Un Fin de Semana con Patosa

El pasado fin de semana Patosa vino a casa. En realidad la estábamos esperando desde principios de curso, pero mientras que el año pasado fuímos de los primeros en disfrutar de la mascota Pelitos, Patosa se ha hecho esperar.

Patosa es la mascota de la clase de Álvaro. Una foca muy blanca y muy graciosa con gorro y chaleco de colores y zapatillas con cordones. Bueno, simpática me pareció nada más verla, después menuda la gracia que me ha hecho que sea tan blanca y que tenga zapatillas con cordones, porque me he pasado toooodo el fin de semana diciéndoles a mis angelitos “no arrastréis a Patosa que se ensucia” y atándole los cordones, que parecían que tenían vida propia y los nudos se le deshacían más que a mis hijos.

Foca patosa, mascota de educación infantil

Os presento a Patosa 😉

El viernes mi angelito mayor llegó muy contento a casa diciéndome “mira, mamá, Patosa”. Por lo visto la simpática foca le dijo a la señorita que ese fin de semana se quería ir a la casa de un niño muy trabajador, que se portaba muy bien y que hacía las fichas muy pronto. Y Patosa se vino a casa de mi niño, pero le faltó decir que el niño en cuestión, además de trabajador, era muy guapo, jaja.

Yo he estado repitiendo la cantinela de lo que había dicho Patosa (que era muy trabajador, muy bueno y muy listo – vale, eso tampoco lo dijo, es un añadido mío 😉 ) a todo el que me ha querido oír. Tanto es así que mi pobre Álvaro, muerto de vergüenza, ya me decía “mamá, no lo cuentes más”. Le faltó decirme que eso es una forma de hablar de la seño, que Patosa es una foca de peluche y no habla, leñe.

Imagen de la mascota Patosa

Y empieza el reportaje con Patosa, jaja

Álvaro no es un niño de peluches, pero yo no sé que tendrá Patosa, que igual que hizo el año pasado con Pelitos, se la ha enseñado a sus primos, a los abuelos e incluso tuvimos que hacer una videollamada a los titos para presentarsela .

Un fin de semana con la mascota Patosa

El viernes lo primero que hicimos fue llevarla a natación, para hacerle una fotito, más que nada y al salir “plofff” primera caída de Patosa y en un charco… Y Patosa, que es tan blanquita pasó de ser blanco inmaculado a blanco roto.

Imagen de Patosa en natación

Ahí Patosa aún era blanca inmaculada 😉

A pesar de empezar a estar un poquito sucia Patosa ha dormido con nosotros (total, donde duermen cuatro duermen cinco), la hemos sacado de paseo, la hemos llevado al parque de bolas, hemos jugado con ella y nos ha ayudado a pasar la mopa todo el fin de semana, porque en cuanto la soltaba Álvaro la cogía su hermano y la arrastraba por toda la casa. Mis hijos tienen mil juguetes pero a los dos se les antoja el mismo cacharro a la misma hora ¿a los vuestros le pasa igual?

Patosa tomándose una coca-cola

A medida que iba pasando el fin de semana Patosa iba pasando de blanco a blanco roto, blanco sucio y, finalmente, un gris mierdoso con el que no la podíamos devolver al cole. No queríamos que la seño se enterase de su función de mopa y además, estaba taaaan sucia, que los otros niños no la iban a reconocer.

Imagen de niño durmiendo con la foca Patosa

Y, por supuesto, dormimos con Patosa

Así que antes de volver a la escuela Patosa hizo un viaje fantástico a 1600 revoluciones. A Álvaro, al principio, le daba cosa meterla en la lavadora, por si se ahogaba y esas cosas, pero después de convencerlo de que las focas viven en el agua y hacen maravillosos viajes en remolinos de agua subterráneos se convenció de que un lavado no le vendría mal.

Imagen de Patosa en la lavadora

Patosa saliendo de la lavadora 😉

Lo mejor de pasar un fin de semana con Patosa es que este año no ha habido libro viajero y no hemos tenido que hacer manualidades a prisa y corriendo contando qué hemos hecho con Patosa todo el fin de semana. Entre otras cosas porque ha sido un fin de semana de lluvia y lo más divertido que ha hecho la foca es servirnos como mopa y después un viaje en lavadora, jaja.

Por último me gustaría compartir con vosotros unas reglas básicas para tener en cuenta cuando os la mascota de vuestros hijos se vaya a pasar con vosotros el fin de semana. Son cuatro tonterías pero me parece fundamentales tenerlas en cuenta 😉

Reglas para tener la mascota de la clase en casa

Patosa, Pelitos o Fulanito de tal no es un juguete solo de nuestros hijos. Es un juguete de todos por lo que tienen que cuidarlo, más incluso que si fuera suyo. Olvidad lo que os he contado antes de la mopa Patosa…

Considerad a la mascota como un invitado de honor. Vuestros hijos tendrán mil peluches que ni mirarán pero durante ese fin de semana no tendrán ojos para otra cosa que no sea la Patosa de turno. Entendedlos y no os importe demasiado id cargados con la mascota de la clase a todas partes. Es solo un fin de semana.

Trabajaos el libro viajero de la mascota. Nosotros esta vez no hemos tenido que hacerlo, pero el año pasado si y ya que nos ponemos a hacerlo pues hay que hacerlo bien. A los niños después les gusta enseñárselo a los compañeros de clase, así que intentad que sea algo gráfico, con fotos, pictogramas, dibujos…

Devolved a la mascota al colegio limpita. Es muy probable que la mascota se ensucie durante el fin de semana, y si es blanca como Patosa ya ni os cuento, jajaja, pero esto se soluciona metiéndola en la lavadora. ¿Os gustaría que vuestro hijo viniera el viernes con un peluche sucio? Pues eso.

Y antes de despedirme me gustaría haceros una pregunta que me he hecho miles de veces este fin de semana ¿Vosotros pensáis que los creadores de Patosa tienen hijos? Yo estoy segura que no, si no en vez de ser blanca sería gris marengo 😉

 

 

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4 pensamientos en “Un Fin de Semana con Patosa

  1. mamapuede

    Pues yo hay en algo en lo que no estoy de acuerdo, el libro viajero es por y para los niños así que pienso que quienes se lo tienen que trabajar son ellos. Obviamente les tienes que ayudar pero los dibujos, recortes… pienso que son los niños quienes se tienen que encargar.

    Tengo que hacer yo también un post sobre las mascotas… jaja

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  2. No sin mis patucos

    jajajajaja. mis hijos también tenían a patosa de mascota, me acuerdo perfectamente de su blancura.
    Genial lo de las normas para mascotas. Me hace mucha gracia porque con todas las madres que hablas te dicen que lo primero que hacen con la mascota es lavarla, por eso no entiendo que a mi casa siempre llegue llena de mierda. Todavía me acuerdo de Papelillos y papelotes que eran dos gatos blancos y a parte de lavarlos, tuve que coser la cola y peinar el pelo porque entre nudos y pegotes aquello era una cosa asquerosa.
    Sinceramente me alegro muchísimo de no tener ya mascota. Me da mucho asco. Alejandra siempre quería dormir con ella y yo le decía que mejor le haciamos su propia cama en el suelo porque me daba repelux.

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