Maternidad

El día que nació Jorge

Aviso a navegantes de que éste es un post para el recuerdo. Para que no se me olvide nada de ese día en el que nació mi angelito pequeño.

El día que nació Jorge

Es lunes, 5 de octubre y Álvaro y yo nos levantamos a las 8 para prepararnos para irnos al cole. Llevamos un rato perreando en la cama, con la teti, como todos los días, haciéndonos carantoñas y diciéndonos que nos queremos hasta el cielo.

Visto a Álvaro y le doy el desayuno y después desayuno yo, a prisa y corriendo, como siempre, me visto y me doy un poco de maquillaje para disimular las ojeras. Llevo noches sin dormir del tirón por la intranquilidad de lo que se avecina.

Llevo a Álvaro al cole y me vuelvo a casa. Hoy me he propuesto que sea un día tranquilo así que después de hacer las camas me pongo a coser una funda para la tablet. A media mañana llega mi madre para ir al mercadillo. Yo no tengo ganas de salir de casa. Apenas si puedo andar…

A las 12 llega la peluquera para cortarnos el pelo. Me lo corta muy corto pero me gusta como me queda y mientras peina a mi madre hago la comida: cous cous de verdura.

Después voy a por Álvaro. Apenas si soy capaz de andar, llego la última a la puerta y encima Álvaro después quiere colarme un gol en la portería de las pistas… “Solo uno”, me dice mientras hago un esfuerzo.

Nos vamos al Día a comprar el pan y unos petits (que no hay petits, mamá) y camino de casa tengo que parar el coche y bajarme porque me da una contracción. “Este niño se habrá retorcido” le digo a mis padres que van en el coche y no quiero asustarles.

Llego a casa y le doy de comer a Álvaro y después nos acostamos juntos para que se duerma a la siesta. Cuando llega mi señor esposo le digo que no tengo ni hambre pero me levanto a comer con él. No me como ni el calippo de postre que llevo comiendo todo el embarazo. Estoy muy cansada así que me voy a la cama con Álvaro.

Cuando nos levantamos de la siesta me llama Inma para salir con los niños. Hace muy mal tiempo y no tengo ganas pero pienso que me quedan muy pocas tardes a solas con Álvaro y le digo que si. A la hora de salir se pone a llover y decidimos que nos vamos a su casa.

Álvaro se lo pasa en grande jugando con su amiguita y comiendo patatas fritas y yo tengo un par de contracciones. Hablamos de partos, me enseña fotos de cuando la niña era pequeña y yo cada vez tengo peor cuerpo. No tengo contracciones, solo mal cuerpo.

A las 9 menos veinte de la noche le digo por enésima vez que me voy. La niña no quiere que Álvaro se vaya y mientras ella se fuma un cigarro en la puerta yo me tengo que sentar en la escalera porque cada vez estoy más rara.

Nos vamos a casa, mis suegros están dejando el coche en la cochera y yo no se ni como entro el mío. Me da una contracción y me siento en la banqueta y mi suegra me dice que estoy de parto. ¡Anda ya voy a estar de parto…¡ Subo y me meto en la ducha y me pongo a hacer la bolsa con la ropa de Álvaro para el hospital.

Me da otra contracción en la cocina y mi suegra me sigue diciendo que estoy de parto y sube a llamar a mi señor esposo que está haciendo bici con la música a todo volumen y no se ha enterado ni de que estamos en casa.

Cuando baja le digo que se duche con Álvaro, como todos los días, y mi suegra (de los nervios ya, la pobre) me obliga a llamar a mis padres y a irnos al hospital porque estamos a 90 km y no voy a llegar. Llamo y coge el teléfono mi padre y le digo que se vengan.”¿Pero ya?” “En cinco minutos”, le contesto. A los dos minutos están en mi casa. Mis padres, mis suegros y nosotros y me da la sensación de que la única que está tranquila soy yo. Me siento un momento en el sofá y casi me levantan en volandas para que me vaya. Llevo con contracciones irregulares desde el sábado… No sé porque tienen tanta prisa…

Le explico a Álvaro que se tiene que quedar a dormir con los abuelos porque vamos a ir a por el hermanito. En ese momento tengo otra contracción y él, al verme cambiar la cara, me da un beso y me dice: “¿ya estás mejor?” Claro que estoy mejor… Casi derretida de amor pero mucho mejor 😍.

Y me monto en el coche… Nos quedan 90 kilómetros de noche y lloviendo hasta la clínica…

Anuncios

38 thoughts on “El día que nació Jorge”

  1. Por Dios a 90 km y tan pancha, yo con lo prisillas que soy hubiera salido corriendo, jejejeje.
    A mi con Diego me pasó igual. empecé con super mal cuerpo y no me podía ni mover.
    Es genial guardar todos los recuerdos por pequeños que sean.

    Me gusta

    1. Yo es que llevaba casi un mes sin poder ni andar casi de lo molesta que estaba y en realidad no tenía contracciones, solo mal cuerpo… Y encima es que llevaba así desde del sábado. Pensaba que sería una falsa alarma, la verdad.
      Muakkk

      Me gusta

  2. A 90 kms????, y yo lo tengo a dos minutos y a mi suegra le iba a dar algo porque no me iba, si lo llego a tener a 90 kms se tiene que ir ella conmigo de lo que le da.
    G. cuando me puse de parto de la peque me daba masajes en la espalda, me derrito al recordarlo 🙂
    Que ganas de seguir leyendo.

    Me gusta

  3. Pero bueno!! De segundas y tan pancha ahí trabajando su parto jejeje 90 km??? A mi se me hicieron eternos mis 7 minutos al hospital jsjajs no me gustaría nada ser el conductor en ese momento!! Que ganas de saber como sigue!! Un besote!!

    Me gusta

  4. Madre mí, tengo yo el hospital que podría llegar andando aunque estuviera completamente dilatada y aún así, si no hubiera sito inducido y me hubiera puesto de parto espontáneamente no creo que hubiese tenido tanta pachorra como tú. ¡90 kilómetros son muchos!

    Me gusta

¿Me dejas un comentario?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s