerías.

A papá se le cae la baba contigo. Dice que eres el niño más guapo del mundo, el más risueño y el más bueno. Eres tan tranquilito, no estás dando tanto margen que estamos más relajados teniéndoos a los dos que cuando Álvaro tenía la misma edad que tu y era solo uno.

Contigo podemos hacer cosas que jamás pensamos que podíamos hacer con dos a la vez, la maternidad/paternidad de tu hermano nos tenía acojonados, jaja. Este mes incluso hicimos una pequeña escapada a Évora y el sábado pasado fuimos a nuestro primer concierto en familia. Con Álvaro el primer concierto que fuimos fue de Carina (si, hijo, si. Pero en nuestra defensa te diré que nos lo encontramos de casualidad en una feria) mientras que contigo hemos estado en un concierto de Hueco. Búscalo en google porque seguramente ya ni exista aunque a tu padre y a mí, más a tu padre, nos encanta. A ti no sabemos si te ha gustado porque te has pasado más de la mitad del concierto dormido, como si no te molestase el mundanal ruido ;).

Cuidarte está siendo maravilloso, tesoro. Te quiero hasta el cielo.

Mamá.

Maternidad

Feliz Quinto Cumplemes

Querido Jorge:

Hoy haces cinco meses y cada día que pasa estás más bonito. Se nota que soy tu madre, ¿no? Has avanzado muchísimo en el último mes. Ahoras ya agarras las cosas con fuerza, a veces tanta que nos cuesta quitarte de las manos cosas que no deberías coger, como los pañales sucios. Cuando te cambio te encanta coger el pañal… y llevártelo a la boca, por supuesto. Y no es sólo que agarres las cosas sino que ya vas a buscarlas.

En los últimos días estás empezando a ponerte de lado. Te dejo boca arriba encima de la mesa y tu eres capaz de mover el cuerpecito y ponerte de lado. Y cuando lo haces en el cambiador, desnudo, te salen michelines por todas partes. Me encanta esa imagen de ti: desnudito, lleno de michelines y con una sonrisa en la boca y otra en los ojos.

Sigues teniendo los ojos azules, un azul cada vez más intenso, y te está empezando a crecer pelusilla en la cabeza, aunque sigues siendo calvironche ;). Y te ríes a carcajadas, sobre todo conmigo, te digo que te quiero y que te voy a comer y estallas en carcajadas. Pocas cosas hay tan bonitas en esta casa como tus carcajadas.

Odias los bodys cabeceros, siempre lo has hecho pero a medida que creces cada vez lo llevas peor. El momento de entrarte el body por la cabeza te pones muy muy nervioso y empiezas a mover los brazos muy rápido, a cabecear, y en cuanto te quito el body de la cara quitas la cara de susto.

Tu tío, mi hermano, tampoco es santo de tu devoción. Aún no lo conoces y te da miedo porque te sopló un día en la cara. Ya lo adorarás, como hace tu hermano.

Eres un cotilla de cuidado. Estás todo el día mirando de un sitio a otro, observando… Y cuando mamas como haya algo a tu alrededor que te llame la atención te olvidas de la teti. Y si salimos por ahí te niegas a dormirte para no perderte nada. Eres capaz de estar hasta seis o siete horas sin dormirte para cotillear ;).

Últimamente le estás cogiendo gusto al carrito y te echas cada siesta en él… Por la tarde vamos muy temprano al parque, normalmente antes de las cinco ya estamos allí para que tu hermano desbrame y tu te echas la siestecita en el carro, al solito, poco a gusto… En casa no te duermes desde que llega tu hermano del cole hasta que te monto en el carrito, no le quitas los ojos de encima a Álvaro, no vaya a ser que te pierdas alguna de sus palabras.

Álvaro es tu persona favorita en el mundo entero, después de mí, por supuesto, pero sospecho que a mí me quieres porque soy una mamá pegada a unas tetis ;). A tu hermano lo buscas constantemente con la mirada, le sonríes, le hablas… Intentas llamar su atención de todas las formas posibles y él también te adora. No hay un sólo día en el que se vaya al cole y se le olvide darte un beso, o cuando llora te pone música y te dice “¿qué te pasa a ti, eh? ¿qué te pasa a ti?”, con una voz súper dulce que me hace quereros más si cabe.

Sigues tomando teti a demanda, teti y manos, porque vaya forma de chuparte las manos, a veces he llegado a pensar que le tienes que sacar algo porque le das unos chupetones… Has crecido mucho. En unos días voy a tener que sacar el fular tejido porque con el elástico empiezas a botar.

Me paso las mañanas mirándote, comiéndote a besos y dándote abracitos… Y tu a cambio me regalas sonrisas infinitas y me chupas la cara dándome los mejores besos que nunca hubiera podido soñar, los besos con babas 😉

Feliz quinto cumplemes, mi pequeño principito, te quiero hasta el cielo.

 

Maternidad

Feliz Segundo Cumplemes

Querido Jorge:

Hoy cumples dos meses y casi no me da tiempo a escribirte. Tu hermano está insoportable, menos mal que contigo se vuelve todo dulzura porque si no…

Te vuelvo a decir lo mismo que el mes pasado: se me ha pasado el tiempo volando. Más aun que el primer mes. Quizás sea porque el primer mes fue un poquito más duro. Nos tuvimos que acostumbrar a ser cuatro, a ti y  a repartir el tiempo entre tu hermano y tu. No llegábamos. Este mes sin embargo, parece que ya todo fluye, como si siempre hubiésemos sido los cuatro.

Tu hermano te sigue cuidando y queriendo de una forma que nos sigue sorprendiendo a tu padre y a mi. Te llevas todos sus besos, sus caricias y está pendiente de que estés bien, de que no llores. No quiere que llores ni un segundo y cuando no llego a atenderos a los dos se tapa los oídos para no oírte llorar, es como si no lo soportara.

Sigues viviendo en mis brazos, todo el día y toda la noche pegado. Mientras estás conmigo estás calmado pero en cuanto te suelto empiezas a gimotear.  No quieres que te coja nadie más, ni siquiera tu pobre padre que a veces se siente excluido y dice “éste era el bueno, si, si, el bueno…” Siempre las mismas palabras, jajaja. Y es que nos engañaste los primeros quince días cuando te pasabas el día durmiendo. Y se queja porque por lo menos tu hermano lo dejaba cogerlo. Así que, cariño, eso lo tienes que ir cambiando porque si no tu pobre padre…

Si estás en mis brazos te adaptas a todo: a ir al parque, a la compra, a llevar a tu hermano a psicomotricidad y después quedarnos los dos una hora cotilleando con las otras mamis, a ir a por setas o de cumpleaños… Si hasta hemos retomado la costumbre de salir los viernes por la noche a cenar a las bolas con los amigos… Y como te pasas el rato durmiendo estás cogiendo la misma fama de bueno que tu padre, pero quien no os conozca que os compré, a los dos, jajaja.

Sigues teniendo los ojos azules, el mismo tono de azulón grisáceo que cuando naciste, igual que el que tuvo Álvaro los primeros meses y que tanto me gusta y ya se te ha caído casi toda la pelusilla de las orejas. Menos mal, porque estabas un poquito feillo, que soy tu madre pero no estoy ciega, jaja.

Este ultimo mes has tenido un montón de granitos en la cara, la cabecita y el cuello. Tenías tantos que tu piel no era la piel de un bebé sino que hasta raspaba. Peto ya estas perfecto. La crema nívea de la caja azul nos ha resuelto el problema.

Y durante este mes has empezado a sonreír y a decir ajo. Te ponemos encima de la mesa del salón y ahí te pasas un buen rato echándonos sonrisas y diciéndonos ajo. A Álvaro le encanta hacerte monerías para que le sonrías y cuando lo haces te come a besos.

Y la última semana también te has descubierto las manos!!! Y pasas rato mirándotelas y remirándolas. Como para no mirarlas si son preciosas!!!!

Según la revisión del pediatra pesas 5.390 kg y mides 57 centímetros. Estás precioso, tienes unas morcillitas en los muslos y en los brazos… Las manos regordetas y los pies también… A veces me entran ganas de darte un bocadito… Estás tan bonito, y eres tan simpático… Todo el día con la sonrisa en la boca…

Feliz segundo cumplemes. Te quiero hasta el cielo, cariño

Maternidad

El Primer Mes de mi Bebé

Querido Jorge:

Hoy has cumplido un mes y se me ha pasado el tiempo volando… Menuda novedad he ido a decir, ¿verdad? Es lo que solemos decir toooodas las madres del mundo casi todos los días.

Ha sido un mes de adaptación, de adaptarnos los tres a ti y de adaptarte tu a nosotros. Creo que ha debido ser más complicado para ti que para nosotros porque eres tan bueno que te debe de costar entender que a veces no acudamos raudos y veloces a tu llanto. Pero es que teniendo también a tu hermano, hijo mío, es imposible.

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