Viajes en familia

Nuestro primer viaje solos: Semana Santa ( Parte I)

         Es la primera vez que hemos salido solos con Álvaro y nos lo hemos pasado genial. Tanto al papá de Álvaro como a mi nos gusta mucho viajar y aunque desde que tuvimos al niño lo hemos seguido haciendo siempre ha sido acompañados de los titos o los abuelos, que nos echaban una mano con el niño… Pero ya nos apetecía hacer un viajecito solos así que nos liamos la manta a la cabeza y el jueves nos fuimos a Beja, en Portugal.

       Teníamos muchas ganas de ir porque pasábamos por ahí hace unos años, cuando íbamos a la playa y nos parecía que tenía muy buena pinta. Pues… nada más lejos de la realidad, porque nos decepcionó muchísimo. Está todo muy dejado, casas y casas abandonadas… Muchos de los sitios que queríamos visitar cerrados… En fín, que exceptuando el Monasterio de la Concepción que nos gustó muchísimo y el castillo, que nos gustó regular… lo demás… más bien poco, la verdad. Y a eso hay que sumar que hacía muchísimo calor: 27º C… que hacía que tuviéramos menos ganas si cabe de seguir de turisteo.

Monasterio de la Concepción

      Sin embargo, el hecho de que la ciudad nos nos entusiasmara nos dejó mucho tiempo libre, incluso nos echamos la siesta, nosotros que apenas pisamos el hotel para dormir por la noche, y por la tarde nos fuimos a un parque que tenía un estanque con patos y jaulas con distintos pájaros. Álvaro disfrutó muchísimo tanto con los pajaritos como en el parque, así que sólo por eso mereció la pena.

 

  Nos alojamos en la Hospedería Doña María, que está super bien y el precio inmejorable (43 euros la noche con desayuno). Las chicas de la recepción fueron muy simpáticas con nosotros, y sobre todo con Álvaro. No paraban de hacerle monerías e incluso le regalaron un libro de dibujitos.

      El viernes salimos para Serpa, que no lo íbamos a visitar, pero, como estaba de camino a Mértola, el papá de Álvaro propuso hacer una parada que fue todo un acierto. El pueblo estaba mucho mejor cuidado, las casas blanqueadas, con macetas en la puerta… Y el castillo mucho mejor que el de Beja y además pudimos subir a la torre. Lo único malo es que perdí unos de los reposapies de la mochila de Álvaro y me ha dado un coraje tremendo…:(

 

Que coraje lo del reposapie, y mira que lo busqué…

      Tras ver Serpa nos fuimos a Mértola, donde se supone que íbamos a comer (aunque el maldito GPS nos mandó de vuelta a Serpa cuando estabamos casi llegando), pero por el camino el papá de Álvaro quiso acercarse a ver el pulo do lobo, que es un salto donde el Guadiana se estrecha y da lugar a una especie de cascada. No os puedo decir si merece o no la pena porque Álvaro estaba dormido en el coche y no lo iba a dejar solo ¿no? Así que me quedé con el y aproveché para echarme una siestecita con él, jajaja.

      Cuando llegó el papá de Álvaro me dijo que menos mal que no habíamos ido los tres porque por lo visto había una cuesta tremenda… Así que de esa me escapé, jajaja.

      Por la tarde estuvimos en Mértola. El pueblo es muy bonito (aunque de los tres, el que más me gustó fue Serpa), pero tiene unas cuestas… Arriba tiene el castillo, que está bastante bien, aunque la restauración que han hecho es una auténtica pena (han puesto casi todos los escalones de mármol blanco, por ejemplo), debajo del castillo hay una iglesia que anteriormente fue una mezquita y aún conserva el muro de la quibla, y en el río hay un puerto, porque el Guadiana era navegable hasta Mértola. Dejamos el coche arriba, en el castillo (pasamos por unas calles que yo no sé cómo no nos quedamos allí pinchados) y al papá de Álvaro se le ocurrió la maravillosa idea de bajar hasta el río porque quería ver una plaza o qué se yo… Había unas cuestas tremendas y a medida que bajabamos ya me iba cansando yo pensando en que después las teníamos que subir… Menos mal que a la hora de irnos pensó que era mejor ir solo a por el coche que tener que ir empujando el carrito y tirando de su mujer, jajaja.

 

          En la próxima entrada os cuento el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección, que ya estareis cansad@s del viajecito. Menos mal que no me ha gustado mucho, que si me llega a gustar…

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5 thoughts on “Nuestro primer viaje solos: Semana Santa ( Parte I)”

  1. Pues parece que lo habéis pasado muy bien a pesar de los inconvenientes y lo del reposapies…las fotos, sobre todo la última son geniales y según lo que cuentas los sitios tampoco estaban nada mal.

    Nosotros también hemos sido de mucho viajar y ahora con UBMF no tanto…a ver si llega el buen tiempo para hacer alguna escapadita.

    Esperando estoy la segunda parte.

    Besosssssssss

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  2. Aunque los sitios no fueran como los esperabas me alegra que disfrutarais la experiencia y vuestro primer viaje en solitario.
    Nosotros desde que nació Gordito sólo hemos viajado para visitar a la familia, aunque pronto queremos hacernos también alguna escapadita de fin de semana. Espero que nos vaya bien, ya os informaré.

    Un besote!!

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