Maternidad

Feliz séptimo cumplemes

Querido Jorge:

Esto se está convirtiendo en una cita obligada todos los meses y es una obligación que me encanta. Quiero que cuando seas mayor puedas leer cómo eras. Ahora mismo duermes a mi lado, en el sofá, sintiéndome. Sólo no sabes dormir, o no quieres, tienes que tener el calorcito de mami para estar relajado. A veces me agobia un poco que tanto tu hermano como tu seáis tan demandantes en ese sentido, pero el resto del tiempo me pongo súper ancha de saber que soy vuestra persona favorita del mundo entero ;).

Este mes ha sido el mes de los cambios. Empezamos justo el día que cumpliste los seis meses cuando te pasé del capazo a la sillita, que puede parecerte una tontería pero para mí es un cambio importante. Cuando a Álvaro lo pasé a la sillita aún no había cumplido los tres meses, el culo inquieto de tu hermano quería ver mundo. Tu has aguantado más porque eres más tranquilito y porque te ha cogido el frío del invierno. Además, cuando pasé a Álvaro a la sillita me di un sofocón enorme, eso de empezar a recoger cosas, de que creciera tan rápido me hacía un nudo en el estómago y se me abrían las compuertas, jaja. Ahora no lloro, ahora simplemente acepto la vida como es. Crecéis y la felicidad consiste en eso, en estar ahí para verlo.

Después de ese cambio se han sucedido muchos otros. Has aprendido a darte la vuelta y qué manera de hacer la croqueta… No paras… Ya no puedo dejarte solo en la cama ni un minuto porque cuando me doy cuenta te las has recorrido entera 😉 Aún no te sostienes sentado, te pongo a veces pero la cabecilla te pesa y te caes para adelante, pero cada vez controlas más, así que seguro que lo consigues en unos días.

También hace dos días hemos sacado la cuna. Dormimos todos en la cama, como si fuera una comuna, pero de vez en cuando necesito echarte un ratito en la cuna y de la minicuna no me fío porque es bajita, tiene los barrotes muy separados y encima se balancea… cualquier día te encontraba con medio cuerpo fuera, jaja, y de la cama desde que has aprendido a rodar menos. Supongo que la usarás para lo mismo que has usado la minicuna, para esos momentos en los que no sé qué hacer contigo… A no ser que después de tres años el colchón ya no tenga pinchos y la utilices para dormir, que lo dudo.

También has empezado a comer un poco. Has probado el plátano, un sólo día porque el desastre que tienes por madre se le ha olvidado de volver a comprar, la ciruela, la sandía, que no te gusta, y el pan. El pan lo adoras. Los dos últimos días has comido (o chuperreteado, más bien) pan a todas horas. Me tienes la casa de miollos que mejor no te cuento, jajaja. Ahhhh, y también has probado las patatas fritas del Burger King, fíjate, hijo, ni siquiera las primeras patatas te las ha hecho tu madre, y también te han gustado mucho. Este fin de semana te las hago en casa, que seguro que están más buenas y encima no tienen sal 😉

Imagen de niño comiendo pan. BLW
Feliz séptimo cumplemes

Sigues durmiendo muy bien por las noches, con tus tomas, pero no das castigo y yo sigo durmiendo contigo, aunque a veces tu hermano exige que esa noche le toca a él que lo abrace y los primeros minutos los haces solo en la cama.

En el puente de mayo también has ido por primera vez a la playa, aunque no le has hecho ni caso, eres demasiado pequeño para revolcarte por la arena ;), lo que si has hecho ha sido dormir mientras tu hermano se llenaba de arena hasta los ojos (y no es una exageración) y se metía en el agua que estaba helada pero que según él estaba calentita porque había cerrado la puerta ;).

Los ojos los sigues teniendo azules-grisaceos y son lo que más resalta de ti…unos ojos enormes que parece que quieren comerse el mundo. Los ojos y la sonrisa todo el día en la cara. Una sonrisa preciosa que nos ilumina y nos hace quedarnos embobados mirándote. Tu padre dice a menudo “este niño siempre se está riendo” y es verdad, eres el niño de la sonrisa infinita.

Tu hermano te quiere con locura. Se pasa el día dándote besos y achuchones, a veces tan fuertes que te hace llorar, y diciéndote “te quiero”. Yo me debo de quedar mirándolo con cara de tonta porque algunas veces me dice “y a ti tambiéeeeen”, como haciéndome una concesión. Y tu también lo adoras, lo buscas en todo momento, le sonríes, le chillas reclamando su atención y a mí algún día me va a explotar el corazón de veros así.

Feliz séptimo cumplemes, tesoro, te quiero hasta el cielo.

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Seis Meses de Bimaternidad

Ya han pasado seis meses desde que Jorge está con nosotros. Seis meses que se me han pasado volando por una parte y que se me han hecho eternos por otra.

Seis meses durillos, no os voy a engañar, porque aunque el pequeñín apenas da ruido (para que luego digan que todos los niños son iguales, si, si, a mí me lo van a decir…) necesita mucho tiempo. Tiempo para comer, tiempo para dormirlo, tiempo para bañarlo y para cambiarlo de ropa una y otra vez porque de vez en cuando echa un poquillo, o tiempo para, simplemente, perderlo o ganarlo, mejor dicho, quedándote ensimismada mirándolo.

Además, también está mi príncipe destronado que aunque adora a hermano y todo son carantoñas para él reclama su espacio constantemente. Incluso hemos pasado una época de celos muy dura pero parece que poco a poco va remitiendo (esto no debería ni haberlo escrito porque ya veréis que es decirlo y el señorito vuelve a las andadas ;))

Sin embargo, lo mejor de estos seis meses también me lo han dado ellos. La sonrisa infinita de Jorge que se ríe hasta cuando está en duermevela, las caricias constantes que le hace Álvaro, sus “¿qué te pasa a ti?” con esa voz de falsete, la forma en que el pequeño busca al mayor y le da pequeños grititos para llamar su atención, los “nosotros cuatro” de Álvaro, las canciones que le canta para que no llore o para tranquilarlo.. Un montón de experiencias bonitas que superan con creces los días grises, porque es verdad que la maternidad de dos se vive de forma distinta, es más dura, más compleja, más estresante… pero también es mucho más mágica porque ves la forma en la que van interrelacionando ellos, cómo se miran y admiran (dentro de un tiempo os contaré como se pelean, pero por ahora dejadme seguir feliz en mi nube, jaja)  y tu corazón está a una milésima de estallar de amor.

Muchas veces, estando ya embarazada del segundo, me pregunté a mí misma si no me habría precipitado, si no sería mejor que los hermanos se llevasen algo más de tiempo para poder disfrutar un poco más del mayor, para no destronarlo tan pronto… ¡Qué equivocada estaba¡ Creía que tener dos significaba no poder disfrutar de uno, cuando es justo al contrario, ahora es cuando más disfruto de ellos, ya sea juntos o por separado. Juntos porque veo como interrelacionan y por separado porque valoro más el tiempo en exclusiva que les dedico a cada uno, aunque la verdad es que pocas cosas hacemos sólo con uno de ellos. Álvaro siempre se empeña en que “el bebé también” y a mí me encanta que lo incluya en sus rutinas.

Estos seis meses ha sido el tiempo en el que más veces me he tenido que decir “respira, tranquila“, meses en los que he deseado a las cinco de la tarde que fueran las diez de la noche para que Álvaro se fuera a la cama, que he llorado de impotencia porque estaba sola en casa y cada uno de ellos llorando a su vez, que he llorado de cansancio (si, soy un poquito llorona 😉 )… Convivir con dos príncipes es agotador, pero simplemente sonriendo han conseguido que estos seis meses sean los mejores de mi vida.

Fijaos si merece la pena que no me quito de la cabeza tener un tercero, ni en los malos momentos, que os aseguro que haberlos haylos. Mi señor esposo ya le está viendo las orejas al lobo y aquí, en petit comité, creo que se está empezando a concienciar de que al final será padre de familia numerosa, por lo menos ya no dice un “no” rotundo sino un “ya veremos” y un “ya veremos” con lo pesada que puede llegar a ser su mujer es casi un sí ;).

Maternidad

Feliz Sexto Cumplemes

Querido Jorge:

Hoy has cumplido seis meses y casi no llego a escribir tu post para el recuerdo. Ha sido y sigue siendo un día muy duro. Hoy me he incorporado a trabajar como profe después de estar casi tres años dedicada a Álvaro y a ti y ha sido difícil. Difícil no por volver a las aulas, que también, sino por separarme cuatro horas de ti y tres días de tu hermano. Jamás me he separado tanto de vosotros y lo estoy llevando fatal. Además, Álvaro sólo hace repetirme que termine pronto para que me vaya a casa y me pregunta una y otra vez por teléfono que cuándo voy a ir. A mí se me caen las lágrimas sólo de pensar que hoy no podré abrazarle.

Pero a cambio te tengo a ti, el bebé de la sonrisa infinita que me roba el tiempo sin que yo me de cuenta. Siempre había oído decir que con la crianza del segundo hijo el tiempo pasa mucho más deprisa que con la del primero, pero jamás pensé que fuese tan cierto. Estos seis meses se me han pasado volando y hoy te miraba y pensaba que dónde estaba mi bebé recién nacido todo arrugadito y despellejadino. Ahora tengo un bebé precioso, que lo que quiere es ponerse de pie, con unas morcillitas en las piernas para pegarles un bocado y que se pasa el día sonriendo.

Sigues siendo muy buenino, apenas lloras y sólo con vernos a tu alrededor eres feliz. Tu hermano es tu persona favorita y lo llamas constantemente dando grititos sólo para que te haga una carantoña o te dedique unas palabras con voz melosa… Y si encima se detiene a jugar treinta segundos contigo eres el bebé más feliz del universo. Yo me derrito mirándoos, viendo como os sonreís o como tu hermano se preocupa por ti. Qué suerte tienes de tenerle, cariño, para que luego digan que ser el segundo no tiene cosas buenas ;).

Los dientes aún no han hecho acto de presencia y aunque tienes más pelito sigues siendo calvironche, un calvironche guapísimo con unos ojos entre azules y grises que te cogen media cara y que no dejan de alabarte constantemente. Siempre te dicen que de dónde los ha sacado y yo siempre respondo que son igualitos a los de tu madre, aunque en realidad ahora se parecen más a los de tu padre que a los míos. Ya veremos si cambian o no, por ahora estan aguantando ;).

Te incorporas cuando estás tumbado haciendo abdominales, jajaja, y a tu padre y a mí nos encanta cuando intentas levantar la cabecita, te incorporabas tanto que te he sacado del capazo y has pasado a la sillita justo hoy, el día de tu sexto cumplemes, aunque sigues prefiriendo ir en fular o en la mochila. También casi te das la vuelta de lado y ya nos da miedo dejarte hasta en la cama solito porque cuando nos damos cuenta te has movido un montón, cualquiera se fía de ti ya.

Tienes la piel súper suave y blanquísima, sin ni un sólo lunar cuando tu hermano a estas alturas ya tenía tres o cuatro. Y haces los cinco lobitos nada más que me oyes tararear la canción, sacas tu manita regordeta, te la miras y la haces bailar.

Aunque lo que mejor haces es dar peitos. Cuando estás muy conteto, quieres llamar la atención o simplemente estamos jugando empiezas a dar peitos y no sabes parar. Al final acabas lleno de babás y nosotros babeando contigo, jaja.

Eres mi alegría, mi niño quitapenas que con tu sonrisa infinita logras que los días malos (y hoy lo está siendo mucho) sean menos malos.

Te quiero hasta el cielo.

P.D. Se me olvidó decirte que ayer fuimos a la revisión de los seis meses y pesas 7.530kg y mides 68 centímetros ;).

 

 

 

 

Maternidad

Celos entre Hermanos. ¿Qué Puedo Hacer?

Esto es un post de desahogo. Lo digo desde el principio por si no queréis seguir leyendo penas. De desahogo y para pedir ayuda porque ya no puedo más.

¿Os acordáis que hace unos meses os decía que mi angelito mayor no tenía los famosos celos del pequeño? Pues ¡¡¡zas¡¡¡ en toda la boca… Por hablar.

Llevamos unos días muy malos, pero cuando digo malos son malos de verdad, que mi niño siempre ha tenido mucho carácter y mucha energía y yo no soy de las que se asustan con facilidad.

Normalmente tengo mucha paciencia con él, intento siempre ponerme en su lugar y explicarle las cosas. No suelo pedirle que haga esto o aquello porque si, siempre hay detrás una explicación, me adapto a su ritmo… Tenemos rutinas pero muchas veces nos las saltamos y en cuanto a los límites o normas, tenemos las justas y necesarias para nuestra familia.

Hasta ahora nos ha ido bien así. No es que haya sido un niño fácil, ha tenido su época de rabietas (¡Que época…¡ Casi mejor no recordarla) y creo que es el niño que peor duerme de la historia. Vaaaale, quizás sea un poco exagerada, puede que ocupe el segundo lugar o el tercero.

Al hermanito lo recibió estupendamente. Tan bien que todos nos quedamos asombrados. Y lo trata con muchísimo cariño. Para él son todo carantoñas y besitos. No hay vez que no pase por su lado que no le haga alguna gracia… ¡¡¡ Si hasta me atreví a escribir un post sobre esto!!!!

Peeeeero desde hace unos días semanas más bien han llegado a nuestra casa Los Celos. Así en mayúsculas y todo. Fijaos hasta que punto son Celos en mayúsculas que puede que suene fuerte pero temo el momento en el que llega del cole porque es entrar por la puerta y buscar mil y una excusas para liarla. Sé que son celos y no rabietas o mal humor constante porque sólo se dan en casa, cuando estoy yo. En el cole sigue siendo el mismo de siempre: un niño alegre al que le encanta participar en todas las actividades, en el parque se porta súper bien (hasta tal punto que muchas veces son las tres y media, está media España comiendo o haciendo la digestión y nosotros ya estamos jugando en los toboganes. Mejor irse al parque con la digestión a medio hacer que me desmonte la casa).

Hasta hace unas semanas los celos los manifestaba con llamadas de atención constantes: que quería que lo llevase cogido a hacer pipí, que lo cogiese para bajar las escaleras o estar todo el día pegado a mí. No, no es eso. Porque si fuera solo eso os juro que lo soporto. Es que ahora, unido a eso, hay enfados continuos, gritos, voces… Me dice tonta, intenta pegarme, darme patadas… El otro día cogió mi móvil y lo tiró con toda la fuerza contra la pared.

Yo ya no sé qué hacer ni cómo comportarme con él. Intento estar tranquila y explicarle las cosas pero me saca de mis casillas y hay cosas que no puedo dejar pasar. ¿Cómo voy a permitirle que pretenda pegarme?

Sé que él también lo está pasando mal. No debe ser fácil sentirse el príncipe destronado  y tener que compartir a mamá y a papá. Por eso llama nuestra atención constantemente y si para eso es necesario “montar alguna” para que estemos pendientes de él, aunque sea enfadados, pues la monta y punto.

Cómo véis la teoría la tengo clarísima, lo que no sé es cómo comportarme en la práctica porque yo más atención no le puedo dar: me paso la tarde con él, intento que en muchas cosas sea mi señor esposo el que se ocupe del pequeño y yo de él, priorizo casi siempre sus necesidades…

Por eso recurro a vosotr@s, porque sé que much@s habréis pasado por los celos y me gustaría que me contáseis cuánto duraron y, sobre todo, cómo resolvisteis la situación.

Maternidad

10 Ideas para Reciclar una Cuna

¿Tenéis una cuna que no usáis? Pues hoy os propongo 10 ideas para reciclar una cuna. Pero antes me gustaría contaros mi historia. 😉

Cuando estaba embarazada de mi angelito mayor las dos cosas que más ilusión me hacía comprar eran la cuna y el carrito.

Tenía muy claro que quería una cuna blanca y la compré sobre la semana 20 de embarazo. De hecho fue lo primero que compramos. La montamos y yo me pasaba horas y horas en la habitación del bebé observando las cositas, imaginándome a mi angelito dormido en esa cuna o a mi durmiéndolo mientras le cantaba una canción sentada en la mecedora… Con lo mal que canto…

Como buena madre primeriza no tenía ni idea de qué es tener un niño y pensaba que pasaríamos unos meses un poco más dificilillos pero después el niño dormiría en su cuna, en su habitación, y toda la noche del tirón. Ahora no me explico cómo podía ser tan ilusa, porque si quería que mi angelito durmiese en su cuna no debería haber comprado una cuna con pinchos.

Yo me fijé que la cuna se ajustara a todo lo que me gustaba pero cómo me iba a imaginar que el colchón estaba plagado de pinchos… El caso es que después de unas noches sin dormir, ya sabéis que el niño nos ha salido castigosillo, acabamos entrando el niño en la cama y la cuna empezó a adquirir su otra función: ser la principal recogedora de toda la ropa que te vas quitando y que no sabes donde poner.

Al final estuvo un tiempo en la habitación, hasta que decidimos desmontarla… Con lo bonita que me quedó con su colcha, sus chichoneras, las sábanas bordadas… Un dineral gastado para nada.

Con mi segundo angelito lo teníamos clarísimo. La cuna ni la desembalábamos. Y no ya porque nos haya salido el niño llorón, que el pobre no pía, sino porque nos ha gustado tanto la experiencia del colecho que no hemos querido perdérnosla con él. Así que ahora tengo una cuna preciosa y prácticamente sin estrenar en el trastero… Pero el otro día bicheando por internet encontré unas ideas fantásticas para reciclar la cuna, ya sea porque los niños se han hecho mayores y han dejado de usarla o porque seáis como nosotros y hijos ni siquiera la hayan usado.

10 ideas para reciclar una cuna

Cuna reciclada en como mesa auxiliar.

Es una de las cosas que he visto que más me ha gustado. Además es muy fácil de hacer, le pones un cristal como encimera y te queda una mesa preciosa. Al principio pensaba que era una mesa de escritorio. Reconozco que hasta pensé en reciclar así nuestra cuna hasta qué pensé que es imposible que sea una mesa escritorio porque ¿dónde metes las piernas?

imagen de una cuna reciclada como mesa escritorio
Cuna reciclada como mesa escritorio

 

Cuna reciclada como pupitre para niños.

Es otra idea que me encanta. Si además el tablero lo pintas con pintura de pizarra a los niños les va a encantar y el tablero puedes ir subiéndolo a medida que los niños se van haciendo mayores.

foto cuna convertida en pupitre para niños
Cuna reciclada como pupitre

 

Cuna reciclada como mesa auxiliar de la cocina.

Anda que si hubiera visto yo esto hace un tiempo… Me hubiera quedado preciosa en nuestra cocina nueva.

cuna reciclada como mesa auxiliar de cocina
Cuna reciclada como mesa auxiliar de cocina

 

Cuna reciclada como sofá.

Es una de las ideas que más aparece en internet. Quitarle un lateral a la cuna y convertirla en un pequeño sofá para la habitación de los niños, la terraza… Además de esta forma también podemos aprovechar el colchón de la cuna ;).

cuna reciclada en un pequeño sofá
cuna convertida en un pequeño sofá

 

Cuna reciclada como cama para niños.

Es también una idea estupenda para aprovechar un poco más de tiempo la cuna. Y también el colchón ;).

foto de cuna reciclada en cama para niños
Es una cama preciosa ¿verdad?

 

Cuna reciclada como carrito.

Para los que tengáis jardín y seais manitas porque lo de ponerle ruedas yo, por lo menos, lo veo complicado, mirad que idea tan chula para reciclar la cuna para que los peques se echen una siesta al solecito.

cuna reciclada como carrito
Cuna reciclada en carrito

 

Barrotes de cuna reciclados como revistero.

Esto no lo había visto nunca y me parece súper original. En mi casa no compramos revistas pero para una peluquería, la consulta de un dentista… es una forma muy innovadora de tener las revistas colocaditas 😉

foto de barrotes de cuna reciclados como revistero
Barrotes de cuna reciclados en revistero

 

Cuna reciclada como estantería para manualidades.

Las que lleváis algún tiempo por aquí sabéis que me encanta la costura, ¿verdad? En casa tengo un pequeño rinconcito de costura que es un auténtico desastre, todo hay que decirlo. Pero lo bien y lo mono que quedaría si aprovechara uno de los laterales de la cuna como estantería para poner todos mis cachivaches…

imagen de una cuna reciclada como estantería de costura
Me estoy imaginando mi rincón de costura así de bien organizado, ja ja

 

Cuna reciclada como lugar de juegos.

Es una gran idea para reciclar la cuna, porque a los niños les encanta tener un lugar bajo el que meterse a jugar. Mi angelito mayor ha tenido una tienda de campaña y ahora mismo tiene una casa de cartón en la que pasa ratos escondiéndose del mundo ;). Además, es muy fácil de hacer, sólo hay que quitarle un lateral y ¡voilá¡

imagen de cuna reciclada como lugar de juegos
Cuna reciclada como lugar de juegos

 

Cuna reciclada como estantería o mueble auxiliar.

En casa nunca viene mal tener una estantería más para colocar unos libros, unas fotos… Pues si no sabéis qué hacer con la cuna esta idea es muy sencilla y queda muy original.

foto de cuna reciclada como estantería
Cuna reciclada como estantería

¿Os han gustado estas ideas para reciclar la cuna? ¿Conocéis alguna otra forma de sacarle partido a la cuna cuando los niños la dejan de utilizar?

Maternidad

Álvaro Ha Aprendido a Nadar.

Hoy estoy en plan madre orgullosa en modo ON. Quizás, incluso, cuando me leáis notéis una pizca de pedantería, pero es que aunque voy a intentar ocultarla todo lo posible la verdad es que rezumo orgullo por los cuatro costados, y os aseguro que a día de hoy mis costados son bastantes amplios… Me puse a dieta después de Navidad pero no hay día en la que no me la salte: que si unas patatitas fritas, que si una tableta de chocolate (si, habéis leído bien, una tableta)… En fin, que me lío que estoy orgullosísima de mi angelito mayor ;).

El año pasado, allá por el mes de abril, nos apuntamos a clase de natación. Y digo que nos apuntamos porque íbamos los dos. Álvaro tenía menos de tres años (por los pelos) e íbamos al grupo de los bebés. En esas primeras clases ya me di cuenta de que él agua no le daba ningún miedo, no como a su pobre madre, que todavía mete la cabeza debajo del agua tapándose la nariz, jaja. Le encantaba saltar desde el bordillo, no le daba miedo meter la cabeza del agua y si tragaba agua, pues para dentro iba, hacía unos poquillos de aspavientos pero ni se asustaba ni nada.

Y este año, en cuanto se abrieron  los plazos para apuntarse a los cursos de natación pues nos apuntamos. Otra vez los dos. Álvaro ya tenía los tres años pero yo lo seguía viendo pequeño para meterse en la piscina solito. Bueeeeeno, lo reconozco, esa era la excusa. La verdad es que vamos a natación dos veces a la semana una horita cada día y a mí esa hora en la que me despego a Jorge de la teta me da la vida. No es que no le haga caso al niño en la piscina, no os vayáis a pensar, pero el ratito que está con la burbuja pues nado tres minutos, me estiro, respiro con tranquilidad… Y de paso cotilleo en los vestuarios con las otras mamás, un deporte muy necesario también, no me digáis, jajaja.

El caso es que ayer estabamos los dos en clase de natación y le quité la burbuja a Álvaro y colocándome justo enfrente lo animé a que me cogiera. Y así echándome para atrás cada vez que me iba a alcanzar se ha cruzado el ancho de la piscina el solito. Son solo cuatro o cinco metros, pero yo me he empezado a inflar como un pavo, vamos, que me he inflado tanto que mi angelito no ha necesitado burbuja, churro, tabla ni nada más el resto de la clase, con agarrarse a su inflada madre ha tenido suficiente ;).

Y después, para hacer ver a su madre que no ha sido casualidad, mi angelito se ha vuelto a cruzar la piscina unas cuantas veces más. El próximo día lo pongo a bucear y de aquí a las olimpiadas, que si éste no me saca de pobre a golpe de balón lo va a hacer haciéndose largos en una piscina ;).

Maternidad

Hoy mi bebé hace 16 semanas

Hoy mi bebé hace 16 semanas. 16 semanas de brazos, de mimos, de teta, de hacerle cosquillas en la barriguita y quedarme ensimismada viéndolo crecer. 16 semanas en las que ha aprendido a sonreír y hemos llorado juntos.

Hoy mi bebé hace 16 semanas y si yo estuviera trabajando hoy terminaría mi baja maternal y tendría que incorporarme a mi puesto de trabajo. Tendría que dejar a mi bebé, tan pequeño, tan indefenso, tan dependiente de mí en casa de las abuelas o en la guardería y nos separaríamos por primera vez.

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