Diy

Mi primera Máquina de Coser.

Yo siempre he cosido a mano. Todo. Cuando estaba embarazada de Álvaro hice un montón de ropita y se la cosí a mano. Puntada a puntada. Cosía a mano por dos razones: porque no sabía coser a máquina y porque tampoco la tenía. Algunas veces había probado con la máquina de mi madre pero era poner el pie en el pedal y aquello empezaba a correr como una cosa mala: ta ca ta ca ta ca ta ca… Al final, salían un montón de costuras tuertas que tardaba más en quitar que en coger la aguja y coserlo a mano.

Un día, harta de lo que tardaba en coser cualquier cosita de nada, se me espestilló comprarme una máquina de coser y aprender a utilizarla. Tan difícil no podía ser… La gente la utilizaba con normalidad (la gente que cose me refiero)… así que se me ocurrió comentar la idea delante de mi señora suegra. Y ella, muy preocupada por nuestra economía familiar y porque su nuera no derroche un dinero sin necesidad, se ofreció a darme una máquina de coser antigua pero que cosía como los ángeles.

La máquina en cuestión era a su vez de su suegra (de la suegra de mi suegra… ahora que lo escribo da hasta mal rollo) y es una singer más vieja que Matusalen. Vamos, que creo que la suegra de mi suegra también la recibió en herencia.

Cuando mi señor esposo me la trajo a casa me quedé helada. La máquina en sí es una auténtica maravilla. La mesa es preciosa y la máquina está decorada con motivos florales en dorado. Parece que en vez de ser fabricada para coser lo había hecho para ser admirada… pero yo no fui capaz  hacerme a ella. Una cosa es poner el pie en un pedal eléctrico y que la máquina corra todo lo que quiere y más y otra muy distinta es tener que ir dándole al pedal, moviéndo las piernas con un ritmo constante, una mano sujetando la tela y la otra sujetando la rueda… Demasiadas cosas para mi…

máquina de coser antigua

Me ponía a coser, no creáis que no lo intenté, pero aquella mala bestia iba más veces para atrás que para adelante. El hilo se enredaba, se rompía… Total, que volví a mi aguja y al hilo y a coser poquito a poquito, puntada a puntada… Tardaba más pero por lo menos no me volvía loca haciendo y deshaciendo.

El caso es que mi querida suegra se terminó enterando de que la máquina no la usaba, sino que la tenía más bien de adorno y me dijo que la máquina tenía que ir de vuelta. Pero “quita, quita, lo que se da no se quita“, con lo bien que queda en mi rincón de costura 😉

Además quizás, algún día, como buena suegra, me preocupe por la economía familiar de mi querido hijo y de la derrochadora de su mujer y le preste la máquina de coser que un día me dejó mi suegra, que a su vez la heredó de la suya… Mal fario va a tener esta máquina, con lo bonita que es 😉

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Diy, Maternidad

Reto-mes de julio: trabajos con fieltro o goma eva

Había una vez Una Mamá Muy Feliz (UMMF) que un día escribió una entrada en su blog sobre los problemillas que le estaba dando un bikini que se había comprado. La podéis leer aquí, si no lo habéis hecho ya os recomiendo que lo hagáis porque os vais a reir un montón.

A raíz de este famoso post a un grupo de twitteras le entró curiosidad por el bikini en cuestión y medio en broma medio en serio lanzaron el primer reto-mes. Éste consistía en que ponían una foto de su boda con la cara al descubierto y en septiembre (que ya queda nada, chicas¡) subirían una foto en bikini. A este reto lo denominó Lydia, de Padres en Pañales, reto cara-culo, jajaja.

Al poco tiempo el grupo de las locas por los retos volvieron a desafiarse con el reto de las galletas y parece ser que le cogieron gusto a esto de los retos.

Yo hasta aquí escribo más que nada de oídas, ya que en aquellos tiempos andaba inmersa entre libros y apuntes, preparando mis últimos exámenes (estoy estudiando Educación Infantil) y no me enteraba mucho de qué iba la historia. Además, todavía no tenía twitter (diossss, cómo había podido yo sobrevivir sin esto???) así que no me enteraba de la misa la media y menos mal porque os aseguro que esto engancha.

El caso es que acabé los exámenes, me hice el twitter y Mamá Puede publicó en su blog que las locas de los retos habían acordado hacer un reto al mes. No me lo pensé dos veces y me apunté. El reto de este mes consiste en hacer algo que lleve fieltro o goma eva y cuya temática sea el verano.

Retomes de Julio: Trabajos con Fieltro o Goma Eva

Y aquí está mi reto-mes de julio: una mochila para Álvaro, para que lleve sus cositas a la playa él solito, que bastante tengo yo con cargar con los cubos, las palas, la pelota… así que por lo menos la toalla y el agua que lo lleve él. No la he hecho de fieltro entera porque pensé que metía muuucho calor y además, en mi maravilloso pueblo no se puede comprar fieltro¡¡¡ Así que es de tela y tiene unos apliques en fieltro (que tenía en casa) de lo más monos ¿no?

La calidad de las fotos es malísima, pero se nos estropeó la cámara y todavía no la hemos arreglado (somos unos desastres). He tenido que hacer las fotos con mi super móvil, que como hace unas fotos taaaan buenas… en fin, que espero que se vean medianamente bien.

 

 

Y para que no se me olvide nunca por qué hice esta mochila he querido que lleve las iniciales Rm (reto-mes) en la cometa. Lo peor va a ser cuando el papá de Álvaro vea la mochila y se fije en el Rm (bueno si se fija, que ya sabéis que los hombres lo que se dice en los detalles no se fijan mucho, jaja). Pero ya lo tengo pensado: si me pregunta qué es eso de Rm le digo que es por el Real Madrid, y encima se va a poner contentísimo, jajaja

 

 

Y aquí acaba mi reto-mes de julio, ahora a esperar que se le ocurre a Días de 48 horas para agosto. Por todos los dioses pido que no sea nada de informática que ya sabéis lo bien que se me da (está dicho con ironía, pero con muuuucha ironía).