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Feliz Dieciséis Cumplemes

El mes pasado no publiqué la entrada correspondiente a los quince meses de mi tesoro chiquinino. Era el día de Reyes y pensé en dejarlo para un día después. Y pasó un día y luego otro y así hasta hoy :(. De todas formas el paso de los catorce a los quince meses fue muy tranquilo, sin grandes avances. Lo más característico, quizás es que aprendió a beber por pajita 😉

Sin embargo, este mes ha sido un no parar de cambios.

Cambios de un bebé a los deciséis meses

Mi querido bebé:

Hoy cumples dieciséis meses. Dieciséis. ¡Qué barbaridad¡ No tienes nada que ver con el bebé recién nacido que dejaron en mis brazos hace un eternidad. Lo único que conservas son esos ojos verdes maravillosos que siguen iluminando tu cara.

Aprendiste hace unos tres meses a andar y ahora ya no andas, sino que quieres correr e incluso intentas saltar. Te encanta subir y bajar escaleras y también te encanta darle patadas a un balón. A veces jugamos tu y yo a pasárnosla, igual que hacía con tu hermano. Y en nada me veo echando partidos en el pasillo. Porque vosotros no sois de juegos tranquilitos, no. A vosotros os gustan los juegos de acción y si entrañan peligro mejor que mejor ;).

Has estado dos semanas malito. La primera vez que te veo tan malino. Tuviste una gripe que al final terminó complicándose y que te ha hecho estar dos semanas con fiebre. Parecías otro, tesoro. Cuando te recuperaste papá decía que había olvidado lo risueño que eras. Perdiste hasta el apetito, con lo que te gusta a ti comer y probar cosas nuevas: jamón, espinacas, menestra, puré, lentejas, plátanos, fresas… Te da igual lo que sea. El caso es tener algo en la boca, jaja.

Hablas un montón. En un mes has pasado del balbuceo a decir tus primeras palabras, palabras que todos reconocemos: buu (la luz, que por cierto te gusta encender y apagar en medio de la noche, cuando estamos todos durmiendo 😦 ), pan, agua (agua o zumo, cocacola, limonada…), pam (pelota), avo (Álvaro), papá, hola, ece (peces), eta (galleta) y teta (a voz de grito cuando tienes sueño o cuando me ves coger el sacaleche)… Mamá sigues sin decirlo. Lo sueltas alguna vez de manera aislada, pero ya está. Sin embargo, cuando te pregunto dónde está mamá siempre me señalas. También sabes señalarte la oreja si te lo pregunto y sacas la lengua en cuanto oyes la palabra “lengua”.

Eres muy bailongo. Es escuchar un poco de música y te pones a bailar. Pero tu canción favorita, con la que más te emocionas, es “campana sobre campana” y nosotros te la seguimos cantando a pesar de estar ya en febrero con tal de verte bailar y tocar las palmas. A este paso vamos a estar cantando villancicos hasta agosto, jaja.

Eres el desorden personificado. Tirar cualquier cosa que esté a tu alcance y desordenas continuamente la habitación de los juguetes. No recuerdo que tu hermano fuera así, pero quizás sea solo eso, que no lo recuerdo. Una de las cosas que más disfrutas tirando son los botes de las especias… Es entrar en la cocina e irte directo a por los botes…

Te lo perdonamos todo porque eres un mimoso. Has aprendido a dar abracitos y cuando te los pido (ya te darás cuenta de que tienes la madre más pesada del mundo, jaja) me agarras la cara con tus manitas y me abrazas. También das ya algunos besos sueltos. La noche del 31 de enero, cuando ya estaba a punto de tirarte por la ventana mandarte con tu padre me diste el primer beso con babas y todavía no me he lavado la cara, jaja.

Duermes fatal. Con un montón de despertares buscando la teta que hace que yo me pase media noche en vela y la otra media temiendo moverme un sólo centímetro para que no te despiertes. De todas formas, hay noches en las que ya ni me molesta. Llevo cuatro años y siete meses así, ya estoy acostumbrada ;).

Y eres lo más bonito del mundo entero. Un rubito de ojos verdes que nos tiene a todos enamorados.

Feliz dieciséis cumplemes. Te quiero hasta el cielo 😉

                                                                                                        Mamá

 

 

Feliz Catorce Cumplemes

Mi querido bebé:

Empiezo diciéndote lo mismo de siempre “¿Ya ha pasado otro mes?”. Me parece increíble lo rápido que pasa el tiempo con vosotros… Si hace nada tu hermano era un bebé recién nacido…

Este mes ya te has soltado a andar. Empezaste a andar un día antes de cumplir trece meses, ¿recuerdas que te lo conté el mes pasado? Pero este mes ha sido el que te has soltado. Ya vas andando siempre, apenas si gateas (y no te hemos hecho vídeo gateando 😦 ), con esos movimientos vacilantes y los brazos en cruz para mantener el equilibrio. Es muy divertido verte andar, jaja. Lo malo de que andes es que llegas a más sitios que antes y nos tienes la casa hecha un desastre. Todo lo que puedes lo tiras al suelo… No se de donde habrás sacado ese afán por destruir todo lo que pillas.

Cada vez comes mejor y ya haces con nosotros también las cenas. Lo que más te gusta comer son las aceitunas: rellenas de anchoa, negras, machadas… No haces distinciones y te atiborras de aceitunas. Tanto que a veces las tenemos que esconder en la mesa porque como la veas estamos perdidos ;).

Haces un montón de cosas: sigues tocando la campana, haciendo los lobitos… y además este mes has aprendido muchas cosas como a hacer la viejina o hacer uhhhh uhhhhh, a sacar la lengua… Qué bonito es verte crecer, cariño.

Últimamente duermes fatal… Te despiertas en mitad de la noche y puedes estar como hora y media o dos horas saltando de cama en cama, encendiendo la luz y paseándote encima de tu hermano y de tus pobres padres. Y encima cuando me enfado te ríes y vienes a darme abracitos… Así es imposible, jaja. Una noche, cuando le comentaba a tu padre que “vaya con el niño, que no nos dejaba descansar” me dijo él que no me quejara que con tu hermano era así cada noche, que tu al menos solo es de vez en cuando. Me parece a mí, que tienes en tu padre un fiel defensor 😉

Te encanta jugar a todo lo que esté jugando tu hermano y a destruirle las torres… Y también te encanta limpiar. Coges un baby o un trapo cualquiera y te pones a pasarle a la mesa o a la silla una y otra vez. No sé a quien le has visto limpiar tanto, jaja.

Eres muy “sentío”. En cuanto tocas algo que no debes y te llamamos la atención, o escuchas una voz más alta que otra, o le reñimos a alguno de tus primos o tu hermano tu te pones a hacer “pucheritos” y a hacer suspiros y si no te cogemos y empezamos a darte besitos y abrazos terminas llorando.

También estas sacando mucho genio. O te sales con la tuya o terminas llorando o pataleando. Pero aquí me coges con experiencia, tesoro, y ya se que esto son unos años meses, después te convertiras en un niño dulce y tierno como tu hermano. Y tu hermano… ayyy, tu hermano… Te cuida siempre, pendiente de que no te pase nada, pero no te deja nada. Cualquier cosa que coges le interesa a él en ese mismo momento. Y a ti te pasa igual. Tu hermano coge una cosa y es precisamente lo que tu querías. A veces, solo a veces, esto de la bimaternidad me trae por la calle de la amargura. Menos mal que lo bueno compensa a lo malo y los despertares familiares, los abrazos de cuatro, las cosquillas y los besos babosos compensan todo lo demás.

Te quiero hasta el cielo, mi vida.

Feliz trece cumplemes

Mi querido bebé:

Hoy hace trece meses y yo ni siquiera he tenido tiempo de tener este post preparado. Te escribo deprisa y corriendo, mientras tu padre te entretiene un rato en el salón, pero no podía dejar de pasar este día para desearte un feliz cumplemes y, además, contarte un poco como eres ahora y cómo es nuestra vida contigo.

Eres un niño alegre, muy alegre, siempre estás sonriendo o riéndote a carcajadas aunque cuando lloras te salen en cuestión de segundos dos lagrimones como puños de grandes. Tu abuelo paterno siempre dice que no había visto jamás tanta facilidad para echar unas lágrimas, jaja. Afortunadamente las veces que lloras son muy pocas, eres un niño feliz, simplemente.

Comes muy bien y no te cuesta probar cosas nuevas aunque la primera vez que te metes en la boca algo nuevo te lo sacas enseguida con cara de asco. Afortunadamente a los dos segundos va para dentro otra vez. Te encantan las galletas y las papadeltas. Cuando vamos a la fuente te compro siempre aspitos, pero tu debes pensar que los aspitos me los coma yo porque al final terminas comiéndote la bolsa de papadeltas de tu hermano, que se la compra solo para ver la chapa que trae la bolsa en su interior.

Duermes fatal. Esto es algo nuevo ¿verdad? Me he tirado meses diciéndote que duermes súper bien y que no tienes nada que ver con tu hermano, pues al final le vas a ganar… Desde que empecé a trabajar las noches son un calvario. Te despiertas tres o cuatro veces y en una de ellas, sobre las tres de la madrugada, te estás despierto sobre una hora. En esos momentos me juro y me perjuro a mí misma que ni loca voy a por el tercero, jajaja. Durante esa hora te dedicas a recorrerte la cama, a intentar despertar a tu hermano y finalmente te bajas al suelo y te das unas vueltas por la habitación, a oscuras, hasta que te aburres y gritas hasta que te vuelvo a subir. Además, también llevas unos días sin siesta… Muchas veces me pregunto que he hecho mal en otra vida para que me hayan caído los niños peor dormilones del mundo, debe haber sido algo muy gordo 😉

Ya sabes decir que las campanas hacen “tan”, que nievita hace “uau” y que mamá te quiere hasta el cielo. Esto último no sabrás quién te lo ha enseñado, ¿verdad? Te encanta estar con tu hermano e intentas imitarlo en muchas cosas, por ejemplo lo observas cuando juega al balón y después intentas pegarle patadas, jaja. También intentas meterte solo en la bañera y es un espectáculo verte desnudito, todo regordete e intentando subir la piernecilla para entrarte dentro.

Hablas un montón. Balbuceas sílabas inconexas que para nosotros tienen significado, jaja. Tu abuela asegura que le dices “lela” en cuanto la ves, y yo estoy segura que a mí me dices “uapa”. No te callas en todo el día, y has empezado a señalar con el dedito lo que quieres y si no te lo damos te enfadas y en un segundo dejas escapar dos lagrimones a los que no nos podemos resistir.

Ayer comenzaste a dar tus primeros pasitos. Hasta ahora andabas agarrado al sofá o a la cama pero ayer te atreviste a soltarte por primera vez. Tengo que hacerte un vídeo para que puedas verte dentro de unos años, porque es graciosísimo. Primero guardas equilibrio y después te lanzas a andar meándote de la risa y gritando para que te miremos. Es una de las expresiones más bonitas que te he visto nunca. Esa cara de satisfacción y alegría por haber conseguido andar. Ni que decir tiene que tu hermano está más orgulloso que tú, si cabe, por el logro 😉

Odias que te corte las uñas, que te vista y que te cambie el pañal. Te retuerces de tal manera que para ponerte el pijama muchas veces tenemos que hacerlo entre papá y yo. Tampoco te gusta nada que te lave la cara después de comer ni que te suene los mocos… Miedo me da cuando tengamos que cortarte el pelo por primera vez, jajaja.

Eres lo mejor que nos ha pasado como familia, aunque a veces Álvaro diga que estaba mejor cuando sólo estábamos los tres y tu vivías en mi barriga (si dejaras de arañarlo, quizás ayudaría, jaja), nos has enseñado que el amor se puede multiplicar por infinito y que una sola sonrisa puede ayudar a olvidar una noche de perros.

Te quiero hasta el cielo, tesoro. Gracias por elegirme como mamá.

 

Nueve meses ya, mi vida. Nueve meses y parece que llevas con nosotros desde siempre y no que eres, en realidad, un recién llegado.

Jamás pensé que podía quererse igual a dos hijos a la vez y estaba en lo cierto. No os quiero igual, os quiero de forma distinta. Eso no es ni más ni menos, pero si distinto. Tu has logrado conquistarme con tus grandes ojos grises y tu sonrisa infinita. Una sonrisa que nunca se borra de tu cara, que sorprende a todos y que a nosotros, tu familia, nos tiene enamorados. Tu hermano juega a hacerte reír a carcajadas, a arrancarte sonrisas, y hasta en sueños he oído estallar esas risas que se han convertido en nuestra banda sonora favorita.

Estos nueve meses se me han pasado volando y a veces me sorprendo mirándote y preguntándome cuándo te me has hecho tan grande.

Estás precioso, cariño. Aún tienes muy poquito pelo y todavía no han asomado los dientes, aunque tienes muchas rabietas. Dicen que están al salir, aunque tu llevas con las mismas rabietas desde hace meses ;). Y tienes unas morcillitas por todos lados que a veces tengo que reprimirme para no darte bocaditos. Tienes morcillitas en las piernas, en los brazos, en la espalda… Y hoy, tu padre, me ha dicho que tienes arruguitas hasta en el dedo gordo del pie. Y tiene razón, jaja.

Ya te mantienes sentado totalmente solo. Te ha costado, pero ya lo haces sin problemas y aguantas un montón. Además, también reptas que da gusto. Te recorres la cama en un plis plás y desde hace un par de días intentas incorporar las rodillas para gatear. Pronto lo conseguirás, ya verás.

Dices papá, mamá, das palmitas, dices adiós y, lo mejor de todo, este mes has aprendido a dar besitos. Me encanta la forma de tu boquita cuando te pones a dar besitos al aire… Ayyyy, si pudiera congelar esos momentos…

Estás hecho un pillín. Buscas a tu hermano en todo momento y cuando está dormido reptas a su lado y empiezas a gritarle y a darle con la manita hasta que logras despertarle. Y encima tu hermano te lo consiente y se ríe. ¡¡¡ Ay, si fuera yo la que lo despertara ¡¡¡ Con el mal humor con el que se levanta prefiero ni pensarlo ;). Pero como lo has hecho tu te sonríe y te empieza a decir “ay, mi cosita” con voz en falsete y santas pascuas.

Sigues comiendo súper bien. Por la mañana te atiborras a galletas (y pones el suelo y la trona perdida) y por la tarde a piquitos de pan. También te gustan mucho los higos y el plátano. Has aprendido a hacer la pinza y sueles coger las cosas a la primera ;). A mediodía sueles comer un puré a medio triturar y no me da tiempo a meterte la cuchara en la boca cuando ya estás llorando pidiendo “papa”. Te encantan los dulces y como tu hermano esté cerca con un helado no dejas de gritarle y chillarle hasta que consigues que te lo acerque a la boquita.

Eres un niño muy tranquilito. Por la tarde vamos al parque y eres capaz de aguantar dos horas sentado en la sillita. Pero has salido casi igual de poco dormilón que tu hermano y la mayoría de los días ya no te echas la siestecita de la mañana. Nos vamos a la piscina y prefieres estar jugando en el agua que dormido ;).

Estoy totalmente enamorada de ti y mirarte, hacerte reír, comerte a besos y jugar contigo es uno de mis entretenimientos favoritos. Gracias por ponérmelo tan fácil, cariño, y recuerda siempre que te quiero hasta el cielo.

Feliz Octavo Cumplemes

Mi querido bebé:

Hoy cumples ocho meses y yo te vuelvo a escribir a trompicones. Robándole unos minutos por aquí y otros por allá al día porque desde que estoy trabajando no tengo tiempo para nada y el poco tiempo que me queda prefiero pasarlo contigo, con vosotros. ¡Qué ganas tengo de que acabe el curso para estar juntos los cuatro, disfrutándonos¡ Por las mañanas te echo tanto de menos… Y sé que a ti te pasa igual porque en cuanto llego a casa te pegas a mí y ya no quieres perderme de vista ni un minuto en toda la tarde. Supongo que pensarás que mejor tenerme controlada antes de que vuelva a desaparecer. ¡Para que luego digan que siendo tan pequeñito no te das cuenta de nada¡

Este mes has aprendido muchas cosas nuevas. La más importante de todas es que desde hace dos días dices “pa-pa-pa-pa”. No te imaginas cómo tienes a tu padre de orgulloso. Y yo, medio en risa medio en serio, te digo que primero tienes que decir “ma-ma-ma”, pero no hay forma. Tu te ríes y sigues con la cantinela “pa-pa-pa-pa”. Ayyy, esa sonrisa infinita que tienes en la cara y con la que embobas a todo el mundo… Y a quien no conquistas con la sonrisa lo haces con esos ojazos grises con los que quieres comerte el mundo.

Ya empiezas a sostenerte sentado. Aún te cuesta un poquito pero más o menos lo vas controlando. Estoy deseando de que te sostengas sin problemas para darte trocitos de comida sin que me de miedo ;). Comes muy bien y quieres probar todo. El pan sigue siendo de tus cosas favoritas, aunque según tus abuelas con los purés te relames, jaja.

No te gusta nada que te cambiemos el pañal ni que te cambie de ropa. Con la ropa tan rebonita que tienes y no hay quien te la ponga. Te retuerces y prefieres estar con el pañal lleno de caca que limpito… fíjate si eres marranote… A veces, incluso te tenemos que cambiar entre papá y yo porque uno solo es imposible.

Ya controlas un montón con las manos y coges lo que quieres sin problemas. Lo coges, lo tiras al suelo y te ríes… Y cuando te decimos “no, no, no” estallas en carcajadas… Y entonces tenemos que reirnos todos porque no somos capaces de escapar de la magia de tus risas.

Tu hermano te cuida un montón. Jamás pensé que te iba a querer tanto. No sabes cómo te habla… te hace carantoñas, se inventa canciones para ti y cuando te pongo en la cama no se despega de tu lado porque sabes que empiezas a rodar y en un momento te cruzas la cama de punta a punta. Entre los dos me ofrecéis momentos únicos y ver cómo os miráis, cómo te cuida, cómo le sonríes tu… es lo más bonito de la maternidad.

Te encanta que juguemos contigo y cuando empezamos a cantarte “tortitas, tortitas” mueves las manos como ni no hubiera un mañana. No eres capaz aún de dar palmas pero ya te falta muy poquito. Eso si, aunque no seas capaz, empiezas a intentarlo y no hay quien te pare. Jugamos un poquito y para ti nunca es suficiente. En cuanto paramos empiezas a gritar para que sigamos haciéndote monerías.

A papá se le cae la baba contigo. Dice que eres el niño más guapo del mundo, el más risueño y el más bueno. Eres tan tranquilito, no estás dando tanto margen que estamos más relajados teniéndoos a los dos que cuando Álvaro tenía la misma edad que tu y era solo uno.

Contigo podemos hacer cosas que jamás pensamos que podíamos hacer con dos a la vez, la maternidad/paternidad de tu hermano nos tenía acojonados, jaja. Este mes incluso hicimos una pequeña escapada a Évora y el sábado pasado fuimos a nuestro primer concierto en familia. Con Álvaro el primer concierto que fuimos fue de Carina (si, hijo, si. Pero en nuestra defensa te diré que nos lo encontramos de casualidad en una feria) mientras que contigo hemos estado en un concierto de Hueco. Búscalo en google porque seguramente ya ni exista aunque a tu padre y a mí, más a tu padre, nos encanta. A ti no sabemos si te ha gustado porque te has pasado más de la mitad del concierto dormido, como si no te molestase el mundanal ruido ;).

Cuidarte está siendo maravilloso, tesoro. Te quiero hasta el cielo.

Mamá.

Feliz Quinto Cumplemes

Querido Jorge:

Hoy haces cinco meses y cada día que pasa estás más bonito. Se nota que soy tu madre, ¿no? Has avanzado muchísimo en el último mes. Ahoras ya agarras las cosas con fuerza, a veces tanta que nos cuesta quitarte de las manos cosas que no deberías coger, como los pañales sucios. Cuando te cambio te encanta coger el pañal… y llevártelo a la boca, por supuesto. Y no es sólo que agarres las cosas sino que ya vas a buscarlas.

En los últimos días estás empezando a ponerte de lado. Te dejo boca arriba encima de la mesa y tu eres capaz de mover el cuerpecito y ponerte de lado. Y cuando lo haces en el cambiador, desnudo, te salen michelines por todas partes. Me encanta esa imagen de ti: desnudito, lleno de michelines y con una sonrisa en la boca y otra en los ojos.

Sigues teniendo los ojos azules, un azul cada vez más intenso, y te está empezando a crecer pelusilla en la cabeza, aunque sigues siendo calvironche ;). Y te ríes a carcajadas, sobre todo conmigo, te digo que te quiero y que te voy a comer y estallas en carcajadas. Pocas cosas hay tan bonitas en esta casa como tus carcajadas.

Odias los bodys cabeceros, siempre lo has hecho pero a medida que creces cada vez lo llevas peor. El momento de entrarte el body por la cabeza te pones muy muy nervioso y empiezas a mover los brazos muy rápido, a cabecear, y en cuanto te quito el body de la cara quitas la cara de susto.

Tu tío, mi hermano, tampoco es santo de tu devoción. Aún no lo conoces y te da miedo porque te sopló un día en la cara. Ya lo adorarás, como hace tu hermano.

Eres un cotilla de cuidado. Estás todo el día mirando de un sitio a otro, observando… Y cuando mamas como haya algo a tu alrededor que te llame la atención te olvidas de la teti. Y si salimos por ahí te niegas a dormirte para no perderte nada. Eres capaz de estar hasta seis o siete horas sin dormirte para cotillear ;).

Últimamente le estás cogiendo gusto al carrito y te echas cada siesta en él… Por la tarde vamos muy temprano al parque, normalmente antes de las cinco ya estamos allí para que tu hermano desbrame y tu te echas la siestecita en el carro, al solito, poco a gusto… En casa no te duermes desde que llega tu hermano del cole hasta que te monto en el carrito, no le quitas los ojos de encima a Álvaro, no vaya a ser que te pierdas alguna de sus palabras.

Álvaro es tu persona favorita en el mundo entero, después de mí, por supuesto, pero sospecho que a mí me quieres porque soy una mamá pegada a unas tetis ;). A tu hermano lo buscas constantemente con la mirada, le sonríes, le hablas… Intentas llamar su atención de todas las formas posibles y él también te adora. No hay un sólo día en el que se vaya al cole y se le olvide darte un beso, o cuando llora te pone música y te dice “¿qué te pasa a ti, eh? ¿qué te pasa a ti?”, con una voz súper dulce que me hace quereros más si cabe.

Sigues tomando teti a demanda, teti y manos, porque vaya forma de chuparte las manos, a veces he llegado a pensar que le tienes que sacar algo porque le das unos chupetones… Has crecido mucho. En unos días voy a tener que sacar el fular tejido porque con el elástico empiezas a botar.

Me paso las mañanas mirándote, comiéndote a besos y dándote abracitos… Y tu a cambio me regalas sonrisas infinitas y me chupas la cara dándome los mejores besos que nunca hubiera podido soñar, los besos con babas 😉

Feliz quinto cumplemes, mi pequeño principito, te quiero hasta el cielo.

 

Feliz Segundo Cumplemes

Querido Jorge:

Hoy cumples dos meses y casi no me da tiempo a escribirte. Tu hermano está insoportable, menos mal que contigo se vuelve todo dulzura porque si no…

Te vuelvo a decir lo mismo que el mes pasado: se me ha pasado el tiempo volando. Más aun que el primer mes. Quizás sea porque el primer mes fue un poquito más duro. Nos tuvimos que acostumbrar a ser cuatro, a ti y  a repartir el tiempo entre tu hermano y tu. No llegábamos. Este mes sin embargo, parece que ya todo fluye, como si siempre hubiésemos sido los cuatro.

Tu hermano te sigue cuidando y queriendo de una forma que nos sigue sorprendiendo a tu padre y a mi. Te llevas todos sus besos, sus caricias y está pendiente de que estés bien, de que no llores. No quiere que llores ni un segundo y cuando no llego a atenderos a los dos se tapa los oídos para no oírte llorar, es como si no lo soportara.

Sigues viviendo en mis brazos, todo el día y toda la noche pegado. Mientras estás conmigo estás calmado pero en cuanto te suelto empiezas a gimotear.  No quieres que te coja nadie más, ni siquiera tu pobre padre que a veces se siente excluido y dice “éste era el bueno, si, si, el bueno…” Siempre las mismas palabras, jajaja. Y es que nos engañaste los primeros quince días cuando te pasabas el día durmiendo. Y se queja porque por lo menos tu hermano lo dejaba cogerlo. Así que, cariño, eso lo tienes que ir cambiando porque si no tu pobre padre…

Si estás en mis brazos te adaptas a todo: a ir al parque, a la compra, a llevar a tu hermano a psicomotricidad y después quedarnos los dos una hora cotilleando con las otras mamis, a ir a por setas o de cumpleaños… Si hasta hemos retomado la costumbre de salir los viernes por la noche a cenar a las bolas con los amigos… Y como te pasas el rato durmiendo estás cogiendo la misma fama de bueno que tu padre, pero quien no os conozca que os compré, a los dos, jajaja.

Sigues teniendo los ojos azules, el mismo tono de azulón grisáceo que cuando naciste, igual que el que tuvo Álvaro los primeros meses y que tanto me gusta y ya se te ha caído casi toda la pelusilla de las orejas. Menos mal, porque estabas un poquito feillo, que soy tu madre pero no estoy ciega, jaja.

Este ultimo mes has tenido un montón de granitos en la cara, la cabecita y el cuello. Tenías tantos que tu piel no era la piel de un bebé sino que hasta raspaba. Peto ya estas perfecto. La crema nívea de la caja azul nos ha resuelto el problema.

Y durante este mes has empezado a sonreír y a decir ajo. Te ponemos encima de la mesa del salón y ahí te pasas un buen rato echándonos sonrisas y diciéndonos ajo. A Álvaro le encanta hacerte monerías para que le sonrías y cuando lo haces te come a besos.

Y la última semana también te has descubierto las manos!!! Y pasas rato mirándotelas y remirándolas. Como para no mirarlas si son preciosas!!!!

Según la revisión del pediatra pesas 5.390 kg y mides 57 centímetros. Estás precioso, tienes unas morcillitas en los muslos y en los brazos… Las manos regordetas y los pies también… A veces me entran ganas de darte un bocadito… Estás tan bonito, y eres tan simpático… Todo el día con la sonrisa en la boca…

Feliz segundo cumplemes. Te quiero hasta el cielo, cariño