Maternidad

Colecho ¿por Obligación o por Convicción?

Una de las cosas que más me gusta de la maternidad es el colecho. Poder acostarme todas las noches con mi príncipe, tocarlo, sentirlo, olerlo… ufff, creo que es la sensación más bonita de la maternidad. Y encima si el niño ya está dormido… que ya no da ni lata ni nada… eso es lo mejor de lo mejor, jajaja.

Sin embargo, el tema del colecho es uno de los que más ampollas levanta entre los padres y los no padres. Sigue estando mal visto por la sociedad que los papás y el bebé duerman juntos. Se sigue diciendo que el bebé tiene que dormir en su cuna, como lo ha hecho siempre, sin pararse a pensar que en realidad las cunas han sido un invento relativamente reciente porque a lo largo de toda la historia de la humanidad los niños siempre han dormido pegados a sus madres: era la única forma de asegurarse la subsistencia. Además, la mayoría de los pediatras recomiendan que el niño duerma en la habitación de los padres sólo hasta los seis meses. Después a dormir solito a su habitación.

El caso es que nosotros no llegamos al colecho por convicción. De hecho, yo estando embarazada seguía pensando que mi niño dormiría en su cuna porque la cama era de papá y de mamá… aunque también decía que no le daría el pecho… ayyyy, que ilusa, si volviera para atrás me pondría un buen esparadrapo en la boca, para no hablar tanta tontería.

Nosotros llegamos al colecho por obligación. Álvaro nunca ha sido un niño que coja el sueño fácilmente y además siempre se ha despertado muchas veces durante la noche (ahora menos, la verdad)… si a eso le sumamos que por alguna extraña razón compramos el colchón de la cuna con unos pinchos horribles que cada vez que depositabamos con todo el amor del mundo al niño en la cuna pegaba un bote para arriba y se volvía a despertar… Me tiraba hora y media para dormirlo (y lo sigo haciendo…) y se despertaba en cuanto me separaba de él… Además esto ocurría cada vez que se despertaba para mamar… Era agotador.

Nuestras camas familiares: arriba la de Italia y abajo la de primavera-verano 😉

Yo al principio no entendía nada y me preguntaba una y otra vez que dónde estaba el bebé ese tan mono que sale en las películas que lo dejas amorosamente en su cuna y se duerme solo… Después empecé a informarme sobre la necesidad de apego de los niños, descubrí a Carlos González (reconozco que hubo una época en la que estuve perdidamente enamorada de él, jaja) y empecé a comprobar que si me acostaba con Álvaro se dormía antes y si me encontraba a su lado cuando se despertaba por la noche apenas si se espabilaba un segundo para encontrar la teta y yo de estos despertares nocturnos casi ni me acordaba al día siguiente. Algunos días el padre me preguntaba si se había despertado mucho y no sabía asegurar si habían sido tres o seis veces 😉

Nos acostumbramos a dormir los tres juntitos y a dormir bien… Se que Álvaro aún necesita por la noche dormir a mi lado. Se sigue despertando y en el momento en el que me siente se calma. Y yo también lo necesito. A veces pienso que él va a estar preparado para dejar el nido antes de que yo lo esté y no quiero ni pensar en que llegue la noche en la que no pueda abrazarlo, meter la nariz en su cuello, cogerle la manita…

Lo que menos entiendo de este tema es que parece que todo el mundo tiene derecho a opinar sobre cómo se duerme en tu casa. A nosotros el pediatra que teníamos en aquellos entonces nos recomendó sacar a Álvaro de la habitación si llega a saber que dormiamos los tres juntitos le da un patatús a los seis meses, nuestra familia ya se ha acostumbrado pero antes todo eran consejos no solicitados, los amigos no opinan por delante, me refiero, y me resulta raro que una cosa que a nadie le incumbe, le molesta ni le importa siga siendo tema de discusión.

Cada uno en su casa que duerma como quiera, que lo importante es encontrar un equilibrio para dormir bien. Nosotros, por ahora, seguiremos durmiendo en familia 😉 Eso sí, el padre el la cama supletoria, jajaja

Y vosotr@s: ¿practicáis el colecho? Y si lo hacéis ¿por obligación o por convicción?

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24 comentarios en “Colecho ¿por Obligación o por Convicción?”

  1. Yo practico semi-colecho, mitad por obligación mitad por que me gusta. Es decir, me pasa como a tí que no llegué al colecho por decisión pero una vez que lo he conocido me encanta. Yo no tengo sito para poner todas las camas juntas asi que me acuesto con ellos cuando los acuesto y depende, unas veces me quedo ahí toda la noche y otras veces me escapo un rato a la canademamiydepapi, hasta que monstruitomayor se da cuenta que me he ido y entonces viene él a acostarse con nosotros. A veces parece que estamos jugando al juego de la silla pero con las camas, jajaja. Uy, menudo rollo te je metido! 😉

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  2. Yo ni me lo planteaba al principio, pensé que sería como todos los niños, en su cunita y todos felices, pero desde el primer día vi que eso iba a ser difícil, así que no me lo pensé y a dormir juntos. A mi también me encanta, cada vez más, cada vez lo disfruto más, no quiero que se acabe nunca!!!

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  3. Pues yo lo tenía clarísimo, igual que tú. ¿Colecho? ni de coña marinera, vamos. Él en su cuna y para su habitación a los 6 meses… Ja – ja – ja me da la risa. Al final para su habitación a los dos años y para eso está allí la primera parte de la noche, en cuanto se despierta colecho al canto, se mete en medio de papá y mamá y a dormir todos como tres benditos.
    En cuanto a la gente, yo depende con quien, hay veces en que opto por callarme la boca o bien darle la razón como a los tontos. ¿Que me dicen que el niño en su cuna aunque llore? yo digo si, si, tienes toda la razón y luego hago lo que me sale de ese sitio, que para eso estoy en mi casa, digo yo.

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  4. Pues yo no era algo que dijese voy o no voy a hacer por convicción, prefería no hacerlo y así lo he hecho.
    Colectamos cuando están malitos nada más, y como nos ha ido bien pues ya esta.

    Siempre digo que allá cada uno no?

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  5. Entiendo perfectamente eso que dices que todo el mundo comenta. A mí me pasa, aunque el colecho no lo ando aireando, pero con cómo come sí que entra todo el mundo al trapo, parece que lo tenga que esconder. Ánimo

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  6. Aquí otra que llegó por obligación al colecho, que se ve que mi padre cuando le hizo la cuna a su nieto también le debió poner los pinchos esos de los que hablas jejeje… Desde que dormimos juntos lo hacemos mejor y es mucho más descansado, amén de lo que disfruto teniéndolo tan cerca.

    Es cierto que todo el mundo opina y que mucha gente pone el grito en el cielo si les dfices que duermes en familia, que más les dará a ellos, a lo mejor si lo probaran… Porque yo ya no me imagino haciéndolo de otra manera.

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  7. Pues lo mío fue… no exacamente convicción, sino necesidad (primero mía… y enseguida también suya). Cuando montamos la mini-cuna y me tumbé en la cama y comprobé que no iba a ver a mi bebé, me dije: esto no es lo que yo quiero. Necesitaba sentirlo muy muy cerca de mí, sin barreras de ningún tipo. La desmontamos, la devolvimos a sus dueños y compramos una cuna y la colocamos en sidecar. Desde la primera noche durmió ahí, tan agustito los dos… 🙂

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  8. Nuestro colecho empezó en el hospital, le dio un cólico y la enfermera me le metió en la cama. Se le paso al momento. Luego en casa había días que le echábamos en la cuna, otros que le costaba dormir y le metíamos con nosotros, otros que estaba en la cuna y en alguna de las tomas nos quedábamos dormidos con la teta fuera en la cama, otros que iba para la cuna y el padre decía “hoy que duerma con nosotros” en fin, que ha sido un colecho sin intención pero bien disfrutado. Ahora el pide irse a su cuna (pasa de nosotros, jajajaja) o pide venir a la cama, depende del día. Y todos felices y respetados. El tema de lo que opina la gente, pues te diré que me tenían tan harta con el temita que a una familiar la llegue a decir que si acaso yo la preguntaba si seguía durmiendo con su marido o en camas separadas. Debió correrse la voz de mi pregunta (y el tono que use) porque casualidades de la vida no me han vuelto a sacar el tema.

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  9. Practicamos colecho. Por convicción, aunque al principio comprásemos minicuna, cuna y toda la parafernalia. Ahora somos felices durmiendo juntos. Ya sabes que Maramoto es muy como Álvaro en el tema del sueño. Así que también es la mejor forma que hemos encontrado para descansar todos un poquito más 🙂 ¡Un besazo, compañera!

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  10. Jajajajaj, entonces tu eres de las mías, de las que no nos ha quedado otra. Yo tampoco quiero que se acabe. Siempre digo que Álvaro va a estar preparado para irse de nuestra cama antes que yo. Hasta entonces disfrutaremos todo lo que podamos. Un besazo

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  11. Por supuesto. Cada uno sabe qué es mejor en su casa. Tengo varias amigas a las que les funciona de maravilla que duerman en su cunita. Para nosotros fue prácticamente imposible… Auqnue tengo que reconocer que ahora me alegro y mucho 😉

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  12. Hola¡
    Lo primero de todo darte la bienvenida a mi casa 😉 Tienes razón, la mayoría no lo aireamos, así nos evitamos las críticas, jajaja. Ay lo del comer es otra cosa de la que todo el mundo opina… a mi me pone de una mala leche…
    Te debo una visita a tu casa. Un besazo

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  13. Otra cuna con pinchos???? Madre mía es que son horribles, verdad? como para dormir los pobres niños con semejante incomodidad¡
    Yo muchas veces digo que la gente no lo ha probado, porque si lo probaran no dormirían de otra forma 😉
    Besitos

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  14. ajajajjaj, mira, es otra opción en la que no había caído, por necesidad de la madre… Eso es lo que me pasó a mi cuando a mi señor esposo se le metió en la cabeza sacar al niño de la habitación la primavera pasada… Que yo no estaba preparada, lo necesitaba¡¡¡ Si no lo tenía al lado no era capaz de dormir.
    Un besazo

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  15. ajjajajajajajajajaja, me meo¡ De verdad le dijiste eso? Eres mi ídolo, que lo sepas¡
    Claro que si, lo importante es dormir bien y respetar lo que necesite el niño y también lo que necesiten los padres. Yo necesito dormir con él.
    Un besazo y gracias por pasar 😉

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  16. Calla, calla, que hoy la noche ha sido de campeonato. Se ha despertado cada media hora y le costaba como diez minutos coger el sueño… Uffff
    Lo importante es encontrar ese equilibrio para descansar todos bien, o al menos lo mejor posible.
    Ayyyy, Maramoto y Álvaro se parecen tanto… Un besazo

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  17. Yo al principio pensaba igual que tú, pero cuando ví que no dormía na de na, lo metí en la cama, y a la peque en el hospital, y ahí estamos todos juntitos, y que tarde en acabarse, que me daría una pena…

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  18. En mi caso, con mi hija mayor empecé a llevarmela a la cama porque se despertaba a media noche y tardaba en dormirse y era: o nos tirabamos tres horas hasta que se dormia o descansabamos nosotros; asique me la llevé una noche a la cama y nada mas meterla se quedó roque, al calorcito de papa y mama. Y desde entonces, prefiere dormir conmigo. Le compramos la cama grande, para cuando ella dormia con nosotros, que uno de los dos se fuese a su cama porque los tres ya no cabemos en la mia! (y eso que la cama es grande!) Y ahora con la bebe, pues mas o menos lo mismo: que tarda en dormirse? pues a la cama grande y se queda frita en segundos… Desde mi punto de vista, no es malo hacer el colecho o que duerman con nosotros, todo en la vida se acaba y llegará el día en que ellos decidan que no quieren dormir mas con sus padres y luego nos dará pena no tenerlos a nuestro lado por las noches oyendo como respiran mientras duermen. 😉

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