Maternidad

La Mano Derecha

Mi angelito mayor no diferencia aún entre izquierda y derecha, tiene tres años y medio y no tiene por qué hacerlo. Si  os digo la verdad a mí me cuesta horrores diferenciar entre izquierda y derecha, cómo para pedirle a él que lo haga.

Sin embargo, poco a poco empieza a entender que si gira hacia un lado va hacia la izquierda y si gira al contrario hacia la derecha. De hecho, cuando vamos en el coche a veces le gusta guiarnos. Ahora hacia la izquierda, mamá, me dice. Aunque la mayoría de las veces no acierta es un juego gracioso y entretenido.

Lo que si sabe muy bien es que tiene una mano derecha y una mano izquierda. Desde hace un tiempo yo le estoy diciendo que la mano derecha es con la que come, con la que coge el lápiz (cuando le da la gana de cogerlo, que esa es otra… pero mejor os lo cuento otro día) pero han debido de enseñarle algo en la escuela porque la que trae últimamente con la mano derecha y la izquierda…

Por ejemplo, hace unos días estábamos recogiendo los juguetes y justo después de recogerlos tiró una bolsa de bolas (la ocurrencia de mi querido hermano, regalarle una bolsa enooooorme de bolas). Y cuando le pregunto que por qué lo ha hecho me dice que él no ha sido, que ha sido su mano derecha y se queda tan pancho y yo con una cara de tonta…

Y no queda ahí la cosa, ahora cada vez que hace algo que no debe ha encontrado la excusa perfecta, que él no ha sido, que ha sido su mano derecha… Es más, a veces hasta me lo avisa: “mamá, me está diciendo mi mano derecha que va a tirar todos los juguetes”, “mamá, me ha dicho mi mano derecha que me lave las manos salpicando el espejo”, ” mamá, me ha dicho mi mano derecha que…”

Al principio me hacía gracia pero ya se está pasando su mano derecha, así que le he dicho que la próxima vez que su mano derecha haga una trastada se la corto. Desde entonces la mano derecha se porta muy bien. Ahora la que está haciendo travesuras constantemente es su mano izquierda ;).

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50 cosas sobre Álvaro

El año pasado hice un post sobre 50 cosas que me gustaban de Álvaro y de vez en cuando lo leo y me trae muy buenos recuerdos. Así que este año no quería dejar pasar la oportunidad de escribir 50 cosas más para que no se me olviden nunca 😉

50 cosas sobre Álvaro

1.En el verano se pasaba el día en calzoncillos y la media nalga que se le salía del calzoncillo me tenía enamoradita.

2. Cada vez que me doy un golpe o digo que me duele algo viene, me da un beso y me dice: ¿ya estás mejor?

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Las Cosas de Álvaro (II)

Hace mucho que no escribo un post para el recuerdo sobre Álvaro y es una pena que deje pasar esta oportunidad porque Álvaro está ahora en una fase graciosísima, donde raro es el día en el que no nos sorprende con alguna nueva ocurrencia o con alguna frasecilla que hace que su padre y yo nos miremos y nos tronchemos de la risa a veces a las claras y otras veces tenemos que mordernos la lengua para que no se nos note que nos hace gracia para que no la repita. Así que hoy le toca el turno a

Las Cosas de Álvaro

Álvaro te corrige constantemente cuando dices alguna palabra fea. Palabras feas para él son “tonto”, “tontería”, “feo” y “malo” y es oírlas y venir a decirte “mama, que tonto no se dice” aunque después él cuando se enfada te las encaja y se queda tan pancho. Y como aún no sabe el doble sentido de las frases no podemos decir por ejemplo “eso es una tontería” porque para él ya estamos diciendo algo malo malísimo ;).

Además, como tenga pensado decirte algo no para hasta que termina de hablar. Da igual que tú le estés explicando algo o que la casa se haya incendiado y haya que salir corriendo. Él te lo va a decir igualmente así que ya hemos aprendido a calmarnos y dejar que termine de hablar porque sabemos que de otra manera no hay nada que hacer. Empieza siempre igual “Mira mama, mira, mira… (interrupción de su santa madre)… pero mira mamá, miiiiiiiira, espeeeeera…” Te suelta el rollo y después si no tiene otra cosa que hacer ya te escucha.

Álvaro está muy muy contento con “el nuevo”, está tan contento que a veces hasta me sorprende. Si vamos a alguna tienda y ve ropa chiquitita siempre me dice a voz de grito “mamá, mira, miiiiiira, miiiiira, para el bebé” y sólo le falta dar palmas (a veces incluso las da). Yo creo que esto es una señal muy buena, de hecho habla de nosotros como cuatro. Nunca se le olvida el bebé. Pero a la vez es sólo un niño de tres años y también tiene muy claro cuál es su sitio y sus privilegios. Por ejemplo, el otro día le preguntó su padre que dónde iba a dormir el bebé y él muy seguro le contestó que en la cuna del abuelo (tiene en casa de mis padres una cuna de juguete), entonces su padre le volvió a preguntar que cuál era su cama y él le dijo que cuando llegáramos a casa se lo decía. Nosotros no volvimos a acordarnos más del tema pero cuando llegó la hora de acostarnos reclamó su sitio en el medio y le dijo a su padre “ves, papá, este es mi sitio, aquí en el medio”. Muy tonto no es, jajaja.

Ahora está en plena fase de exploración y encima con tan poquita ropa encima lo tiene muy fácil. El otro día tenía yo unas bragas de Mickey Mouse (infantil que es una y que estaban en oferta en el Primark… 😉 ) y me dice “¡¡¡halaaaa, tienes un mickey en el pito¡¡¡”. Yo le expliqué que los niños y los hombres tienen pito pero las niñas y las mujeres (no sé cómo no se ha dado aún cuenta de que no tengo nada colgando, jajaja) tienen chochete. Pues ahora de vez en cuando y sin que venga a cuenta dice “las mamás no tienen pito, las mamá tienen chochete, ¿a que si?” Y lo peor de todo es que lo dice cuando se le viene a la cabeza, es decir, le da igual en que situación estemos y quién haya delante, jajaja.

A veces cuando me pide teti y no tengo ganas de que se enganche porque con 40 grados lo que menos ganas tengo es que un monillo se pegue a mi le digo “hoy no hay teti, me las he dejado en el salón” o en la piscina, o donde primero se me ocurre. Entonces él me mira como si yo fuera un extraterrestre y me dice “pero mamá, si las tetis están pegadas, te has epivocao”. Si, porque “te has epivocao” es otra de sus frases favoritas. Yo creo que le encanta que nos equivoquemos sólo para decírnoslo. A veces incluso estamos jugando a algo y quiere que diga lo contrario a lo que me pregunta sólo para troncharse de la risa y decirme con sorna “te has epivocao”.

Otra de sus frases estrellas es “tengo una idea”. Esta frase sirve para todo y la utiliza en su beneficio la mayor parte de las veces. Por ejemplo tiene ganas de un helado y dice “tengo una idea, dame un helado” o “tengo una idea, cógeme para subir las escaleras” o “tengo una idea, juego conti un ratito al balón”… Si, juega conmigo, como si encima me estuviera haciendo un favor, jajajaja. Y “un ratito” también es algo que repite mucho y si le digo que no, que no puede ser o que más tarde empieza “venga un ratito, un ratito, por fi, un ratiiiiito, un ratiiiiiiito, por fi…” Y al final termino accediendo porque tardo menos en echar ese ratito que en escuchar toda la retahíla 😉

Bueno, otro día os cuento más cosas de Álvaro, ahora me voy a limpiar la baba, jajaja 😉

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50 Cosas que me Enamoran de Álvaro

1. El remolino de pelusilla que tiene en la mitad de la espalda.
2. Cuando se despierta y me llama como si no hubiera un mañana: maaaaamá meeeeen.
3. Hacerme la dormida y que me despierte a besos.
4. El lunar que tiene en la barbilla.
5. Su cara de pillo cuando va a hacer algo que tiene prohibido.
6. Su curiosidad: mamá ¿esto que es?, mamá ¿qué suena?, mamá, ¿a camos?
7. Sus uñas negras de tanto jugar en el suelo.
8. Que nunca quiera salirse de la bañera.
9. Que se de la vuelta para que yo le abroche los tirantes de los petos.
10. Cuando jugamos al escondite y él se ríe para que lo encuentre antes.

11. Que se ría a carcajadas sin soltar la teta.
12. Cuando me dice que de la teta sale eche y ummm, que bena.
13. Su culete blanco por la señal del bañador.
14. Que se tire a la piscina solito.
15. Que haga como que se tira de cabeza en la cama porque ha visto hacerlo a los niños mayores en la piscina.
16. Cuando me da besos de fresas (lengüetazos puros) o besos peo.
17. El color de su pelo.
18. Que quiera bajar las escaleras solito, comer solito, ponerse los zapatos solito
19. Cuando no quiere ponerse unos zapatos y dice que le pican para que le ponga otros.
20. Que se quite los zapatos y los calcetines, se acerque los pies a la nariz y diga ¡qué peste¡ mientras se mea de risa.

21. Cuando me busca en mitad la noche aunque sólo sea para que le coja su manita.
22. La manera en la que chupa los polos de nieve.
23. Su boca llena de chocolate cuando se come un helado.
24. Que no quiera salir de casa sin un balón.
25. La cara de angelito que tiene cuando duerme.
26. Que a todas las banderas que ve le diga Espannnia.
27. Que cuando ve una estrella diga estrella fugaz.
28. La forma que tiene de conseguir lo que quiere a base de besos.
29. Que me deje darle toooodos los besos que quiero.
30. Que venga a buscarme cuando se hace pupa para que se lo cure con un beso.

31. Cuando se da un golpe flojito flojito y a posta sólo para que le de besos.
32. Que a Mickey Mouse le diga “Piti”, aunque después diga perfectamente Minni, Donald, Daisy…
33. Las carcajadas forzadas cuando quiere llamar la atención.
34. Que baile de forma inconsciente cuando oye música.
35. Que se sepa un montón de canciones y las cante con su padre.
36. Que me diga upa cuando vamos por la calle.
37. La forma tan cantarina en la que se despide de sus abuelos (adios abuelo, adios abuela) y les tira besos.
38. Que me conteste amarillo cada vez que le digo ¿de qué color es esto?
39. Que a los chupa chups le diga pachús.
40. Que salte en tooodas las alcantarillas y después me pida que salte yo detrás de él.

41. Los piececitos tan perfectos que tiene.
42. La forma tan graciosa en la que guiña los dos ojos cuando le hago una foto.
43. Su carita embobada cuando ve algo que le gusta.
44. Cuando no es capaz de abrir algún bote y dice uyyy, que duro mientras hace muuucha fuerza.
45. Cuando intenta poner la voz grave para cantar y cierra mucho la boca.
46. Que le encante que le cuente cuentos donde aparezca el lobo feroz.
47. La forma de dormirse con el culo para arriba y las manos debajo de la barriga.
48. Cuando me toca la teta y dice risueño tá ahí.
49. Lo que le dura una gominola si le digo que es la última que tengo.
50. Que se quede muy quietito y me dedique sonrisas y ojos de enamorado cuando lo saco de la bañera, lo envuelvo en la toalla y lo cojo en mi regazo diciéndole que es mi gurumelito.

Cuando empecé a hacer esta lista pensé que me había pasado, que cincuenta cosas eran muchas y que no iba a ser capaz de llegar a ese número. Ahora que la he acabado pienso que cincuenta no son tantas  y que me quedan al menos otras cincuenta cosas que me enamoran de Álvaro 😉